sábado, 26 de noviembre de 2016

Testimonios NO cristianos de la existencia de Jesús

Jesús sí existió y sabemos más de él que de cualquier palestino judío antes del 70 d.C.

Por: M. Arrizabalaga | Fuente: ABC // Primeros Cristianos




No fue considerado significativo para los historiadores de su tiempo aunque Flavio Josefo y Tácito se refieren a Cristo en sus escritos
¿Padeció bajo el poder de Poncio Pilato? De la existencia de Jesús de Nazareth no duda ningún historiador serio. Para el historiador especializado en culturas antiguas Michael Grant, ya fallecido, hay más evidencia de que existió Jesús que la que tenemos de famosos personajes históricos paganos. También James H. Charlesworth escribió: «Jesús sí existió y sabemos más de él que de cualquier palestino judío antes del 70 d.C.». E. P. Sanders en «La figura histórica de Jesús» afirma: «Sabemos mucho sobre Jesús, bastante más que sobre Juan el Bautista, Teudas, Judas el Galileo y otra de las figuras cuyos nombre tenemos de aproximadamente la misma fecha y el mismo lugar». y F.F. Bruce, autor de «¿Son fidedignos los documentos del Nuevo Testamento?», sostiene que «para un historiador imparcial, la historicidad de Cristo es tan axiomática como la historicidad de Julio César».
«La muerte en cruz es el hecho histórico mejor atestiguado de la biografía de Jesús», señala a ABC Santiago Guijarro, catedrático de Nuevo Testamento de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca.
Jesús no fue considerado como significativo por los historiadores de su tiempo. Si aparece en la literatura pagana y judía de la época fue por el empuje de los cristianos que le siguieron. «Ninguno de los historiadores no cristianos se propuso escribir una historia de los comienzos del cristianismo, y por esta razón sólo mencionan los acontecimientos que tenían alguna relevancia para la historia que estaban contando. Sin embargo, el valor de estos datos puntuales es muy grande», explica Guijarro en «El relato pre-marcano de la Pasión y la historia del cristianismo».
El historiador norteamericano John P. Meier relata en «Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico» cómo «cuando en conversaciones con gente de la prensa y el libro (...) ésta fue casi invariablemente la primera pregunta: Pero ¿puede usted probar que existió? Si me es posible reformular una interrogación tan amplia en una más concreta como «¿Hay pruebas extrabíblicas en el siglo I d.C. de la existencia de Jesús? Entonces creo que, gracias a Josefa (Flavio Josefo), la respuesta es sí».

Flavio Josefo (93 d.C.)

El historiador judío romanizado (37 a 110 d.C.) recoge en el texto conocido como «Testimonium flavianum» de su libro «Antigüedades judías (91-94)» una referencia a Jesús que si bien se cree que fue retocada con las frases abajo entre paréntesis, se considera auténtico: «En aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, (si es lícito llamarlo hombre); porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad. Y atrajo a muchos judíos y a muchos de origen griego. (Él era el Mesías) Y cuando Pilato, a causa de una acusación hecha por los principales de entre nosotros lo condenó a la cruz, los que antes le habían amado, no dejaron de hacerlo. (Porque él se les apareció al tercer día de nuevo vivo: los profestas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él) Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido».


En Ant. 20.9.1. también hace referencia a «Jesús, que es llamado Mesías» al dar cuenta de la condena a Santiago a ser apedreado.

Tácito (116 d.C.)

El historiador romano (56 a 118 d.C) menciona a «Cristo» en sus «Anales» escritos hacia el año 116 d.C. al hablar sobre Nerón y el incendio de Roma en el año 64. Informa de la sospecha que existía de que el propio emperador había ordenado el fuego y recoge cómo «para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos a los que el vulgo llamaba "crestianos", [un grupo] odiado por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo, no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervientemente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas partes del mundo».
Los historiadores consideran a Flavio Josefo y Tácito como los testimonios primitivos independientes relativos al mismo Jesús más consistentes, aunque también hay otras fuentes que recogen datos sobre los primeros cristianos:

Plinio, el joven (112 d.C.)

