sábado, 14 de mayo de 2011

A 30 años de atentado Cardenal recuerda que Virgen de Fátima salvó a Juan Pablo II


ROMA, 13 May. 11 / 02:31 pm (ACI/EWTN Noticias)

El Prefecto Emérito de la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano, Cardenal José Saraiva Martins, recordó en entrevista concedida a ACI Prensa que la Virgen de Fátima, a quien la Iglesia celebra hoy, fue quien salvó al Papa Juan Pablo II en el atentado que sufrió hace 30 años en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981.

"Todos recordamos con gran dolor día el 13 de mayo de 1981, fue vivido con un gran sentimiento de dolor, pero también con un gran sentimiento de gratitud a la Virgen de Fátima que salvó la vida de Juan Pablo II, él estaba totalmente convencido de que si no murió aquel día fue gracias a la protección de la Virgen de Fátima", aseguró.

El Cardenal dijo también a ACI Prensa que el Beato Juan Pablo II solía decir "la Virgen de Fátima ha desviado la bala que debía herirme".

Por eso, en 1982, "un año después, en el aniversario del atentado, el Papa viajó a Fátima para dar la gracias por haberle salvado la vida y para ofrecerle aquella bala que debía haberle llevado a la muerte".

Sobre la fecha de la beatificación de Juan Pablo II, el Purpurado señaló: "parece lógico, que la beatificación se produjese en el mes de mayo pero ¿porqué el 1 de mayo? Yo digo que la beatificación de Juan Pablo II tenía que tener lugar en el día del trabajador porque Juan Pablo II antes de abrazar la carrera eclesiástica fue un obrero en la cantera".

"La festividad del 1 de mayo no fue solo la beatificación de un Papa, sino de un obrero y por ello el Día del Trabajo (y de San José Obrero) era el día más indicado para la beatificación del Papa Wojtyla, porque él fue un gran trabajador, un gran obrero".

El Cardenal afirmó también en la entrevista con ACI Prensa que "es importantísimo celebrar la fe de la Virgen de Fátima y también recordar y vivir aquellos importantes mensajes que esta Virgen blanca trajo no solo a Portugal, sino a todo el mundo".

"La Virgen es nuestra madre, que vino a Fátima para recordarnos algunos puntos del Evangelio muy importantes", añadió.

El Prefecto Emérito comentó que celebra esta fiesta con mucho cariño, que reúne cada año en su santuario en Portugal a unos 500 000 o 600 000 fieles, porque "dicen que Fátima es el altar del mundo, pero yo digo que también es la cátedra del mundo, porque la Virgen enseñó y continúa enseñando muchas verdades".

sábado, 7 de mayo de 2011

Cardenal retira licencia a teólogo gay opuesto a doctrina católica

David Berger

COLONIA, 06 May. 11 / 05:54 pm (ACI/EWTN Noticias)

El Arzobispo de Colonia (Alemania), Cardenal Joachim Meisner, decidió retirarle la licencia de enseñanza al teólogo gay David Berger, quien pública y reiteradamente ha expresado su oposición a la doctrina católica sobre la homosexualidad.

En un reciente comunicado publicado por la Arquidiócesis sobre el caso, se señala que el Cardenal decidió retirarle a Berger la "missio canonica", es decir, la licencia para enseñar religión católica en escuelas.

El texto indica demás que el Purpurado se "vio obligado a dar este paso porque el Dr. Berger, a través de sus publicaciones y pronunciamientos en medios de comunicación establece que no está de acuerdo con la doctrina y las normas morales y jurídicas de la Iglesia".

Con esta actitud, Berger de 43 años de edad, "ha destruido la esencial confianza para la misión de evangelizar y por ello el Obispo considera que no puede ser digno de crédito en cuanto a la instrucción religiosa de la Iglesia Católica. Por ello, el retiro de la licencia para enseñar la doctrina de la Iglesia es inevitable".

El Arzobispo ha tomado esta decisión basado en el Código de Derecho Canónico y a las demás normas complementarias de la Iglesia.

