sábado, 22 de julio de 2017

8 mentiras sobre Dios para minar la fe del católico en el momento actual: aquí tienes la respuesta

Teniendo en cuenta la complejidad de la teología católica acerca de la naturaleza de Dios, la siguiente lista, apoyada en las Sagradas Escrituras y el Magisterio de la Iglesia, contiene respuestas a 8 mentiras recurrentes que están al acecho de los católicos en el mundo actual. Diego López Marina, de la agencia ACI, lo ha preparado.

1. Jesús nunca asegura ser Dios en la Biblia

 
Cristo se refiere a sí mismo como Dios aproximadamente 50 veces en las Sagradas Escrituras.

Asimismo, los Evangelios muestran las reacciones de quienes se oponían a Jesús tras afirmar ser Dios o igual a Dios (por ejemplo en Marcos 14: 61-62).

Si Jesús nunca afirmó a Dios ¿por qué algunas personas se molestaron tanto con Él hace 2000 años hasta el punto de crucificarlo? Cristo fue condenado a muerte porque lo consideraban blasfemo al referirse a sí mismo como Dios.

2. Todos adoramos al mismo Dios

 
Solo existe un Dios único y verdadero porque Él mismo lo afirmó (Dt 4:39, Isaías 43:11, 45: 5), sin embargo, no todo el mundo lo reconoce. Debe también señalarse que ninguna deidad pagana ha hecho una afirmación así.

A pesar de que suena políticamente correcto que todas las personas adoran al mismo Dios, es teológica, histórica y antropológicamente incorrecto. Fuera de la tradición judeocristiana, las deidades son impotentes, celosas, caprichosas, comedidas, hedonistas, egoístas, tremendamente emocionales y tiene una débil preocupación por los asuntos humanos.

El Dios judeocristiano es el amor mismo. Ninguna otra religión describe su deidad de esta manera.



3. Todas las religiones son iguales

 
Esta creencia está conectada el punto anterior, y por lo tanto, es incorrecta. Algunas religiones son violentamente la antítesis de todas las demás expresiones religiosas. Algunos requieren el sacrificio humano, conductas inmorales a la que se consideran virtudes o proponen “textos sagrados” que son ilógicos y contradictorios. Es imposible sugerir que todas las religiones son iguales.

Cristo nos dice que Él es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14: 6). El Dios judeocristiano se presentó a su pueblo y les enseña porque los ama (Hechos 4:12). Ninguna otra religión hace tales afirmaciones. La salvación solo viene de Cristo y no de Mahoma, Buda o Joseph Smith. El culto le pertenece por derecho solo a Yahvé, que es el gran YO SOY (Ap 4:11).

Existen diferencias irreductibles entre el cristianismo y el judaísmo como la encarnación, la pasión y resurrección. Podemos extender esta lista de incompatibilidades al considerar las religiones paganas. Sin embargo, muchas demandas éticas a través de las religiones pueden ser iguales o al menos compatibles. Esta no es una extraña coincidencia, por el contrario, si el único Dios está llamando a toda la humanidad, entonces Su marca será dejada sobre varias respuestas a la llamada.

4. La Eucaristía es un mero símbolo

 
Esta es una perniciosa herejía y es bastante frecuente. ¿Por qué el pan y el vino son ofrecidos en el altar por un sacerdote como Cuerpo y Sangre de Cristo? Porque Jesús lo dice (Lucas 16).

De hecho, lo reveló a las personas que lo acompañaban en la sinagoga de Cafarnaúm y un buen número hizo una rabieta. Jesús preguntó a sus discípulos si también querían dejarlo por hacer tal afirmación, y Pedro respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna" (Juan 6:68).

Aparte de lo que Jesús dijo, debe considerarse cómo los primeros cristianos trataban a la Eucaristía. Para Pablo, es una celebración con la que se anuncia y actualiza la muerte del Señor hasta su regreso (1 Cor 11:26).

"El que, por lo tanto, coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del cuerpo y la sangre del Señor. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así el pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condenación"(1 Cor 11: 27-29).

La Didajé o enseñanza de los dóce apóstoles refleja este sentimiento: "No permitan que coman o beban de su Eucaristía, a excepción de los bautizados en el nombre del Señor, porque el Señor ha hablado de esto: 'No den lo que es santo a los perros'" (Didajé 9: 5).



