sábado, 29 de noviembre de 2014

Con “N” de nazarenos

Hace unos meses, en julio de este año, empezaron a aparecer, en la casa de Nabil, Mariam, Abida, Khalid y otros ciudadanos iraquíes, una “ن” pintada en la fachada de sus casas. Un símbolo que significaba que los habitantes de esa casa eran “nazarenos”, es decir, cristianos.
Estaban siendo señalados como objetivos, “targets”. Quizás todavía no se sabía qué implicaba exactamente, pero estaban señalados. Señalados por no someterse a la sharía, lo que les convertía inmediatamente en malos ciudadanos. Inquietante estigma que presagiaba tempestades futuras.
No hizo falta esperar mucho para que la amenaza, como sabemos, se convirtiera en realidad. El ISIS está demostrándonos que sí que existe el mal en estado puro, y enseñándonos de lo que es capaz la crueldad humana encendida por un fanatismo enemigo de la razón…ante la práctica pasividad de la comunidad internacional.
En este contexto surgió la conocida campaña en las redes sociales que promovía ponerse la “N”, la “ن” en tu perfil de twitter o de FB. Esto me hizo pensar que en Occidente quizás también están empezando a marcar con la “N” nuestras casas. Que en Occidente también hay una sharía.
“¡Absurdo!”-dirán algunos-“Europa, Occidente está construido sobre la tolerancia y el pluralismo. ¿De qué estás hablando?”
Leo en los periódicos que Annise Parker, alcaldesa de Houston, lesbiana declarada y paladina del activismo LGBT  ha llevado a juicio a varios pastores de distintas iglesias cristianas para obligarles a entregar todos los sermones (y las comunicaciones dirigidas a los miembros de las respectivas iglesias), – y así hacer que las examinen los abogados del Ayuntamiento-, en los que se traten temas sobre homosexualidad o identidad de género. Armada con su ley insignia contra las discriminaciones de género, la “Houston Equal Rights Ordinance” (Hero), amenaza con utilizar los sermones de algunos religiosos locales en los tribunales contra ellos.
No es un hecho aislado. Hace poco era noticia la imputación de un edil de Iniciativa per Catalunya – Verds  por un presunto delito contra los derechos fundamentales al retuitear “quemar iglesias me parece una barbaridad si no hay nadie dentro” Y quien hojee a diario los periódicos con ojo crítico, encontrará fenómenos similares. Prueba de ello es el Informe del Observatorio sobre la Intolerancia y Discriminación contra los Cristianos en 2013, que contiene 241 casos documentados de intolerancia tanto contra cristianos individuales como contra instituciones, incluyendo atentados contra la libertad religiosa, la libertad de expresión, la libertad de conciencia, la discriminación política, la exclusión de los cristianos de la vida política y social, la afrenta a símbolos religiosos, y finalmente los insultos, difamación, incidentes de odio, vandalismo y profanaciones. Según declaraciones de Gudrun Kugler, directora de este Observatorio, “el incremento del laicismo en la sociedad europea deja cada vez menos espacio al cristianismo. Algunos gobiernos y actores de la sociedad civil buscan excluir en vez de reconciliar. Nos han llegado numerosos casos de intolerancia contra los cristianos. Buscándolos, documentándolos y publicándolos, esperamos crear conciencia”.
En ese sentido el sociólogo Massimo Introvigne apuntaba, ya en 2012: “Primero se empieza con la intolerancia, que es un hecho cultural. Después se pasa a la discriminación, que es un conjunto de normas jurídicas. Al final se llega al tercer estado: los verdaderos crímenes de odio, la violencia en contra de los cristianos. Si no se pretende llegar a la violencia, hay que detenerse antes, frenar la intolerancia y la discriminación”.
