sábado, 15 de enero de 2011

¿Qué es una beatificación? El proceso para ser santo




Cardenal José Saraiva Martins
Prefecto Emérito, Congregation para las Causas de los Santos


“Los protagonistas en un proceso de beatificación y canonización no son el obispo o la Iglesia. El primer paso son los fieles que dicen al obispo: “él fue un verdadero santo”.

Cuando los fieles piden al obispo la beatificación de una persona, éste nombra una comisión para probar que la fama de santidad de esa persona es cierta.

Es entonces cuando se recogen los testimonios que prueban, con hechos, la santidad de la persona. Es la llamada fase diocesana. Una vez superada, los docuementos se envían al Vaticano, a la Congregación para las Causas de los Santos.

La segunda fase tiene lugar en el Vaticano. Historiadores y teólogos trabajan juntos para recostruir una biografía exacta de la persona, incluyendo también su espiritualidad y signos de heroísmo.

Cardenal José Saraiva Martins
Prefecto Emérito, Congregation para las Causas de los Santos


"La única manera de demostrar el heroísmo de una persona es su vida. Si los demás fieles consideran que es heroico. Por ejemplo, se ve en muchos misioneros que han dado sus vidas, sacrificándose por completo. Esa es una vida claramente heroica. La gente normal, también los buenos cristianos, no manifiestan su heroicidad de esa manera”.

Tras haber estudiado toda la documentación, un proceso que puede durar años, se debe presentar un milagro. En el proceso de canonización el milagro debe haber ocurrido tras la beatificación.

Es entonces cuando, una vez presentado el milagro, es examinado por un comité médico formado por 60 expertos especialistas en diversos campos de la medicina. Ellos intentarán dar una explicación científica al supuesto milagro.

Cardenal José Saraiva Martins
Prefecto Emérito, Congregation para las Causas de los Santos


“Deben verificar si la curación es inexplicable. Se trata de un milagro si tiene tres características: es inmediato, completo y durarero”.

Una vez que el milagro es aprobado, teólogos deben confirmar que el milagro ha sido realizado por intercesión del candidato a los altares y no por otro santo.

Cardenal José Saraiva Martins
Prefecto Emérito, Congregation para las Causas de los Santos


“La santidad es la unión entre Dios y la persona y de la persona con Dios. Se necesita un milagro no para confirmar que esa persona es santa, sino que es una pequeña muestra que confirma que esa persona está en comunión con Dios”.

La beatificación es el primer paso y permite al candidato a los altares a ser venerado en su diócesis. Para la canonización se necesita la aprobación de un segundo milagro. Una vez que el Papa declara un santo, éste puede ser venerado en todo el mundo.

El caso de los que son considerados mártires es especial, ya que lo más importante es probar que verdaderamente murieron en nombre de Dios. Si es así, no se necesita un milagro para la beatificación, sino sólo uno para la canonización.

El número de los santos en la Iglesia continua aumentando. Actualmente hay más de 2.000 causas de canonización abiertas. Un digno de que la Iglesia continúa vica y que vivir una vida santa es un reto para todos los cristianos.

sábado, 8 de enero de 2011

Exorcistas para luchar contra la violencia en México

La Iglesia denuncia la influencia del satanismo en las bandas de “narcos”



CIUDAD DE MÉXICO, viernes 7 de enero de 2011 (ZENIT.orgEl Observador).-


La capacitación de exorcistas por parte de la Iglesia católica, podría ser una de las contribuciones para enfrentar el clima de violencia generalizada generado por las bandas de narcotraficantes que pelean por el territorio en diversas partes del país y que, en muchas ocasiones, están sometidos a influencias decididamente satánicas.

Así lo ha expresado en recientes declaraciones a los medios de comunicación el sacerdote Pedro Mendoza Pantoja, quien es el coordinador de los exorcistas que realizan su ministerio en el vasto territorio de la arquidiócesis primada de la Ciudad de México.

La idea es que la Iglesia católica pueda contrarrestar la ola de inseguridad que se cobró 12.000 víctimas el año pasado de 2010 y que, en cuatro años, alcanza ya las 30.000 personas asesinadas, la mayor parte de ellas como “ajustes de cuentas” entre bandas criminales.

El padre Mendoza Pantoja fue enfático al señalar que “una de las formas de combatir la violencia en México es promoviendo la fe; hablando mucho más de Dios y mucho menos del diablo”.

En muchas detenciones e investigaciones sobre los grupos armados y las bandas de narcotraficantes han mostrado influencias diabólicas entre sus miembros, así como mutilaciones, decapitaciones y asesinatos “rituales” a personas de la sociedad, a enemigos de otras bandas y a autoridades policiacas.