5. Cristo es insuficiente

 
No existen nuevas revelaciones y el canon bíblico está cerrado. Hay demasiadas personas que quieren "aumentar" las enseñanzas de Cristo sosteniendo que, como las Sagradas Escrituras fueron "escritas hace mucho tiempo", estas deberían ser "actualizadas".

Psíquicos y charlatanes de todo tipo difunden sus supuestas "habilidades proféticas" que al parecer, van en contra de lo que sabemos de Dios. Nada más lejos de la verdad.

Si estas personas están en lo correcto, ¿por qué el Espíritu Santo le da a cada uno diferentes mensajes? Cristo y su Iglesia no necesitan nada de simples humanos. El mensaje de Cristo es válido y auténtico ayer, hoy y siempre como afirma la cita de Hebreos 13,8.

6. Puede haber nuevas revelaciones del plan de salvación

 
No hay y nunca podrán existir nuevas revelaciones que se añadan a la economía de la salvación. Algunas revelaciones privadas están aprobadas por la piedad popular (por ejemplo, Sagrado Corazón, Lourdes, la Divina Misericordia) y otras no.

La clave es si van de acuerdo a las revelaciones originales de Cristo en las Sagradas Escrituras. La gente se coloca en una situación precaria cuando se atreven a juzgar no sólo la Biblia, sino a Dios mismo y Su Iglesia, negando así la Tradición y el Magisterio.

7. Todos somos hijos de Dios y, por lo tanto, Él debe amar todo lo que somos

 
Sí. Dios nos hizo a todos. Dios nos ama a todos. Todos somos Sus hijos. Sin embargo, Él nos llama hacia Sí mismo en un espíritu de amor y arrepentimiento, pero no todo el mundo está listo y dispuesto a hacer ese tipo de compromiso.

No se puede decir que somos Sus hijos y al mismo tiempo negarnos a reconocer nuestra relación con nuestro Padre Celestial. (1 Juan 3:10, Rm 8,15, Efesios 2: 1-16).

Dios es misericordioso, pero no todos nosotros queremos ser perdonados, o incluso, pensamos que no hemos hecho nada que deba ser perdonado (1 Juan 1: 8).

8. Dios usa a los hombres como "ratones de laboratorio"

 
Dios es omnisciente y sabe lo que vamos a hacer. Ama nuestra existencia y no nos trata como si fuéramos “ratones de laboratorio”.

Dios es amor (1 Juan 4: 8, 16) y por lo tanto nunca podría torturarnos para ver "lo que haríamos”. La tentación se encuentra dentro de nosotros mismos y es decisión nuestra seguir la ley de Dios o rechazarla (Dt 30:19).


22 julio 2017

sábado, 15 de julio de 2017

Se convirtió al catolicismo al ver rezar el Rosario en el velatorio de su amigo y ahora es sacerdote

Se convirtió al catolicismo al ver rezar el Rosario en el velatorio de su amigo y ahora es sacerdote

La oración, entre ella el rezo del Rosario, se han demostrado según innumerables testimonios como una gran fuente de vocaciones. La relación con Dios y el discernimiento que conlleva ayuda a los que rezan. Y esto ayuda irremediablemente a la hora de ver la llamada de Dios con más claridad. Cari Filii News muestra la influencia del Rosario en los nuevos sacerdotes y especialmente en uno, que además antes era protestante:

El 69 por ciento de los hombres que están siendo ordenados como sacerdotes católicos en 2017 rezaban el Rosario ya antes de entrar en el seminario. La devoción al Rosario, y mediante él a la Virgen María, parece un elemento vocacional de primer orden, según datos de Estados Unidos del centro CARA (cara.georgetown.edu, Center for Applied Research in the Apostolate).
Pero un caso especial es el del sacerdote recién ordenado Bradley Jantz: él era protestante y fue durante un rezo del Rosario en el velatorio de un amigo difunto cuando empezó su atracción por la Iglesia Católica que le ha llevado, tras varios años, a ser ordenado sacerdote el pasado 24 de junio en la diócesis de Birmingham (EEUU), de manos del obispo Robert Joseph Baker.