Procónsul en Bitinia del 111 al 113 y sobrino de Plinio el Viejo. Se conservan 10 libros de cartas que escribió. En la carta 96 del libro 10 escribe al emperador Trajano para preguntarle qué debía hacer con los cristianos, a los que condenaba si eran denunciados. En ella cita tres veces a Cristo y señala que los cristianos decían que toda su culpa consistía en reunirse un día antes del alba y cantar un himno a Cristo «como a un dios»: «Decidí dejar marcharse a los que negasen haber sido cristianos, cuando repitieron conmigo una fórmula invocando a los dioses e hicieron la ofrenda de vino e incienso a tu imagen, que a este efecto y por orden mía había sido traída al tribunal junto con las imágenes de los dioses, y cuando renegaron de Cristo (Christo male dicere). Otras gentes cuyos nombres me fueron comunicados por delatores dijeron primero que eran cristianos y luego lo negaron. Dijeron que habían dejado de ser cristianos dos o tres años antes, y algunos más de veinte. Todos ellos adoraron tu imagen y las imágenes de los dioses lo mismo que los otros y renegaron de Cristo. Mantenían que la sustancia de su culpa consistía sólo en lo siguiente: haberse reunido regularmente antes de la aurora en un día determinado y haber cantado antifonalmente un himno a Cristo como a un dios. Carmenque Christo quasi deo dicere secum invicem. Hacían voto también no de crímenes, sino de guardarse del robo, la violencia y el adulterio, de no romper ninguna promesa, y de no retener un depósito cuando se lo reclamen».
Trajano contestó a Plinio diciéndole que no buscara a los cristianos, pero que, cuando se les acusara, debían ser castigados a menos que se retractaran.

Suetonio (120 d.C.)

El historiador romano (70-140 d.C.) hace una referencia en su libro «Sobre la vida de los Césares» donde narra las vidas de los doce primeros emperadores romanos. En el libro V se refiere a un tal «Chrestus» al mencionar la expulsión de los judíos de Roma ordenada por el emperador Claudio: «Expulsó de Roma a los judíos que andaban siempre organizando tumultos por instigación de un tal Chrestus».
La mayoría de los historiadores coinciden en que Chrestus es Cristo porque era frecuente que los paganos confundieran Christus y Chrestus y no existe ningún testimonio sobre ningún Chrestus agitador desconocido.
En los Hechos de los Apóstoles se recoge este acontecimiento: «[Áquila y Priscila] acababan de llegar [a Corinto] desde Italia por haber decretado Claudio que todos los judíos saliesen de Roma».

Luciano (165 d.C.)

El escritor griego Luciano de Samosata satiriza a los cristianos en su obra «La muerte de Peregrino»: «Consideraron a Peregrino un dios, un legislador y le escogieron como patrón..., sólo inferior al hombre de Palestina que fue crucificado por haber introducido esta nueva religión en la vida de los hombres (...) Su primer legislador les convenció de que eran inmortales y que serían todos hermanos si negaban los dioses griegos y daban culto a aquel sofista crucificado, viviendo según sus leyes».

Mara Bar Sarapión (Finales del siglo I)

Existe una carta de Mara Ben Sarapión en sirio a su hijo en la que se refiere así a Jesús, aunque no lo menciona por su nombre: «¿Qué provecho obtuvieron los atenienses al dar muerte a Sócrates, delito que hubieron de pagar con carestías y pestes? ¿O los habitantes de Samos al quemar a Pitágoras, si su país quedó pronto anegado en arena? ¿O los hebreos al ejecutar a su sabio rey, si al poco se vieron despojados de su reino? Un dios de justicia vengó a aquellos tres sabios. Los atenienses murieron de hambre; a los de Samos se los tragó el mar; los hebreos fueron muertos o expulsados de su tierra para vivir dispersos por doquier. Sócrates no murió gracias a Platón; tampoco Pitágoras a causa de la estatua de Era; ni el rey sabio gracias a las nuevas leyes por él promulgadas».

Celso (175 d.C.)

En «Doctrina verdadera» ataca a los cristianos. Aunque no se conserva su libro, sí muchas de sus citas por la refutación que escribió Orígenes unos 70 años después.