Sobre David Berger, el diario francés La Croix recuerda que en el año 2010 fue separado por la Academia Pontificia de Santo Tomás de Aquino debido a un artículo que publicó en el periódico alemán Frankfurter Rundschau, en el que "deploraba una actitud ‘limitada’ de la Iglesia hacia los homosexuales".

Además, Berger ha escrito u libro titulado Der heilige Schein (La Santa Aparición) "en el que critica abiertamente la doctrina de la Iglesia".

La enseñanza de la Iglesia sobre la Homosexualidad

La enseñanza católica respecto de la homosexualidad está resumida en tres artículos del Catecismo de la Iglesia Católica; 2357, 2358 y 2359. En estos artículos la Iglesia enseña que:

Los homosexuales "deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta".

La homosexualidad, como tendencia es "objetivamente desordenada", que "constituye para la mayoría de ellos (los homosexuales) una auténtica prueba".

Apoyado en la Sagrada Escritura "la Tradición ha declarado siempre que "los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados", "no proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual" y por tanto "no pueden recibir aprobación en ningún caso".

"Las personas homosexuales están llamadas a la castidad" y "mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana".

Más información sobre la perspectiva católica de la homosexualidad http://www.aciprensa.com/Familia/homosex-index.htm

domingo, 1 de mayo de 2011

Creo en la misericordia divina


Una devoción orientada a descubrir, agradecer y celebrar la infinita misericordia de Dios revelada en Jesucristo.

Los católicos acogemos un conjunto de verdades que nos vienen de Dios. Esas verdades han quedado condensadas en el Credo. Gracias al Credo hacemos presentes, cada domingo y en muchas otras ocasiones, los contenidos más importantes de nuestra fe cristiana.

Podríamos pensar que cada vez que recitamos el Credo estamos diciendo también una especie de frase oculta, compuesta por cinco palabras: “Creo en la misericordia divina”. No se trata aquí de añadir una nueva frase a un Credo que ya tiene muchos siglos de historia, sino de valorar aún más la centralidad del perdón de Dios, de la misericordia divina, como parte de nuestra fe.

Dios es Amor, como nos recuerda san Juan (1Jn 4,8 y 4,16). Por amor creó el universo; por amor suscitó la vida; por amor ha permitido la existencia del hombre; por amor hoy me permite soñar y reír, suspirar y rezar, trabajar y tener un momento de descanso.

El amor, sin embargo, tropezó con el gran misterio del pecado. Un pecado que penetró en el mundo y que fue acompañado por el drama de la muerte (Rm 5,12). Desde entonces, la historia humana quedó herida por dolores casi infinitos: guerras e injusticias, hambres y violaciones, abusos de niños y esclavitud, infidelidades matrimoniales y desprecio a los ancianos, explotación de los obreros y asesinatos masivos por motivos raciales o ideológicos.

Una historia teñida de sangre, de pecado. Una historia que también es (mejor, que es sobre todo) el campo de la acción de un Dios que es capaz de superar el mal con la misericordia, el pecado con el perdón, la caída con la gracia, el fango con la limpieza, la sangre con el vino de bodas.

Sólo Dios puede devolver la dignidad a quienes tienen las manos y el corazón manchados por infinitas miserias, simplemente porque ama, porque su amor es más fuerte que el pecado.

Dios eligió por amor a un pueblo, Israel, como señal de su deseo de salvación universal, movido por una misericordia infinita. Envió profetas y señales de esperanza. Repitió una y otra vez que la misericordia era más fuerte que el pecado. Permitió que en la Cruz de Cristo el mal fuese derrotado, que fuese devuelto al hombre arrepentido el don de la amistad con el Padre de las misericordias.

Descubrimos así que Dios es misericordioso, capaz de olvidar el pecado, de arrojarlo lejos. “Como se alzan los cielos por encima de la tierra, así de grande es su amor para quienes le temen; tan lejos como está el oriente del ocaso aleja Él de nosotros nuestras rebeldías” (Sal 103,11-12).