Familia protestante, de buena moral y amor a Cristo
 
Bradley Jantz se educó en una familia protestante baptista del sur, en el condado rural de Shelby, en Alabama. Agradece a su origen baptista “una buena y sólida educación moral, un conocimiento de las Escrituras y un tremendo amor por Jesucristo. Estos son todos los regalos que obtuve”, afirma Jantz.
Al crecer, le interesaba el mundo militar, una atracción que empezó cuando su madre le mostró un álbum de recuerdos de su abuelo materno en la Guerra Mundial y el desembarco de Normandía. “Eso me inspiró. Sentí que debía devolver algo al país que me ha dado tanto”. Se graduó en 2005 en la Academia de la Fuerza Aérea norteamericana y llegó al rango de capitán. Además, en 2001 se graduó del programa de matemáticas y ciencias en la Escuela de Alabama de Bellas Artes (ASFA) y se especializó en ingeniería aeroespacial. En la Fuerza Aérea hacía pruebas con satélites.


Un ataque al corazón y un velatorio
 
El contacto con la muerte redirigió su espiritualidad. Uno de sus amigos murió por una insuficiencia cardíaca mientras él intentaba, sin éxito, ayudar a reanimarlo. El muchacho era católico, y en el velatorio los parientes y amigos rezaban el Rosario. Él mismo se sumó a esta oración mariana por excelencia. Ese momento le emocionó y le hizo pensar.
“Recuerdo que volvía pensando que había hecho más oración ahí que en los años anteriores”, explica.
El Rosario se convirtió en una piedra de toque para mi vida de oración”, dijo Jantz quien después de esa experiencia comenzó a rezar más “preguntando al Señor ¿a dónde quieres que vaya?’”.

Oración hacia el sacerdocio
 
“Comencé a experimentar, de repente, este llamado a investigar el sacerdocio. En la oración tuve esta poderosa experiencia de que Dios me llamaba a ser sacerdote”, recordó. En 2009 se hizo católico, en 2010 se confirmó y en 2011 entró en el seminario en Birmingham. Tras finalizar sus estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana, en Roma, volvió a EEUU para su ordenación.

“Durante mi tiempo en la Fuerza Aérea conocí a muchos católicos maravillosos que unían fe e intelecto”, explica este ingeniero aeroespacial, que ahora no se preocupará mucho del cielo azul y sí del Cielo de Dios.
Del Rosario a sacerdote católico… le pasa a muchos, pero es infrecuente que le pase a un capitán de aeronáutica espacial protestante.


15 julio 2017

sábado, 8 de julio de 2017

De esposa católica pero padres taoístas, rezó a la Virgen por su abuelo y él vio una Dama de Azul


 




Gerry Ong nació en Singapur en una familia budista-taoísta que cada día ofrecía oraciones con incienso en casa a las divinidades tradicionales. Luego conoció a Martha, una chica católica. Ha contado su historia en el programa de testimonios Cambio de Agujas de HM Televisión.

Primeras misas: rezar por otros
 
Gerry acompañaba a su novia a veces a misa y veía que los católicos, en su templo, no rezaban solo por su propia familia, sino por una comunidad más grande, por los demás, por la Iglesia. “Eso me gustaba”, recuerda. En cambio, lo de dar donativos en la iglesia le parecía raro y le molestaba. “Yo tenía que ser más generoso”, reflexiona hoy.
Él esperaba que fuera Martha la que se haría budista-taoísta al casarse. A la familia de Gerry no le gustaba mucho la relación. Martha no presionaba a Gerry y a él de hecho le gustaba la familia de Martha, que estaba muy unida y hacía muchas cosas en la parroquia o en convivencias. “Mi familia era más individualista, sólo visitábamos una vez a la semana a mis abuelos, por ejemplo”.