Pero, ¿por qué contra los cristianos? ¿Cuál es la “sharía” que han incumplido? Es difícil resumirlo en unas líneas. Podría decirse que en las últimos siglos en la mentalidad occidental ha ido configurándose un nuevo credo, un credo que parte de la proclamación de la no existencia de verdades absolutas. Para este nuevo credo, la ciencia es la única forma de conocimiento que nos proporciona “dogmas” más o menos fiables, y por lo tanto es la encargada de explicarnos la totalidad de la realidad, todo lo que existe. Lo que no puede ser explicado por la ciencia son “verdades blandas”: valores, religiones, cultura, filosofía… opiniones subjetivas, al fin y al cabo, que en última instancia dependen del sistema de valores privados al que comulga – o que se construye- cada uno. El universo es fruto del Big Bang y de la Evolución (con mayúscula inicial), y el hombre, en última instancia, es una pelota de células, sin más fundamento que su “dato biológico”.
Sin embargo, pese a su profesión de relativismo, este credo también tiene unos mandamientos, un decálogo de valores “duros”. En la cúspide: la libertad (o autonomía), valor supremo. El único límite a tu libertad es la libertad del otro. Se sigue la tolerancia como valor “segundo”: como el valor supremo es que todos seamos libres eligiendo nuestros valores, “debemos” respetar los valores de los demás. La felicidad del hombre está en poder ejecutar libremente su propio proyecto de realización personal. La primacía de la libertad-autonomía-autodeterminación del sujeto, sumado al principio de tolerancia, llevan a la democracia como “valor tercero” o derivado, en cuanto forma de gobierno capaz de garantizar estos dos valores en el orden público.
De esta Trinidad aparentemente simpática e inofensiva se desprende toda una serie de consecuencias, como la autoconstrucción del hombre: como no hay más “naturaleza” que la dada por la biología, y no hay valores objetivamente válidos, el hombre puede hacer de sí mismo lo que quiera: el único límite es el factual, lo que de hecho la ciencia puede o no hacer en él. Léase esto con la ideología de género como trasfondo, y el tema del transexualismo como ejemplo más vanguardista. Clonación, eugenesia, eutanasia…y una serie de consecuencias que sería demasiado largo enunciar aquí.
Por otra parte, aunque el hombre es libre de elegir sus valores, suele primar una mentalidad romántica de libertad-felicidad entendida como espontaneidad: seguir tus impulsos. Ello explica también la importancia radical dada a la sexualidad, exacerbada y omnipresente, entendida como una necesidad y un hecho meramente físico, como mucho “coloreado” emocionalmente.
Las creencias religiosas se sitúan al mismo nivel que los sistemas de valores de cada hijo de vecino, o, para una visión más cientifista, inmediatamente por debajo, ya que se supone que los valores de los no creyentes están basados en la razón, mientras que la religión adolece de esa racionalidad: es sólo una experiencia subjetiva, como un enamoramiento. Por ello, se le trata como un “hobby privado”, y se busca aislarla del orden público (educación, político, sociedad, ciencia…), pues es percibida como una fuente de conflictos y de violencia.
Saltan ya a primera vista algunas contradicciones e inconsistencias evidentes de esta nueva “religión”. Pero ya analizaremos todo esto a fondo otro día. El punto de hoy es hacer ver que esta “religión” existe, y tiene su propia Inquisición. La neutralidad total no es posible. Si una cultura, una sociedad, un Estado prescinde de unos valores, y de un “Absoluto” que los funda, otro absoluto pasa a ocupar su lugar. Es un “horror vacui” espontáneo, una ley cuasi física. Cuando el marxismo comunista proclamó la muerte de Dios y la desaparición del Más allá, instauró a la vez el paraíso de la futura sociedad perfecta, el santoral revolucionario (con reliquia-momia de Lenin incluida) y el Imperio del Estado Comunista. Ése fue el nuevo ídolo ante el que se debía uno postrar y ofrecer sacrificios humanos (que fueron millones).
Sacrificios humanos. Los cristianos en Occidente están empezando a ser señalados. Señalados por no someterse a la sharía, por desentonar en el Matrix relativista de lo políticamente correcto. No se sabe todavía qué ISIS en incubación ejecutará la sentencia. Tal vez no corra la sangre. O sí. Pero están ya señalados. Pronto sólo quedará doblegar la rodilla ante los nuevos dioses, o pagar las consecuencias de no someterse al sistema.
Y tú, a todo esto, ¿llevas tu “N”?