La experiencia del perdón levanta al hombre herido, limpia sus heridas con aceite y vino, lo monta en su cabalgadura, lo conduce para ser curado en un mesón. Como enseñaban los Santos Padres, Jesús es el buen samaritano que toma sobre sí a la humanidad entera; que me recoge a mí, cuando estoy tirado en el camino, herido por mis faltas, para curarme, para traerme a casa.

Enseñar y predicar la misericordia divina ha sido uno de los legados que nos dejó el Papa Juan Pablo II. Especialmente en la encíclica “Dives in misericordia” (Dios rico en misericordia), donde explicó la relación que existe entre el pecado y la grandeza del perdón divino: “Precisamente porque existe el pecado en el mundo, al que ´Dios amó tanto... que le dio su Hijo unigénito´, Dios, que ´es amor´, no puede revelarse de otro modo si no es como misericordia. Esta corresponde no sólo con la verdad más profunda de ese amor que es Dios, sino también con la verdad interior del hombre y del mundo que es su patria temporal” (Dives in misericordia n. 13).

Además, Juan Pablo II quiso divulgar la devoción a la divina misericordia que fue manifestada a santa Faustina Kowalska. Una devoción que está completamente orientada a descubrir, agradecer y celebrar la infinita misericordia de Dios revelada en Jesucristo. Reconocer ese amor, reconocer esa misericordia, abre el paso al cambio más profundo de cualquier corazón humano, al arrepentimiento sincero, a la confianza en ese Dios que vence el mal (siempre limitado y contingente) con la fuerza del bien y del amor omnipotente.

Creo en la misericordia divina, en el Dios que perdona y que rescata, que desciende a nuestro lado y nos purifica profundamente. Creo en el Dios que nos recuerda su amor: “Era yo, yo mismo el que tenía que limpiar tus rebeldías por amor de mí y no recordar tus pecados” (Is 43,25). Creo en el Dios que dijo en la cruz “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34), y que celebra un banquete infinito cada vez que un hijo vuelve, arrepentido, a casa (Lc 15). Creo en el Dios que, a pesar de la dureza de los hombres, a pesar de los errores de algunos bautizados, sigue presente en su Iglesia, ofrece sin cansarse su perdón, levanta a los caídos, perdona los pecados.

Creo en la misericordia divina, y doy gracias a Dios, porque es eterno su amor (Sal 106,1), porque nos ha regenerado y salvado, porque ha alejado de nosotros el pecado, porque podemos llamarnos, y ser, hijos (1Jn 3,1).

A ese Dios misericordioso le digo, desde lo más profundo de mi corazón, que sea siempre alabado y bendecido, que camine siempre a nuestro lado, que venza con su amor nuestro pecado. “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo quien, por su gran misericordia, mediante la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva, a una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, a quienes el poder de Dios, por medio de la fe, protege para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el último momento” (1Pe 1,3-5).



  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Fernando Pascual LC

    domingo, 24 de abril de 2011

    Domingo de Resurrección


    Celebramos la Pascua Victoriosa de Cristo Resucitado. Es la gran noticia que la Iglesia sigue anunciando en el mundo Cristo, el Amado, vive, fue como un beso del Padre al cuerpo roto y ensangrentado de su Hijo y lo llenó de Espíritu de vida. Cristo vive y está siempre con nosotros.

    La fuerza de la resurrección se me da para que también yo la comunique. Esto obliga a luchar contra las fuerzas que producen muerte, a situarnos junto a los cricificados, a resucitar lo que va muriendo, a alentar a lo que va naciendo.


    ¿Qué pasa en nuestro mundo?

    A veces nos desanimamos pensando que ni la sociedad ni la Iglesia se renuevan positivamente, que la injusticia campea libremente, que los sistemas económicos y financieros son perversos, y en ellos vivimos tranquilamente instalados, que el mundo sigue roto y la Iglesia dividida, que la gente pasa de todo tipo de utopías, que el consumismo todo lo materializa, y sentimos la tentación de gritar ¿Hasta cuándo?