Otra de las formas de contrarrestar la violencia en México –según el padre Pedro Mendoza Pantoja—es “creando grupos de oración, para salvar a las personas que han sido influenciadas por el mal y que, en ocasiones, puede ser en contra de su voluntad el que se vean obligadas a cometer actos violentos”.

Para el sacerdote arquidiocesano “la violencia facilita al demonio influir en las personas, por lo que tiene que frenar su acción específica”.

La arquidiócesis primada ha visto aumentar la actividad de los sacerdotes exorcistas y está buscando que exista un sacerdote encargado de los exorcismos en los principales templos de la Ciudad de México.

“Satanás tiene muchas formas de influir en las personas y (esa influencia) se facilita más a quienes recurren a la brujería, el ocultismo y los ritos espiritistas”, agregó Mendoza Pantoja, quien dijo que “hay gente que se aleja de Dios y busca lo mágico, la salida fácil a los problemas”.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Un libro revela la conexión de la droga con santería y brujería


Los narcotraficantes no practican realmente la religión cristiana


MÉXICO, viernes 17 de diciembre de 2010 (ZENIT.orgEl Observador).-


Con motivo de la publicación del libro “La fe de los sicarios” del presidente de la Asociación de Analistas Católicos de México, el periodista Carlos Montiel, autor del texto, platicó con Zenit-El Observador sobre cómo se relaciona el narcotráfico con la santería y la brujería y no con la Iglesia católica ni con la religión cristiana, como muchos medios de comunicación mexicanos han querido hacer ver a los lectores.

--¿Qué características tiene la religiosidad de la mayoría de los narcotraficantes?

Carlos Montiel: Los jefes del narcotráfico mantienen una falsa adhesión a la fe católica, cuando destruyen al contrario sin mirar el prejuicio que ocasionan a la célula familiar y al componente social. En específico, los sicario manifiestan un vínculo devocional con santos católicos y cultos como prácticas ritualistas del ocultismo, al profesar la devoción a la “santa” muerte, al “santo” Jesús Malverde, hasta culminar en la magia, santería, brujería y satanismo.

--¿Qué implica el culto a la Santa Muerte?

Carlos Montiel: Una práctica de la cultura de la muerte, debido a la maldad de sus ritos, un culto que ha incrementado casos de posesión demoníaca que culminan en cuestiones satánicas. Se le atribuye una relación estrecha con la brujería y el satanismo, principalmente por su culto esotérico. La celebración de sus misas negras va dirigida a la protección de sicarios, narcos, custodios, ladrones, secuestradores, prostitutas, policías y extorsionadores.

--¿Qué relación hay entre santería y narcotráfico?

Carlos Montiel: Algunas organizaciones criminales de tráfico de drogas ávidas de poder, se acercan a sectas de magia negra que realizan rituales o sacrificios con seres humanos, para blindar a sus narcotraficantes o sicarios. Otras, son “santificadas” con rituales de brujería totalmente espeluznantes. Recurren a la santería para solicitar blindaje contra sus enemigos.

En la frontera entre México y los Estados Unidos prolifera la brujería satanista, la santería, el vudú, y cultos sacrificiales como la “santa” muerte.

Los policías han recurrido a rituales que mezclan vudú haitiano, santería cubana, y brujería local. En los ritos, brujos o santeros aprovechando noches de luna llena sacrifican pollos rociando su sangre sobre los policías con el fin de conseguir protección contra los sicarios. Incluso, policías de Tijuana optan por tatuar su cuerpo con símbolos de vudú, como blindaje contra las balas, el cual tiene un precio de aproximadamente 160 dólares.

- ¿Las bandas criminales han puesto en peligro la vida de sacerdotes y laicos comprometidos?

Carlos Montiel: Los sicarios han trastocado a la institución divina, considerando como sus enemigos a miembros de la jerarquía eclesial, principalmente por el interés de estos últimos en difundir la cultura de la vida, los valores de lo familiar y social, la paz y el perdón. Han llegado a extorsionar a sacerdotes con la solicitud de 5 mil a 10 mil pesos semanales, mismos que fueron recaudados por las limosnas. Como resultado, los sacerdotes han tenido que ser cambiados a otras diócesis. Debido al clima de violencia, ejercer el ministerio sacerdotal es un riesgo latente en diversas provincias de México, en Oaxaca, Sinaloa, Chiapas, Guerrero, Veracruz, Aguascalientes, Jalisco, Hidalgo, Michoacán, Durango, Coahuila, Chihuahua, Estado de México y el Distrito Federal.

México es campo minado en el que predicadores y líderes sociales pueden verse alcanzados por la existencia de más de 130 células de la delincuencia organizada.

Por lo anterior, los sicarios son considerados enemigos de la fe cristiana; y quien mata o amenaza a representantes de Cristo en la tierra, son hijos de las tinieblas.

--¿”Santa muerte” y santería se relacionan con prácticas satánicas?