«Colgado» en el Talmud

El gran erudito judío Joseph Klausner ya escribió a principios del s.XX que las poquísimas referencias del Talmud a Jesús son de escaso valor histórico. En el tratado Sanhedrin 43a se menciona a «Yeshú»: «Antes pregonó un heraldo. Por tanto, sólo (inmediatamente) antes, pero no más tiempo atrás. En efecto contra esto se enseña: "En la víspera de la pascua se colgó a Jesús". Cuarenta días antes había pregonado el heraldo: "Será apedreado, porque ha practicado la hechicería y ha seducido a Israel, haciéndole apostatar. El que tenga que decir algo en su defensa, venga y dígalo". Pero como no se alegó nada en su defensa, se le colgó en la víspera de la fiesta de la pascua».
«Muy probablemente el texto talmúdico se limita a reaccionar contra la tradición evangélica», considera John P. Meier en «Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico»

sábado, 19 de noviembre de 2016

Fiesta de Cristo Rey 2016





El trono de Cristo es el corazón del hombre

La solemnidad de Cristo Rey del Universo fue instituida por el papa Pío XI en 1925 quien, en un mundo que acababa de pasar por los horrores de la Gran Guerra y empezaba a levantar algunas banderas ideológicas, escribió su primera encíclica “Quas primas”, en la que proclama a Jesucristo como Rey del Universo.

Hoy suenan con vibrante elocuencia en toda la tierra aquellas palabras bronceas grabadas en el obelisco de Heliópolis, hincado en medio de la plaza de san Pedro: “Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat”. Y, en este contexto, Cristo hoy desea sentarse en un trono: en nuestro corazón.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Presa del Reiki y de la Nueva Era

Presa del Reiki y de la Nueva Era, y reincidente, salió de allí porque Dios la buscó con insistencia




Milagros Martín se alejó de la fe católica de adolescente y al crecer se introdujo en el mundo de la Nueva Era, el yoga y el reiki en Madrid, y en grupos con elementos sectarios que la hundían vitalmente. En el Camino de Santiago, empezó a sentir que Dios la llamaba, y un contacto con las dominicas de Lerma empezaron a reencauzar su vida. Contó su testimonio en vivo el pasado 1 de octubre en Asalto al Cielo, unos encuentros en la parroquia de Colmenar del Arroyo (Madrid) que organiza el padre Álvaro Cárdenas.

Se alejó de la fe en la adolescencia

 
Milagros creció en una familia de tradición católica. Su madre y sus abuelos asistían a la misa dominical. También ella lo hacía en su infancia, pero dejó a ir a misa hacia los 13 años. Desde entonces, ya solo acudió a la iglesia en celebraciones ocasionales y algunas fiestas locales.

Antes de los 30 años ya se había hecho un hueco en su profesión como arquitecto técnico. Tenía una buena situación laboral, una holgada posición económica, y un novio con el que convivía: “Tenía un buen trabajo. En ese momento, la construcción estaba en pleno auge. Yo era jefa de obra en una de las constructoras, bastante reconocida, de Madrid. El ritmo de trabajo era fuerte, estábamos en la obra a las ocho de la mañana y acabábamos hacia las nueve y media de la noche, y así, de lunes a viernes”. Pero el ritmo era estresante: “Mi vida era puramente trabajo”. 

La muerte de un ser querido: un misterio que hace pensar

 
En 2004 falleció su abuela. Fue su primer encuentro con el misterio de la muerte, algo que golpeó su vida, aparentemente plena. “Había conseguido todo aquello que me habían dicho que me daría la felicidad. A nivel de profesión, tampoco aspiraba a llegar mucho más alto. Pero yo sentía que la muerte de mi abuela me hacía plantearme la vida”.

Vivir para trabajar... y luego morirse. ¿Qué sentido tiene? “Si esta vida es un levantarme pronto para ir a trabajar, ganar un sueldo y tener una hipoteca, tener una casa, tener quince días de vacaciones en verano, para que cuando llegue a los ochenta y cinco años, se acabe mi vida y muera, no tiene sentido”.