    La respuesta de Dios es la resurrección de Cristo y un sí a la vida y a todas nuestras más profundas aspiraciones.

    Un sí a la creación sin límite.

    La resurrección es un sí de Dios a la vida humana. Es un no a la vida entendida como absurdo, como frustración y sin sentido.

    Mira a tu alrededor, busca señales de la resurrección de Cristo. Verdad que existen y son palpables.


    ¿Qué nos dice la Palabra de Dios?

    * Ver Hch. 10; 34a 37-42

    En el país de los judíos, empezando en Galilea, en la época de Juan, apareció Jesús de Nazaret, ungido de Espíritu, por eso le llamamos "Cristo", que pasó entre nosotros chorreando gracia y libertad. Sin duda que era presencia, sacramento vivo de Dios. Fue Dios mismo el que pasó entre nosotros para salvamos.

    * Ver Col. 3; 1-4

    En la Pascua todo es nuevo: el fuego, la luz, el agua, la levadura, los vestidos. Todo con la marca de Jesucristo. Es obvio que han de cambiar nuestras actitudes, nuestros gustos, nuestros sentimientos, nuestros comportamientos, nuestras ideas.

    * Ver Jn 20; 1-9

    Se nos describe con todo detalle las experiencias de la resurrección de Jesús. Una mujer es la primera que se asoma al misterio. Cuando todo estaba oscuro, hay mujeres que tienen las lámparas encendidas.


    Para la vida:


    - ¿Qué estilo de vida debe tener un cristiano que quiere vivir la resurrección de Jesús?

    - ¿Cómo es tu estilo de vida como cristiano?


    www.mercaba.org



    - ¿Qué debes cambiar para que sea transparencia de Cristo resucitado?


    Un rato de oración:

    Queremos madrugar para encontrarte:
    ... y vivir la vida contando con tu presencia.

    Terminaron contigo, pero tú te quedaste entre nosotros.

    Tu presencia nos invade, tu fuerza nos envuelve,
    tu ejemplo nos entusiasma y tu luz nos ilumina.

    Queremos madrugar cada día para encontrarte,
    para no despistamos y vivir sin ti..

    Ellas, las más tempranas, descubrieron tu presencia entre nosotros.

    Otros nos adormilamos y comenzamos el día sin contar contigo,
    sin damos cuenta de que caminas la vida a nuestro lado.

    Queremos madrugar para salir al encuentro del hermano,
    para que las prisas no nos hagan correr indiferentes,
    sin importamos su vida, sin compartir los dificultades cotidianas,
    sin comunicarnos desde el hondón,
    haciéndonos buenos amigos y compañeros del camino de la vida.

    Queremos madrugar para disfrutar, para vivir resucitados,
    fortalecidos por tu impulso, entusiasmados por tu propuesta,
    comprometidos en tu tarea.

    Tu impulso, Señor, viene para despertar en nuestro interior
    la luz y el deseo de liberar y alegrar a los hermanos.

    Queremos madrugar porque nuestra alma estaba turbada,
    nuestro ego nos tenía distraídos y Tú, Señor, nos despiertas a la misericordia,
    al vivir para los demás, a ser solidarios y liberadores.

    Queremos madrugar porque, a pesar de las noches oscuras,
    Tú nos invitas a seguir tu proyecto, a la entrega total,

    Tú nos sacas de nuestras miserias y nos haces misericordia.

    sábado, 16 de abril de 2011

    Episcopado belga se pronuncia sobre Obispo sancionado por abusos


    BRUSELAS, 15 Abr. 11 / 11:09 am (ACI/EWTN Noticias)

    La Conferencia Episcopal de Bélgica (CEB) dio a conocer un comunicado en el que expresa su "estupor" y claro "distanciamiento" tras la entrevista televisiva concedida ayer por el ex Obispo de Brujas, Roger Vangheluwe, a quien el Vaticano ordenó salir del país para someterse a un tratamiento psicológico y espiritual.