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sábado, 22 de noviembre de 2014

¿Es correcto rezar a la Virgen?

El reciente estudio “Creencias religiosas latinoamericanas 2014” de Pew Forum sobre las creencias de católicos y protestantes en Hispanoamérica ha dado resultados curiosos sobre muchos temas, perouno de los más peculiares es el de la pregunta referida a la Virgen María. 

A los encuestados de 19 países latinoamericanos se les preguntó si consideraban que rezar (u orar o pedir) a la Virgen María es aceptable en la fe cristiana.

Los católicos responden "sí", pero...
La mayoría de los encuestados que se declaraban católicos dijeron que sí era aceptable, y siempre en porcentajes superiores al 80 por ciento. Pero con diferencias extrañas según el país.

Por ejemplo, los países donde los católicos tenían más claro que es aceptable orar a la Virgen son, según este sondeo, Paraguay (97% lo ve aceptable),Argentina (96% lo ve aceptable), Guatemala, Brasil y Puerto Rico (en estos tres países, un 93% lo ve aceptable).

Por el contrario, los países donde menos católicos veían aceptable orar a la Virgen María fueron Panamá (sólo un 81% de católicos lo aprobaban),México y Honduras (sólo un 82% de católicos lo aceptaban) y Bolivia y Chile (con un 85 y 86% a favor).




Lo que enseña el catolicismo
Por supuesto, la doctrina católica enseña que orar a María (y a otros santos del Cielo) no sólo es aceptable sino conveniente y loable.

El Catecismo enseña que María, “con su asunción a los cielos, no abandonó su misión salvadora, sino que continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna; por eso la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora" (CIC 969).

También explica el Catecismo que “todo el influjo de la Santísima Virgen en la salvación de los hombres... brota de la sobreabundancia de los méritos de Cristo, se apoya en su mediación, depende totalmente de ella [de la mediación de Cristo] y de ella [de la mediación de Cristo] saca toda su eficacia" (CIC 970). Y añade que “desde los tiempos más antiguos, se venera a la Santísima Virgen con el título de Madre de Dios, bajo cuya protección se acogen los fieles suplicantes en todos sus peligros y necesidades” (CIC 971).

El beato Pablo VI, en “Marialis Cultus”, asegura que María es “Madre amantísima” y señala “su incesante y eficaz intercesión mediante la cual, aún habiendo sido asunta al cielo, sigue cercanísima a los fieles que la suplican, aún a aquellos que ignoran que son hijos suyos”.

Aparte de estos elogios a María como intercesora, la clave en la propuesta católica es que igual que podemos pedir intercesión a un amigo de nuestra parroquia o a un pariente, también podemos pedirla a los que ya murieron y están vivos en el Cielo ante Dios.

El Catecismo enseña (en el párrafo 956) que “por el hecho que los del cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan más firmemente a toda la Iglesia en la santidad... no dejan de interceder por nosotros ante el Padre”.

Que los santos interceden ante Dios en el cielo se puede ver por ejemplo en la Biblia, en Jeremías 15,1 cuandoDios mismo explica o da por cosa sabida que a veces se le ponen por delante Moisés y Samuel(con peticiones en el cielo, se entiende… aunque en esta ocasión concreta Dios no estaría dispuesto a cumplir su petición).