Perdió el gusto por la vida y por el trabajo. “Nada de lo que hacía tenía sentido. Me costaba levantarme por la mañana. Había perdido ese entusiasmo que me llevaba a la ambición profesional y caí en una crisis de ansiedad. Era un sentimiento de vacío profundo, de pérdida de felicidad”.

Buscando la paz... en la Nueva Era

 
Un familiar le invitó a experimentar con la relajación mental y el yoga. Buscando paz interior, entró en el laberinto de la Nueva Era: seminarios de coaching grupal para el "autoconocimiento", "Curso de Milagros", meditación trascendental, el mundo de las “energías” positivas y negativas de la cosmovisión oriental, feng shui, bioenergética, macrobiótica, y las terapias alternativas de la Nueva Era, la esotérica psicología energética, masaje metamórfico, reiki…

El seminario de coaching grupal Inside, "para autoconocerse", la atrapó con sus técnicas de enganche psico-emocional. “Buscan llegar al nivel emocional de la persona. Hay una exaltación emocional grande y tocan aspectos muy íntimos del inconsciente, de tu infancia, remueven cosas que, si no están bien gestionadas, pueden llevar a la persona a un gran desequilibrio”, señala.

En una sociedad individualista como la occidental, este tipo de seminarios “enganchan” con relaciones intensas. “Se juega con un sentimiento de pertenencia muy fuerte, empiezas a tener relaciones a nivel emocional con personas que nunca has tenido. Eso crea a veces un sentimiento de cercanía y complicidad con las personas con las que compartes esos aspectos de tu corazón y de tus vivencias”.

Las técnicas psicológicas de manipulación que utilizan, hacen  creer al que las practica que está siendo liberado de su soledad y que pertenece a una comunidad especial de hombres y mujeres. También usan técnicas de pensamiento positivo que hacen pensar al que las sigue que su mente podrá cambiar su vida.

Pasado un tiempo, estas técnicas ponen en evidencia su engaño: “Durante un tiempo, crees que funciona, luego, te das cuenta de que el castillo se cae y que aquello no se sostiene”.

Fracaso de un matrimonio sin fe

 
Milagros se casó con su novio en una ceremonia católica pese a que ninguno de los dos tenía fe. Con el tiempo tampoco se sentía unida a su pareja. Cuatro meses después hizo el segundo nivel de esos seminarios Inside. “Me puse delante de la gran mentira en la que yo estaba viviendo mi vida, una vida de hipocresía. Mi vida de cara a los demás, a lo que los demás puedan esperar de mí”.

Vacía y rota interiormente, se separó de su marido. "Mi marido empezó a sentir que aquellos seminarios eran una secta, por la desestructuración que, a veces, generan”.

“Es tremendamente peligroso meterte en el inconsciente de una persona y querer sacarlo todo con la rapidez con que ahí te lo sacan. Puedes realmente hundirte. De hecho, hay personas que han tenido problemas serios”, añade ella.


   Milagros Martín, más joven

La psicología esotérica y la energía universal

 
Desestabilizada por esos seminarios, buscó ayuda en la psicología. “Necesitaba una psicóloga, porque esos seminarios de Inside fueron como meterme en una centrifugadora. Desataron muchas cosas. Me encontré desbordada emocionalmente, no podía colocarlo todo, habíamos tocado muchos aspectos de mi infancia, de mi vida, y me sentía completamente desestructurada emocionalmente”.

Pero los entornos en los que buscó fueron los de la pseudopsicología esotérica de la Nueva Era.

“Entré con psicólogos que utilizaban técnicas de energías, que no son propias de la psicoterapia, que estaban dirigidas hacia ese mundo. Me dirigieron, enseguida, a una escuela de energía universal. Usábamos el masaje metamórfico, como técnica complementaria a la psicoterapia. Es un laberinto y una espiral y no sabes dónde paras, aunque crees estar bien dirigido”.

También experimentó con el feng shui, una disciplina oriental que al principio puede parecer un estilo de diseño armónico de espacios (despachos, viviendas, jardines, decoración del hogar, interiorismo), pero que enseguida se convierte en algo esotérico sobre gestión de energías positivas o negativas que fluyen por la casa. Como arquitecto, a Milagros le cautivó el feng shui: “Todo está muy mezclado: lo esotérico, lo energético, lo psicológico, la búsqueda espiritual, lo trascendente, las terapias alternativas”. 