    Mons. Vangheluwe renunció el año pasado luego de admitir haber abusado sexualmente de un sobrino suyo en un periodo de 13 años, desde que el menor tenía 5 años de edad.

    El comunicado de los prelados belgas aparece luego de que en la entrevista televisiva el ex Obispo de Brujas admitiera haber abusado de otro sobrino en algunas ocasiones.

    En el texto, los obispos expresan su "estupefacción ante la entrevista concedida por Roger Vangheluwe a los canales comerciales VT4 y VTM, la noche del 14 de abril ante la cual deseamos distanciarnos claramente".

    En la entrevista, Vangheluwe dijo, entre otras cosas, que no se considera un pedófilo, que los abusos "no fueron realmente sexo" y que en realidad eran "un pequeño juego".

    El comunicado de los obispos de Bélgica señala que "estamos profundamente afectados por la manera en la que ha minimizado y excusado los hechos que cometió y las consecuencias para las víctimas, sus familias, los creyentes y toda la sociedad. Es inaceptable. Roger Vangheluwe parece no medir la extrema gravedad de sus actos".

    Los obispos indican además que "esta entrevista no corresponde a nada de lo que le ha sido exigido por Roma. Confiamos en que le ayude su retiro en el silencio fuera del país en vista al tratamiento espiritual y psicológico que le ha sido impuesto".

    "Esta entrevista es extremadamente ofensiva para las víctimas, sus familias y todos aquellos que son confrontados por la problemática del abuso sexual. Para los fieles también, es una bofetada. Todos, como nosotros, están indudablemente desesperados y desconcertados".

    Finalmente el comunicado señala que "el tono de la entrevista está en total contradicción con los esfuerzos realizados estos últimos meses para tomar en serio esta problemática del abuso sexual, escuchar a las víctimas y determinar las medidas adecuadas".

    Hace unos días la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano ordenó a Vangheluwe salir del país para seguir un tratamiento espiritual y psicológico, durante el cual "evidentemente no le está permitido ningún ejercicio público del ministerio sacerdotal y episcopal".

    El 12 de abril, el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, señaló "el tratamiento psicológico ha sido dispuesto por la Congregación para obtener los últimos elementos de diagnóstico útiles para seguir y concluir el proceso para llegar a una decisión definitiva, que sigue siendo competencia de la misma Congregación y que debe ser aprobada por el Santo Padre".

    Ante la gravedad de los hechos que llevaron a este proceso, el Papa Benedicto XVI aceptó la renuncia de Vangdeluwe y nombró a Mons. Jozef De Kesel como nuevo Obispo de Brujas, el 25 de junio de 2010.

    sábado, 9 de abril de 2011

    Policía que detuvo a asesino en escuela de Brasil: Dios nos puso allí

    RIO DE JANEIRO, 08 Abr. 11 / 03:04 pm (ACI)

    El policía Márcio Alexandre Alvez, de 33 de años de edad, quien detuvo de un disparo en el abdomen al asesino que perpetró la masacre ocurrida ayer en una escuela de Río de Janeiro (Brasil) en la que murieron 12 personas - 10 de las cuales eran niños- señaló que "fue Dios quien nos puso allí" para evitar una tragedia mayor.

    En declaraciones a la prensa local, Alvez, tercer sargento de la Policía Militar, indicó que "fue Dios quien nos puso allí. Tengan la certeza de que si no hubiésemos sido rápidos, ese atacante habría matado a muchos más jóvenes".

    Márcio Alexandre participaba ayer de una operación de rutina fiscalizando vehículos en la Av. Piraquara, cuando fue sorprendido por dos estudiantes ensangrentadas que le dijeron que habían sido heridas por un hombre (Oliveira) que estaba disparando en la escuela municipal Tasso da Silveira, a pocos metros de allí.