Carlos Montiel: Buscar lograr conocimiento o poderes sobrenaturales fuera de Dios, pretendiendo saber y dominar los secretos de la naturaleza, lleva a los sicarios como a capos, a manifestar un tácito rechazo a Dios sin importar que lo oculto sea un canal por el cual Satanás tome posesión de las personas. Es peligrosa la práctica y culto a la muerte como la santería porque puede pasar de la parafernalia del terror (estética maléfica) a los cultos satánicos. Estos ritos, exigen que el practicante vacíe su mente e invite a espíritus extraños a controlar su intelecto y cuerpo, lo que causa la esclavitud por una posesión demoníaca.

--¿Está relacionado el narcotráfico con ultrajes a templos y a hostias consagradas?

Carlos Montiel: Aunque las profanaciones a templos católicos y tumbas al extraer los cuerpos; tal como lo realizan practicantes de brujería con el fin de completar sus ritos para proteger a sus adeptos; son producto de una conexión brujeril y satánica, no podemos unificar el problema, ambos mantienen dos objetivos a alcanzar distintos.

--Como católicos ¿qué podemos hacer?

Carlos Montiel: Iniciar en cada diócesis del país, particularmente quienes sufren el problema del narcotráfico, la campaña lanzada en la ciudad de Querétaro (México) que consiste en colocar en la puerta de cada hogar un moño blanco que envía el mensaje: “este hogar está a favor del Dios que es vida y no de la muerte”; y finalmente propagar la devoción a San Benito, de gran utilidad para alejar el mal que padece el país a causa de la violencia.

Nota: Una copia del texto se puede encontrar en consejodeanalistas@hotmail.com

Por Omar Árcega

martes, 14 de diciembre de 2010

Cardenal Cañizares: La falta de fe, la mayor amenaza para nuestro tiempo


En su investidura como “honoris causa” por la Universidad Católica de Valencia


VALENCIA, viernes 10 de diciembre de 2010 (ZENIT.org).-


“La falta de fe en Dios, la pérdida del sentido de Dios que lacera nuestro mundo, las percibo y vivo como la indigencia mayor, la amenaza más grave y de más desastrosas consecuencias para nuestro tiempo”, a la vez que “genera una quiebra moral que reclama urgentemente su reedificación”.

Lo dijo el cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, al recibir el doctorado honoris causa por la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, este jueves en el aula magistral del Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia.

En su discurso de investidura, aseguró que “no hay nada que me haga sufrir tanto ni me preocupe más que la crisis de Dios que padece la humanidad contemporánea, la ausencia de Dios, camuflada a veces incluso en una religiosidad vacía”.

El purpurado tituló su discurso En defensa del hombre y de la vertebración de la sociedad: la actuación de un obispo, informó la Universidad Católica de Valencia.

En él, hizo un llamamiento a la esperanza desde el reconocimiento realista de lo que sucede. Se mostró convencido de que “si bien, para una sociedad como la nuestra, cerrada al futuro, faltan fundamentos para la esperanza, Dios no la dejará en la estacada”.

Por ello, continuó, “me urge ser testigo y portavoz de esperanza, alentar la esperanza, mirar al futuro, ayudar a abrirse al futuro y señalar caminos que conduzcan a él”.

“Lo que los cristianos podemos y debemos ofrecer al mundo, a la sociedad, es la Buena Noticia de la Encarnación-Redención de Cristo y la verdad del hombre que se desvela y verifica en la experiencia de ese acontecimiento, vivida en la comunión de la Iglesia”.

“Ésa es toda nuestra riqueza, y hemos de ofrecerla con tanta sencillez como transparencia, sabedores por la propia experiencia de que es un bien inestimable y decisivo para la vida de las personas”, añadió.

El purpurado concluyó indicando que “todas las corrientes del pensamiento de nuestro viejo continente deberían considerar a qué negras perspectivas podría conducir la exclusión de la vida pública de Dios como último juez de la ética y supremo garante contra todos los abusos de poder ejercidos por el hombre sobre el hombre”.

Precisamente “en esta fe radica, en último término, la aportación de la Iglesia a la necesaria vertebración de la sociedad”, añadió.

Autoridades

En el acto de distinción al cardenal Cañizares, participaron diversas autoridades civiles, entre ellas el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, la presidenta de las Cortes Valencianas, Milagrosa Martínez y el líder de la oposición autonómica, Jorge Alarte.

También asistieron nueve obispos y arzobispos y el cardenal Agustín García-Gasco, arzobispo emérito de Valencia.

La ceremonia estuvo presidida por el arzobispo de Valencia y gran canciller de la Universidad Católica de Valencia, monseñor Carlos Osoro, quien destacó la importancia de defender la verdad del hombre y su dignidad.
Por su parte, Francisco Camps afirmó que en las sociedades del siglo XXI es esencial “el respeto, la tolerancia y la libertad de los ciudadanos y de su dignidad como personas para asegurar la convivencia y el bien común”.