24 octubre 2016


VER COMPLETO:   http://www.religionenlibertad.com/presa-del-reiki-nueva-era-reincidente-salio-52711.htm

lunes, 31 de octubre de 2016

sábado, 29 de octubre de 2016

El difunto, aunque esté incinerado, no es una posesión, ni un objeto

Con su nuevo documento Ad resurgendum cum Christo la Iglesia recuerda lo que venía enseñando desde hace décadas: que la cremación de lo fallecidos es admisible para los cristianos, pero siempre que las cenizas se traten como a un difunto, es decir, enterrándolas o colocándolas en columbarios en lugar sagrado, lugares que se van a proteger y donde pueden ser visitados y recibir oración.

"Con mis cenizas... ¿hago lo que quiero?"
Se ha generado un cierto debate social, con personas que aunque dicen ser cristianas proclaman: “con mi cenizas -o las de mi difunto- hago lo que quiero, son mías”.

Pero la postura católica es clara: las cenizas del fallecido no son “un objeto”, igual que un cadáver no es “un objeto”, y mucho menos es una propiedad. Ni siquiera basta con decir que son “un recuerdo”, como sí lo sería una foto o un objeto cargado de memorias del pasado. Son mucho más.

ReL habla de ello con Fermín Labarga, director de departamento de Teología Histórica de la Universidad de Navarra y experto en religiosidad popular, iconografía y cofradías.

“Hay gente que habla del difunto como si fuera un objeto, que parece que diga ‘el difunto es mío’. Pero, no: el difunto cristiano es de Dios y de la comunidad cristiana, y no es un objeto ni es una posesión, ni tampoco es un mero recuerdo”, explica Labarga.

Con un cadáver no es fácil hacer lo que quieras. Y tampoco te lo permiten. La realidad es que las autoridades y la sociedad no te dejan hacer cualquier cosa con los cadáveres de tus seres queridos”.

Al quemar el cadáver, el cuerpo en cenizas se hace más manejable, pero aún así surgen normas civiles. En España hay normativas que impiden tirar cenizas de difuntos en muchos lugares.

El individualismo… y aferrarse al difunto
El duelo no ha sido nunca un tema individual, sino social. En los pueblos, en las familias grandes, se ha vivido siempre comunalmente el proceso de despedirse del difunto, de aceptar su partida.

Pero una sociedad individualista que esconde la muerte y el duelo puede generar efectos psicológicos perjudiciales en la persona en proceso de duelo.

No dejar marchar al difunto es un problema psicológico. Todos conocemos esas señoras que acuden a la tumba de su marido, que quieren dormir allí, sobre ella… y la autoridad se lo impide, y se les da tratamiento psicológico. Pasa más en muertes traumáticas, por accidentes, por ejemplo”.

¿Y si esa relación enfermiza pasa ahora en casa, donde quiere guardar la urna con cenizas, donde quizá nadie la vea ni le atienda? Es otra combinación de soledad y cultura individualista.

Los primeros cristianos… y las hermandades hoy
Cuando uno visita lugares como la cripta de Santa Eulalia en Mérida, contempla que las tumbas de los primeros cristianos hispanos, los del siglo IV y V, se apiñaban intentando estar cerca del sepulcro de la joven mártir.

“Jesús fue enterrado, los mártires fueron enterrados… la tradición cristiana es imitar a Jesús”. Ser enterrados como Él, para resucitar después como Él.

Pero hoy, por razones prácticas y económicas, el enterramiento puede ser difícil. Sin embargo, una solución a la vez práctica y hermosa se ve, por ejemplo, en algunas cofradías y hermandades, sobre todo en Andalucía.

“En Andalucía muchas Hermandades hacen columbarios preciosos para sus hermanos, en la cripta de su iglesia. Los que compartieron su fe como hermanos en vida, comparten después el reposo en la iglesia, unidos tras la muerte. Creo que es una magnífica solución”, propone Labarga. Hay cremación, pero la urna se guarda en un lugar sagrado, de oración, y lleno de significación. Hay comunidad y cercanía sacra entre vivos y muertos.