Algunos protestantes sí imploran a María
Pese a que la intercesión de los santos y el culto a María que incluye pedir cosas a María en oración ha sido práctica común de siempre de los cristianos de Oriente y Occidente, en el siglo XVI nació el protestantismo que no admite la petición de intercesión a los santos… en teoría, porque en la práctica cada grupo protestantes puede tener su propia doctrina (contradiciendo unos grupos a otros). Por ejemplo, algunos anglicanos y algunos luteranos “tradicionales” (sobre todo los que siguen cierto calendario litúrgico, con sus fiestas de santos “nacionales” como San Jorge o San Olaf) creen que es correcto pedir la intercesión de los santos… y eso debería incluir a María.

Pero en Hispanoamérica hay pocos anglicanos y luteranos “litúrgicos”, y la mayoría de los protestantes son pentecostales.

Con todo, el estudio de Pew Forum demuestra quemuchos protestantes ven correcto orar a María: son uno de cada cuatro protestantes argentinos,uno de cada cinco protestantes de Paraguay y hasta un 38% de los protestantes uruguayos.

Así, los protestantes “más marianos” de América Latina son: los uruguayos (un 38% ven bien orar a la Virgen), los argentinos (un 26% lo aprueban), los paraguayos (un 19% lo aprueban), los chilenos (un 14% lo aprueban), los mexicanos y puertorriqueños (un 13% lo aprueban).

Es curioso que los 3 países con protestantes "más marianos" compartan como patrona a la Virgen de Luján.

Los “menos marianos” son los guatemaltecos y bolivianos (sólo un 7% aprueban orar a la Virgen).



Los resultados son asombrosos cuando se repasan.

México, país del que se dice que es más guadalupano que católico, es según la estadística de los menos marianos: ¡sólo un 82% de católicos ven bien rezar a la Virgen, cuando por doctrina debería ser el cien por cien!

En cambio, Argentina sería el país más mariano de América, pese a tener fama de ser de los países más liberales de Hispanoamérica: muestra una devoción mariana del 96% entre católicos y del 26% entre protestantes… sería el país más mariano de América.

Los países donde católicos y protestantes están más divididos en su devoción mariana serían Guatemala (86 puntos separan la devoción mariana de los católicos de la de los protestantes), Venezuela (84 puntos), Brasil y El Salvador (ambos con 83 puntos de separación. 

(Publicado originalmente en www.carifilii.es)


 P.J.Ginés/CariFilii

sábado, 15 de noviembre de 2014

La incubadora no bastaba, pero el abrazo de su hermana bebé salvó su vida y cambió la medicina




La práctica médica a veces requiere de situaciones extremas para subir un nuevo escalón, como la que se presentó en 1995 con las gemelas Brielle y Kyrie Jackson, hermanas que habían nacido a doce semanas de culminar el tiempo de gestación.

Ambas nacieron el 17 de octubre y en ese entonces el protocolo en Estados Unidos exigía que ambas fueran puestas en incubadoras diferentes para que no tuvieran contacto y así evitar alguna infección.

Sin embargo, mientras Kyrie se fortalecía y empezaba a ganar peso, su hermana empezaba a mostrar problemas en su respiración. Su nivel de oxígeno era bajo y no subía de peso.

Para el 12 de noviembre la situación de Brielle era peor. Sus pequeños brazos y piernas se tornaron azules mientras intentaba respirar. Su ritmo cardiaco se disparó y su familia, con lágrimas en los ojos, se preparaba para lo peor.

Los médicos intentaron todas las medidas conocidas, pero el estado de la bebé no mejoraba. Es ahí cuando la enfermera Gayle Kasparian acude donde la familia y les pide permiso para intentar un método conocido en Europa, pero casi desconocido en Estados Unidos: Colocar a ambas hermanas en la misma incubadora.

Aceptado por los padres, las niñas fueron puestas una al costado de la otra. Con las pocas fuerzas que tenía, Brielle se juntó a su hermana y su corazón comenzó a estabilizarse.