El presidente de la Generalitat Valenciana también se refirió al cardenal Cañizarse como a “un valenciano ejemplar que ha consagrado su vida a la impagable labor de transmitir valores y enseñanzas esenciales para la sociedad valenciana de hoy y las próximas generaciones”.


Y añadió que “cualquier persona responsable defiende la compatibilidad entre la Iglesia y la sociedad o entre la vida pública y la fe, como también entre la ciencia y la religión o entre los conocimientos y los valores”.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Oración a la Virgen de Guadalupe




¡Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! Tú, que desde este lu gar manifiestas tu clemencia y tu compasión a to dos los que solicitan tu amparo; escucha la ora ción que con filial confianza te dirigimos y presén tala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, a ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, te consagramos en este día todo nuestro ser y todo nuestro amor. Te consagramos también nuestra vida, nuestros tra bajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos; ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y Madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer con tigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, te pedimos por todos los Obispos, para que con­duzcan a los fieles por senderos de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.

Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios, y otorga abundantes vocacio nes de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe, y celosos dispensadores de los misterios de Dios.

Concede a nuestros hogares la gracia de amar y de respetar la vida que comienza, con el mismo amor con el que concebiste en tu seno la vida del Hijo de Dios. Virgen Santa María, Madre del Amor Hermoso, protege a nuestras familias, para que estén siempre muy unidas, y bendice la edu cación de nuestros hijos.

Esperanza nuestra, míranos con compasión, enséñanos a ir continuamente a Jesús y, si cae mos, ayúdanos a levantarnos, a volver a él, me diante la confesión de nuestras culpas y pecados en el Sacramento de la Penitencia, que trae so siego al alma.

Te suplicamos, que nos concedas un amor muy grande a todos los santos Sacramentos, que son como las huellas que tu Hijo nos dejó en la tierra.

Así, Madre Santísima, con la paz de Dios en la conciencia, con nuestros corazones libres de mal y de odios podremos llevar a todos la verdadera ale gría y la verdadera paz, que vienen de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que con Dios Padre y con el Espíritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

JUAN PABLO II

sábado, 4 de diciembre de 2010

Exposición sobre Gaudí y la Sagrada Familia en el Vaticano en primavera

Actividades académicas y culturales difundirán la figura del arquitecto




CIUDAD DEL VATICANO, jueves 2 de diciembre de 2010 (ZENIT.org).-


El Vaticano acogerá la próxima primavera una exposición, una conferencia y un concierto dedicados al arquitecto Antonio Gaudí y a su obra magna, la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.

La iniciativa está impulsada por la Fundación Joan Maragall del arzobispado de Barcelona, la Fundación Junta Constructora del Templo de la Sagrada Familia y la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX), a propuesta y bajo los auspicios del Consejo Pontificio para la Cultura.

La exposición Gaudí y la Sagrada Familia de Barcelona. Arte, ciencia y espiritualidad podrá visitarse del 1 de abril al 15 de mayo de 2011 en el Brazo de Carlomagno, en lado izquierdo de la columnata de Bernini en la Plaza de San Pedro.

La muestra “reflejará la importancia monumental y espiritual de la Sagrada Familia”, explica un comunicado de la Fundación Joan Maragall, y está comisariada por Daniel Giralt-Miracle.

Está articulada según un recorrido en seis grandes capítulos: Gaudí y la Sagrada Familia, Otros edificios de Gaudí, Ciencia y tecnología en la Sagrada Familia, Gaudí diseñador de objetos litúrgicos, El mensaje religioso de la basílica y La Sagrada Familia hoy.

A través de este recorrido se situará histórica y artísticamente la figura de Antonio Gaudí, en proceso de beatificación, y su obra, especialmente la Sagrada Familia, de la que se analizarán tanto los aspectos técnicos como artísticos y el mensaje religioso que contiene.

Entre los objetos que se mostrarán, se encontrarán maquetas de la época de Gaudí, planos, muebles y objetos litúrgicos diseñados por el propio arquitecto procedentes de las colecciones del Museo de la Sagrada Familia y de fotografías y audiovisuales.

Para acercar la figura de Gaudí al Vaticano, también está previsto un diálogo entre el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, el cardenal Gianfranco Ravasi, y el arquitecto español Santiago Calatrava, el 12 de abril, sobre el tema Arquitectura y fe / arquitectura y trascendencia.

Más adelante dos ponentes pronunciarán una conferencia sobre Gaudí y su época -en el marco del último tercio del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial- en la embajada española ante la Santa Sede, en Roma.

Finalmente, el 12 de mayo, un concierto de la escolanía de Montserrat completará las actividades organizadas durante las fechas de la exposición.