  El sacerdote Fermín Labarga en un encuentro de cofradías y hermandades en Córdoba; muchas hermandades, con columbarios para urnas, ofrecen alternativas que entroncan bien con la comunidad de fe y el reposo en suelo sagrado

No es lo mismo cuando un equipo de fútbol presenta sus propios columbarios… en los que probablemente no habrá oración por los difuntos.

Un cementerio, o un columbario, con nichos con muchos difuntos, tienen otra ventaja: ayudan a rezar. Uno visita la tumba de su difunto, ve las de otros y reza no sólo por el suyo, sino por los demás. El cementerio, explica Labarga, “ayuda a hacerte ver que naces y mueres en una comunidad”.

Cuando sólo se incineraban masones y ateos
La norma eclesial que prohíbe las exequias a quien, según el texto, “hubiera dispuesto la cremación y la dispersión de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana”, es de toda la vida.

“Hay que tener en cuenta que antiguamente, en el siglo XIX por ejemplo, solo encargaban ser incinerados masones o personas activamente hostiles a la fe católica. Pedían ser quemadas para simbolizar que no creían en la Resurrección. Pero a Dios lo mismo le cuesta resucitar huesos que cenizas y hoy se incineran muchos cristianos por razones prácticas, que sí creen en la Resurrección. Así que esta norma de prohibir las exequias se dará sólo en casos aislados, ultraminoritarios”, explica Labarga.

Un sociedad que esconde la muerte
El documento explica que “la iglesia se opone a ocultar o privatizar el evento de la muerte”.

“Ocultar la muerte es propio de la sociedad actual”, explica Labarga. “Es curioso que hay  padres que hoy no dejan al niño ir al cementerio o al funeral del abuelo pero después sí les dejan ir a  Halloween con sus brujas. Hace pocas generaciones la muerte estaba muy integrada en la vida y los niños veían la muerte de los abuelos, que no era especialmente traumática –como sí lo es la de un padre de hijos pequeños-. Los niños veían que la vida tiene un final. Hoy los ancianos mueren en hospitales, o en geriátricos, lejos de su familia. La sociedad, además oculta la vejez y la enfermedad”.

Los ritmos de trabajo tampoco ayudan. “Los sacerdotes vemos que cada vez viene menos gente a los funerales. Hay que celebrarlos a las 20.30, después de la jornada laboral, para que parientes y amigos puedan acudir. Además, en las ciudades las funerarias han ido imponiendo la separación entre el funeral y el entierro, con la pérdida simbólica que significa que en el funeral no esté el cadáver”, constata Labarga.

Los pueblos y los marineros
Un caso peculiar es el de los españoles que, viviendo en una ciudad, se sienten más ligados espiritualmente a su pueblo. “Es esa gente que cuando va a su pueblo en verano, o en fiestas, acude a misa allí, pero que en la ciudad no va a misa. Y quiere su funeral y entierro en el pueblo, donde aún se vive el luto de otra manera”.

¿Y los marinos, cuyos cuerpos o cenizas se entregaban al mar? “Es algo que la Iglesia siempre permitió por su excepcionalidad y razones prácticas, igual que permitió las bodas marítimas. Sucedía cuando un cadáver iba a tardar mucho en llegar al hogar. Pero ahora los cadáveres se devuelven pronto”. La realidad es que cuando hay un accidente las familias reclaman insistentemente los cuerpos.

Vender (¿por error?) el cadáver de la abuela
El texto vaticano es rotundo contra la nueva moda (cara) de hacerse recuerdos o joyas con el cadáver incinerado del difunto y recuerda que, pasada la primera generación, con esos objetos, e incluso con las urnas, puede suceder de todo.

“¿Qué pasará con esa joya? ¿La venderán tus herederos, venderán el cadáver de tu abuela, quizá sin saberlo?”, plantea Labarga. Y si las cenizas o joyas son meras propiedades, ¿tendremos juicios por su propiedad en divorcios, o entre hermanos que se pelean, partes de herencia a dividir?