La foto icónica de las mellizas Jackson en 1995

En pocos minutos, los niveles de oxígeno en la sangre fueron subiendo. Pero lo conmovedor vendría después: Conforme Brielle se dormía, su hermana fue estirando su brazo hasta abrazarla completamente. Esto hizo que la temperatura del cuerpo de la pequeña Brielle aumentara hasta normalizarse.

Ya dadas de alta, los padres continuaron con la terapia y las colocaron en la misma cama. La salud de ambas siguió mejorando. Incluso cinco años después, ambas hermanas siguieron compartiendo la misma cama.

El “abrazo del rescate” de Kyrie (Rescuing Hug), llamó la atención de medios como CNN, Life Magazine y Reader’s Digest, así como el interés de los médicos que estudian la eficacia de este método para tratar a gemelos, trillizos y cuatrillizos prematuros.

Así, The University of Massachusetts Memorial analizó unos cien casos de bebés que nacieron prematuros y compartieron la incubadora con su hermano: los doctores no encontraron un solo caso de infección entre los recién nacidos.



Las chicas Jackson con 19 años, encantadas

Actualmente Brielle y Kyrie Jackson siguen compartiendo el mismo vínculo y cercanía que diecinueve años atrás salvó la vida de la más débil.

El tema tal como lo recogió la CNN (en inglés)


http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=38506

domingo, 9 de noviembre de 2014

Llevaba 10 años en coma, quieto; su madre le dijo «hoy rezas tú»... y él alzó la mano y se persignó



Massimiliano Tresoldi con 21 años sufrió un grave accidente en un vehículo. Con insalvables lesiones cerebrales, el diagnóstico fue coma irreversible. Así pasaron casi diez años.

Hasta que la noche del 28 de diciembre de 2000, Lucrezia, su madre, le dijo que estaba muy cansada y que rezara “él solo”... Fue entonces cuando Max movió el brazo, se hizo el signo de la cruz y la abrazó: había despertado del coma.

Han pasado catorce años desde aquel día de los Santos Inocentes en que Max volvió a estar con los suyos.

Ni Lucrezia -mamma Ezia, como la conocen todos en Carugate, un pueblo a 20 km de Milán–, ni su marido Ernesto, ni sus demás hijos, habían perdido la esperanza.

A pesar de los diagnósticos más desoladores -“no colabora”, decía siempre el expediente clínico–, mamma Ezia veía aspectos positivos.

“Aunque sus condiciones fueran realmente críticas, después de diez días mi hijo respiraba con autonomía, sin estar conectado a una máquina”, relata.

Después, fue un ligero movimiento de un meñique y luego una sonrisa... pero los médicos decían que eran ilusiones de Ezia.

Tras ocho meses de hospital, Lucrezia y Ernesto decidieron llevarlo a su casa.

Todos les aconsejaban lo contrario: se atarían para siempre a los mil y un cuidados que Max necesitaba.

Hoy Ezia afirma que “aunque Max estaba en un estado vegetativo, él percibía sensaciones (los ruidos, los olores de la familia...). Quizá por esto logró realizar todos los pequeños progresos que con el tiempo consiguió”.

Todos los días, y como si su hijo la escuchase, mamma Ezia rezaba “con él” antes de dormir. Pero la noche del 28 de diciembre de 2000 Ezia estaba muy cansada.

“Acosté en su cama a Massimiliano, pero le dije que si quería rezar tendría que hacerlo solo. En ese momento Max levantó el brazo y se hizo el signo de la cruz; después, me abrazó tan fuerte que casi me corta la respiración. El signo de la cruz fue su primer gesto voluntario después de diez años en coma”.


A partir de ese día, la vida de Max, de Lucrezia, de todos, dio un giro de 180 grados. Ahora, el fisioterapeuta y el logopeda son visitas habituales en casa. Nadie se explica cómo es posible que Max siga teniendo las mismas lesiones cerebrales que cuando estaba en coma.