    Márcio y otro policía ayudaron a las estudiantes y corrieron al colegio: "al aproximarme a la escuela oí disparos. Corrí, subí las escaleras y, cuando llegué al segundo piso, vi al asesino que me apuntó. Le disparé y creo que le di en el abdomen. Cayó y el solo se disparó en la cabeza", relató al diario O Estadão de Sao Paulo.

    "Tengo sentimientos encontrados. Estoy triste, porque tengo hijos de la misma edad que esos niños asesinados, pero al mismo tiempo tengo la certeza del deber cumplido. Llegué en el instante en el que el asesino se preparaba para subir al tercer piso para matar a más niños en otros salones de clase".

    La policía encontró en la bolsa de Wellington de Oliveira 66 balas que iba a usar contra otros alumnos de la escuela primaria.

    En medio de las muchas muestras de agradecimiento de los padres y maestros de la escuela, Márcio Alexandre Alvez comentó finalmente que "no me siento un héroe. Hice lo que aprendí: proteger a la sociedad".

    sábado, 2 de abril de 2011

    Navarro Valls: el secreto de Juan Pablo II cuando comunicaba.


    “Nada postizo, eran gestos verdaderos”


    ROMA, viernes 1 de abril de 2011 (ZENIT.org). –

    ¿Cuál fue el secreto de la fecunda comunicación de Juan Pablo II? ¿Qué había estudiado teatro? ¿La dicción, su gestualidad siempre comprensible y nunca enigmática, el arte de la retórica, la doctrina de sus mensajes o la sinceridad de su persona?

    Esta fue la pregunta reiterada en el centro del encuentro que se realizó hoy en Roma en la Universidad de la Santa Cruz.

    El cardenal Ángel Amato, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, introdujo los trabajos con el tema “La beatificación de Juan Pablo II: opinión pública y sensus fidei”.

    El más esperado de los relatores fue sin lugar a dudas el entonces portavoz de la Sala de prensa de la Santa Sede, el médico español Joaquín Navarro ValLs, quien contó como “desde su primer viaje en México, Juan Pablo II despertó la curiosidad de los expertos de comunicación”.

    Y en una exposición llena de hechos y recuerdos comentó como después del viaje en Estados Unidos en 1979, un periodista que buscaba de explicar el éxito de la comunicación de Juan Pablo II dijo: “me he enamorado no de lo que dijo pero de como lo dijo”. Y Navarro Valls precisó que en ese momento “ya tenía una impresión exactamente contraria a la del periodista”.

    Si bien “en el mundo de la imagen él fue un personaje indiscutible en los medios de comunicación porque se encontraba a gusto cuando comunicaba”. Esto porque “sabía que sea él que quien le escuchaba eran criaturas de Dios y por lo tanto podría entender, porque todos los hombres tienen la capacidad de conocer una cosa: la verdad”.

    “Por este motivo exponía las cosas – recordó – con una simplificación originaria que facilitaba la transmisión. E la simplificación originaria es uno de los dones de la comunicación de masa que muchos quisieron imitar”.

    En el viaje de Juan Pablo II a Estados Unidos, en septiembre de 1987 un periodista del New York Times se hizo la misma pregunta y respondió: “El Papa domina la televisión simplemente ignorándola” y “le haría sentir escalofríos a cualquier consultor de comunicación en Estados Unidos”. Aquí ya es más aquella opinión “me gusta como lo dice pero no lo que dice”.

    El director emérito de la Sala de Prensa recordó la gran libertad de comunicación que el Papa le daba: “En 1991 cuanto tuvo un tumor en el colon que se pensaba fuera maligno, antes de ir al hospital quería en el Ángelus del domingo, pedir a los fieles oraciones por el Papa” y después dijo: “Usted que está informado de todo diga lo que considere conveniente”.

    “Entonces pensé y ahora aún más – precisó el ex-portavoz – que la eficacia comunicativa dependía más de lo que se decía, si bien estaban los dos ingredientes”. Y se preguntó ¿Cuál era su mensaje?