Labarga insiste en que la mera moral natural ya pide tratar con respeto a cualquier cadáver humano, pero un cadáver de bautizado es algo aún más especial: ¡ha sido templo del Espíritu Santo!

Una opción pastoral: esperar
¿Y qué hacer con esas personas, a menudo ancianas, que son cristianos piadosos pero se empeñan en tener en casa las urnas con las cenizas de su esposo o parientes fallecidos?

Una opción pastoral podría ser, simplemente, esperar acompañando, dar tiempo a esa persona, y en su momento recordarle que, cuando muera, puede pasar de todo con las urnas, y que es importante ponerlas a buen recaudo en tierra sagrada. Probablemente dará permiso para que se entierren tras su muerte.

Al final, la Iglesia lo que busca es el respeto para los restos humanos, acompañar a los que sufren en el dolor y evitar que se oculte esa realidad misteriosa que es el morir.



26 octubre 2016

sábado, 22 de octubre de 2016

El gobierno holandés quiere ampliar la eutanasia a quienes se hayan cansado de vivir aunque no estén enfermos

El gobierno holandés quiere ampliar la eutanasia a quienes se hayan cansado de vivir aunque no estén enfermos












El Gobierno de Holanda pretende expandir la asistencia al suicidio para incluir a aquellas «personas que sientan que su vida llegó a su fin y deseen morir», incluso si no están enfermos, han informado los ministros de Sanidad y Justicia en una carta al Parlamento holandés.

(El Mundo) «Las personas que estén convencidas de que su vida terminó deberían poder ponerle fin de una forma digna, de acuerdo a unos criterios estrictos y cautos», han escrito ambos ministros en un comunicado.
Dado que el sentimiento de «vida realizada se presenta principalmente en las personas de edad», el nuevo sistema les estará reservado, afirmaron los dos ministros, sin precisar no obstante una edad específica. La ley holandesa de eutanasia de 2002 actualmente sólo permite la muerte voluntaria si el paciente padece una enfermedad incurable, sufre dolores insoportables y expresó claramente que desea morir.
El Gobierno de coalición holandés solicitó en 2014 un informe a un comité de especialistas que se encargó de valorar la viabilidad legal y los dilemas sociales que supondría despenalizar el suicidio asistido a personas que piensan que «su vida está completa», informa Efe
No se sabe cuándo se redactará el borrador de la nueva ley ni cuando se someterá a votación. Actualmente, un paciente debe cumplir ciertos requisitos para solicitar la eutanasia, entre los que se encuentra que al menos dos médicos confirmen que el enfermo padece de un sufrimiento inaguantable y sin perspectivas de mejora.
La propuesta será analizada por el Parlamento el próximo año, pero en marzo de 2017 se celebran elecciones en Holanda, de forma que estará en las manos del nuevo Ejecutivo aprobarla o rechazarla.


Un «orientador» para evaluar el suicidio

 

 

La nueva ley supondría la creación de una nueva profesión, una especie de «orientador» social con experiencia en el campo de la medicina que evaluaría la solicitud del suicidio asistido.
El demandante estaría obligado a poner por escrito que desea terminar con su vida y el orientador le haría entrevistas para confirmar que su sufrimiento es inaguantable, al menos una de ellas en persona y sin la presencia de sus familiares.
La aplicación de la eutanasia no sería automática, sino que se practicaría posteriormente en un tiempo aún no determinado y tras la supervisión del caso por un segundo experto especializado.
Holanda fue el primer país del mundo en legalizar la eutanasia en 2002. Pero para autorizar el procedimiento, el médico, en el centro del proceso, debe tener la convicción de que no existe otra solución razonable para el paciente y que el sufrimiento debe ser «insoportable y sin perspectivas de mejora».
Junto a Bélgica y Luxemburgo, Holanda es uno de los pocos países europeos en los que la eutanasia es legal.

En 2015, este país registró 5.516 casos de eutanasia, lo que representa el 3,9% de los fallecimientos en el país, contra 3.136 casos cinco años atrás. De estas personas, más del 70% sufría cáncer y 2,9% enfermedades psiquiátricas o demencia.