“Esto explica lo poco que se sabe del cerebro humano”, señaló Lucrezia al diario italiano Avvenire. Se sabe tan poco, que fue asombroso escuchar a Max decir que “siempre estuvo consciente” y “recordaba a todos los que habían ido a visitarlo”.

Ezia se acuerda de quienes tienen un familiar en coma y les asegura que “la fe, la esperanza, la fuerza de voluntad y el amor son la única ‘medicina’ en estos casos”.

 http://www.religionenlibertad.com/contactar.asp?idarticulo=38587

sábado, 1 de noviembre de 2014

¿Quién creó el bulo de que la Iglesia proclamaba una tierra plana? Un historiador ¡y un novelista!

Quien acuda a las fuentes antiguas y medievales comprobará con cierta facilidad que los antiguos y los medievales creían que la Tierra era esférica. Lo había dicho Aristóteles y su autoridad fue intocable hasta la época de Copérnico.

Esférica pero, ¿visitable?
Entre los sabios había cierta discusión sobre si esa tierra esférica estaba poblada en su mitad inferior, e incluso si estuviera poblada, se dudaba si esas regiones podían ser accesibles… ya que el norte era inhabitablemente frío, cabía pensar que el sur también fuese inhabitablemente cálido, que los hombres muriesen al viajar al ecuador igual que morían de frío en el norte.

Hay que recordar que 15 expediciones del príncipe portugués Enrique el Navegante fracasaron en su intento de cruzar el Cabo Bojador en el Sáhara Occidental, hasta que Gil Eanes lo consiguió en 1434, iniciando la era de los grandes descubrimientos. Los portugueses comprobaron que era posible cruzar los trópicos y rodear África.

La idea de un mundo plano era una idea de gente inculta. Entre los marineros del norte se había heredado de la cosmovisión vikinga, de las viejas mitologías escandinavas. Pero entre las clases cultas de toda Europa, prevalecía la imagen de la esfera.

Dos excepciones: Cosmas y Lactancio
Durante toda la Edad Media hubo sólo 2 personalidades cultas que defendiesen una tierra plana. Uno fue Cosmas Indicopleustes, en el siglo VI, navegante griego que luego se hizo monje y topógrafo.

El otro fue Lactancio, uno de los antiguos Padres de la Iglesia, escritor latino del s.II-III. Tanto en la Antigüedad como en la Edad Media su influencia fue poca en temas cosmológicos.

El caso es que en la época en la que Colón creció las personas cultas tenían claro que la tierra era esférica y los trópicos navegables. No estaban claras, en cambio, sus dimensiones ni la posibilidad de navegar hacia Asia por un Atlántico poco conocido.

El bulo para niños: del s.XIX al XXI
Sin embargo, en multitud de dibujos animados, libros para niños o historias ilustradas de la ciencia, durante todo el siglo XX y aún en el XXI se presenta a Cristóbal Colón como un firme e ilustrado científico que se encuentra con la hostilidad de fanáticos religiosos y clérigos medievales que no le dejan navegar repitiendo que la Tierra es plana. 



Este es el mito que el historiador medievalista Jeffrey Burton Russell desmanteló en su libro apasionante “El Mito de la Tierra Plana”, que se ha traducido al español recientemente en la editorial Stella Maris.

¿Quién creó el bulo de que la Iglesia creía en una tierra plana? Es un bulo con algunas semillas involuntarias… y con unos culpables voluntarios a principios del s.XIX.

Primeras semillas del bulo
Entre las semillas involuntarias está, sin pretenderlo, el canónigo Copérnico en su obra clásica “De revolutionibus” de 1543, que establecía el movimiento de los planetas alrededor del sol. En ella da por cosa sabida y asumida por todas las personas cultas que la tierra es esférica.

“No es desconocido que Lactancio, por lo demás un ilustre escritor pero difícilmente un astrónomo, habla de modo infantil sobre la forma de la tierra cuando reprende a quienes declararon que tiene la forma de un globo”, escribe Copérnico.