    Navarro Valls indicó un punto clave que dijo el mismo Pontífice en una cena informal: “Hablando me dijo: el punto central y también nuestra responsabilidad es mantener el carácter transcendente de la persona humana que muchas veces puede transformarse en un mero objeto ”.

    “Habiendo visitado 160 países vemos cómo es pequeño el Occidente, donde –simplificando un poco- los parámetros prevalentes entonces eran: el estructuralismo y el marxismo, pero no el soviético en donde de pensamiento había poco, sino el existente en grupos universitarios e intelectuales que se influenciaban la percepción popular”.

    Aquí su mensaje explota, dijo, porque “le mostró a una generación que el tema de Dios era inevitable. Estaba convencido que no se puede entender al ser humano si se pone de lado a Dios. Y que sin Dios el hombre es solamente un triste animal ingenioso”.

    “Mismo en aquel ‘no tengáis miedo’ había un modo de comunicar – precisó – porque era proponer una experiencia personal universal de quien escucha, él que conoció el miedo y lo superó”.

    Por lo tanto, la experiencia personal se repite como leitmotiv “puede responder a esta pregunta inicial sobre el interés popular y mediático”.

    Los jóvenes que lo encontraban – prosiguió - captaban la verdad de su mensaje y en los diversos países, después de encontrarle coincidía en estas tres respuestas: “nunca nadie me dijo estas cosas, ni la familia, ni la escuela ni la sociedad. No se si lograré vivir en el nivel ético que me ha propuesto, pero él tiene razón”.

    “Esta percepción de la verdad existencial de sus palabras no era solamente con los jóvenes” y cuenta cuando el Papa en Miami visitó la sinagoga y después de los discursos un periodista en directa dijo: ‘parece que el Papa hizo pocas concesiones a los judíos’. Juan Pablo II sale y a través de un micrófono que se había quedado abierto se escucha a un rabino que dice: “El ha hablado con el corazón y no los labios”. Estaba la percepción de la verdad que él predicaba”.

    Y el portavoz emérito llega al punto: “Quizás en esto se encontraba la capacidad comunicativa de Juan Pablo II”.

    Por lo que se refiere a la fuerza de su gestualidad que era evidente, médico español precisó: “Siempre expresaba una verdad, los gestos eran claros no enigmáticos, sea en el Muro de los Lamentos, en el Mausoleo de Gandhi o cuando acariciaba a los enfermos en la plaza San Pedro”. Vale a decir “nada de postizo, eran gestos auténticos”.

    El periodista español consideró que “el mejor testimonio de lo que se decía era él mismo, no servían ni las estrategias de comunicación ni las apariencias” y “nos quedaba claro que no era una técnica, sino un testimonio”.

    Recordó como en sus viajes era necesario más tiempo para prepararlos que para hacerlos y como se informaba sobre geografía, historia, etnias, etc.

    Otros casos que contó Navarro Vals, fueron cuando encontró a un sanguinario dictador, o a Bill Clinton después del caso Lewinsky y con todos hablo estando solo, porque se sentía sacerdote. Y recordó que después de encuentros con Pinochet, Stroesner, Mobutu, Gorvachov, sus regimenes concluyeron, aunque no necesariamente por una razón causa efecto.

    En el centro del problema Navarro Valls indicó: “En su caso la comunicación no le servía para obtener consenso, pero para convencer a las personas de la grandeza cristiana”. Porque “pienso que la enseñanza más importante es que: en definitiva comunicar consiste en hacer aparecer la verdad y no en crear una apariencia.

    Y concluyó: “En la vida humana la única cosa que no es comunicativa ni se puede comunicar no es el mal, ni siquiera el dolor, simplemente es la falsedad”.

    En la segunda parte de la jornada se realizó una mesa redonda con periodistas vaticanistas y docentes de comunicación, moderada por el profesor Diego Contreras decano de la Facultad de Comunicación de dicha universidad sobre el tema: Opinión pública y respuesta popular respecto a Juan Pablo II.

    A la misma intervinieron diversos periodistas de los principales medios de comunicación de Italia.