En 1616, cuando el libro de Copérnico llevaba ya 3 ediciones y 70 años de circulación sin especial dificultad, algún censor vaticano –que daba por cosa establecida y común la tierra esférica- decidió que este párrafo no era muy respetuoso con un Padre de la Iglesia (aunque nunca declarado santo) y se omitió ese párrafo en subsiguientes ediciones.

Esto alentó a algunos autores posteriores de ámbitos protestantes o de la Ilustración más anticlerical a crear un conflicto entre Copérnico (la ciencia, la tierra esférica) y la Iglesia Católica (Lactancio, el fanatismo, la “tierra plana”).

Un ejemplo cercano lo tenemos en el “Leviatán” de Hobbes, donde en 1651 el filósofo inglés (y descreído en lo religioso) asegura –sin poder concretar ningún caso- que “todos los hombres doctos reconocen ahora que existen las antípodas”, pero que en épocas anteriores y oscuras hubo quienes “por suponer tal doctrina fueron penados por la autoridad eclesiástica.[…] Nosotros podemos con justicia señalar a los autores de esta oscuridad espiritual: el Papa y el clero romano”.

Anticlericales y anticatólicos de todas las tendencias han leído desde entonces a Hobbes y han asumido que así debió suceder… pero lo cierto es que no se conoce ningún caso de nadie “penado” por ningún Papa ni clérigo católico por defender la existencia de las antípodas: al contrario, lo común era creer en las antípodas, porque así lo decía Aristóteles.

Sin embargo, durante siglos las dos grandes corrientes anti-católicas no usaron esta acusación contra la Iglesia Católica. Los promotores de la rebelión protestante no dudaban de la Tierra esférica ni encontraban nada en la Biblia contra ella: Aristóteles tenía razón y la navegación moderna lo demostraba. Y cuando llegó la corriente ilustrada en el s.XVIII, atacó a lo escolástico y lo aristotélico-tomista, con una excepción: Aristóteles promulgó una tierra esférica, tenía razón en eso, y era mejor no hablar de un tema donde lo aristotélico había acertado.

Excepto por el caso de Hobbes, casi nadie acusaba al catolicismo de ser un incluto promotor de la tierra plana… hasta el s.XIX.

En el siglo XIX hubo dos personalidades que establecieron con su influencia el bulo, aún vigente, de que el catolicismo y los medievales eran ignorantes fanáticos que creían en tierras planas y acosaban a quien lo cuestionase.

Un padre del bulo: el novelista Washington Irving
Uno fue el fantasioso novelista romántico norteamericano Washington Irving, con su novela “Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón”, de 1828. 



Washinton Irving no hacía historia, sino fantasía romántica... que es lo que sigue circulando

El medievalista Jeffrey Burton Russell, en El Mito de la Tierra Plana”, siendo estadounidense, declara sin dificultad “el sesgo anticatólico y antiespañol” de Irving y su país y época. Así, Irving escribió, y una multitud después estudió y copió en el mundo anglosajón, párrafos como este:

“El progreso del conocimiento, aunque se expandía rápidamente, estaba aún obstaculizado por el fanatismo monástico. A Colón le abrumaron con citas de la Biblia y del Nuevo Testamento: el Libro del Génesis, los Salmos de David, las oraciones de los Profetas, las epístolas de los apóstoles y los evangelios. A todo ello se añadieron las reflexiones de varios santos y los comentarios de sacerdotes: San Crisóstomo y San Agustín, San Jerónimo y San Gregorio, San Basilio y San Ambrosio y Lactancio. No se permitió conceder valor alguno a cuantas demostraciones matemáticas parecieran chocar con el texto de las Escrituras, o a algún comentario de los padres. Colón, que era un hombre devotamente religioso, se encontró en peligro de ser condenado, debido no a un mero error en sus cálculos sino por heterodoxia”.

Casi nadie se molestó en comprobar –Irving desde luego no lo hizo, como detalla Rusell en su libro- que ni Crisóstomo, ni Agustín, ni Jerónimo, ni Gregorio, ni Basilio ni Ambrosio tenían nada escrito contra la tierra esférica.

Lo cierto es que nadie en Salamanca o en España “abrumó” con citas de la Biblia a Colón. Y Lactancio, el único autor que defendió una tierra plana, era un autor menor al respecto que nunca entró en debate.

El otro padre del bulo: el francés Letronne
Russell sospecha que el novelista Irving alimentó su imaginación y prejuicios anti-españoles en sus viajes europeos y su contacto con la Academia francesa. Allí, en Francia, irradió su influencia el otro gran creador del mito de “los católicos y su tierra plana”, una influencia no popular, sino erudita: la del historiador Antoine-Jean Letronne (1787-1848).



Ya el maestro de Letronne, Edmé Mentelle, había escrito en su libro de cosmografía de 1781 que los Padres de la Iglesia y los medievales habían afirmado que la Tierra era plana.

Letronne, que mantuvo cordiales relaciones con todos los gobernantes sucesivos de Francia (Napoleón, Luis XVIII, Carlos X, Luis-Felipe) fue director de la Ecole Nationale des Charters en 1817 e inspector general de la Universidad de París en 1819. Tenía fama de virtuoso, de “santo laico”: se casó con una rica, tuvo 10 hijos con ella, y se supo que donaba a la caridad con generosidad. Pero a partir de cierto momento era tan influyente e intocable que podía escribir de todo sin necesidad de confirmarlo con datos: nadie le rebatía, todos le citaban.

Así, en 1834, a los 47 años, escribió “Sobre las opiniones cosmográficas de los Padres de la Iglesia”, que influyó a todos los historiadores posteriores. Su tesis era –contra la evidencia- que los Padres de la Iglesia exigían lecturas fanáticas y literales de la Biblia. Autores conocidísimos y de primera línea como san Agustín y Orígenes demostraban que eso no era así… así que los desdeñaba como “minoritarios”.

Según este texto de Letronne, las autoridades eclesiales, mediante “tres argumentos irresistibles: la persecución, la prisión y la hoguera” obligaron a todos los astrónomos durante más de mil años a creer en una absurda tierra plana. Pero no aportó ni un solo caso concreto de astrónomo represaliado por defender la tierra esférica… porque nadie fue represaliado. La realidad es que la tierra esférica era asumida por todas las personas letradas desde Aristóteles.

La extensión del bulo
Russell, en El Mito de la Tierra Plana, explica cómo Irving entre el público general y anglosajón, y Letronne en la cultura francófona y la academia establecieron el mito de que la Iglesia predicó la tierra plana, algo que casi nadie había reivindicado anteriormente.

El libro de Russell explica cómo entroncó con los prejuicios anti-hispánicos y anticatólicos de los historiadores de EEUU y cómo sólo recientemente (después de la Segunda Guerra Mundial) se ha ido reparando este error entre los historiadores, aunque no entre los divulgadores. Curiosamente, Wikipedia, tan acusada de ser poco fiable, recoge con detalle el debate y deja clara la verdadera creencia medieval, con Lactancio y Cosmas como las dos únicas y poco relevantes excepciones.

La edición en español de “El mito de la Tierra Plana” incluye además un documento apasionante, que es el Diario de a bordo de Cristóbal Colón.

“Llegaron a una islita de los Lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahaní. Luego vinieron gente desnuda. Sacó el Almirante la bandera real y los capitanes con dos banderas de la Cruz Verde que llevaba el Almirante en todos los navíos, con una F y una Y. Vieron árboles muy verdes, y aguas muchas y frutas de diversas maneras”. Empezaba un nuevo mundo.
 
 http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=38443