Entre el budismo y la Iglesia
 
Gerry trató de profundizar algo en la fe budista y taoísta con unos libros que le dejó su padre, con enseñanzas psicológicas animando a conocerse uno mismo. Se lo propuso a Martha. Pero ella le dio un libro sobre “Cómo ser católico” y le respondía preguntas sobre el cristianismo. También iban a cursos de preparación para el matrimonio.
Se casaron en la parroquia católica de la Natividad de la Virgen María, y acudieron a la boda los parientes budistas. Él había prometido a sus padres que no se bautizaría.
Luego tuvieron hijos y los llevaban a misa los domingos. “Cuando los niños me preguntaba por qué yo no podía ir a comulgar no sabía qué responder”, recuerda.
De hecho, al principio tenían miedo de bautizar a los bebés. Si era niña, no importaría a la familia taoísta. Pero si era niño podían enfadarse.



La Mujer vestida de Azul
 
Estando el abuelo de Gerry enfermo en un hospital católico, Gerry salió al balcón y vio una imagen de la Virgen. “Me dirigí a ella diciéndole: dale una oportunidad a mi abuelo, déjale vivir más y yo bautizaré a mi hijo”. Después fue a casa a preparar el previsible funeral, ataúd… pero al día siguiente resultó que el anciano estaba recuperado y alegre y pidiendo desayunar.

Una mujer de azul entró por el balcón y me dijo que yo estaba curado”, le dijo a la madre de Gerry. “A mí me pareció una confirmación del poder de la oración. A mi madre y mis hermanas les pareció que fue la diosa Guanyin”. Gerry se lo contó más adelante a su esposa. Y más tarde a su madre. Ella lo aceptó y así aprobó el bautismo del bebé.
Como familia iban también a retiros marianos que a Martha le gustaban. Él escuchaba, no siempre muy atento.
Medjugorje… “donde suceden milagros”
 
Una vez le llamó la atención cuando en un retiro hablaron de Medjugorje, una iglesia en Bosnia donde, “al parecer sucedían milagros, y eso me interesó”. Martha propuso ir en peregrinación a Europa, a ver Medjugorje y Lourdes, con los niños. Y Gerry aceptó y allí fueron.
“Pude percibir la santidad y pureza del lugar. En los confesionarios había muchas colas. Rezábamos el Rosario, el Viacrucis, íbamos a misa… y me empezó a llegar hondo el tema de la fe”, explica. “Viendo la fe de la gente en Medjugorje y sus ayunos los miércoles y viernes que adquirí valor para empezar la catequesis de adultos al volver a Singapur“.



çEran las catequesis dirigidas a no católicos. Él no podía decir a sus padres que estaba haciendo estas catequesis. Pero con los años los padres de Gerry se habían ido abriendo algo. Por ejemplo, celebrar las Navidades en familia, invitando a ambas ramas de la familia, ayudó a unir a la familia budista de Gerry con la familia católica de Martha. Los taoístas no tenían celebraciones de ese tipo, de fraternidad con otras familias en casas. Y ellos veían que esa visión de la vida era algo bueno.


Pidiendo la ayuda de María con ayunos
 
Pero, ¿bautizarse? Gerry no se atrevía. Martha dijo: “Quizá deberíamos pedir ayuda a la Virgen María”. En Medjugorje y después ya habían hecho ayuno a pan y agua los miércoles. Y decidieron que podían hacer un ayuno así dos semanas, antes de preguntar a la madre de Gerry sobre el polémico bautismo. “Si mi madre expresaba descontento, yo no me bautizaría”, explica. “Lo dejamos en manos de la Virgen María y Dios”. Y su madre dijo que lo esperaba y aceptaba.
Se bautizó el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen. Creció en fe en un Seminario de Vida en el Espíritu de la Renovación Carismática. Y más adelante como matrimonio entraron a servir en los cursos de preparación matrimonial ayudando a parejas de novios. “También nuestros hijos aprendieron así la importancia de prepararse para el matrimonio”, añade.

8 julio 2017

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sábado, 1 de julio de 2017

¿Cómo puedo ayudar si tengo un familiar o amigo en una Secta?

8 consejos que favorecen la salida de un adeptoa una secta

Por: Yasmin Oré y Jesús Urones | Fuente: Religion en Libertad




Este tema es algo que comúnmente se preguntan muchos católicos que tienen un pariente o una amistad que ha dejado de practicar la fe  y ha sido captado por una secta. La mayoría no sabe como actuar con ellos o si existe alguna forma de ayudarles a salir de ella y volver a la Iglesia.
Algunas personas sin una orientación adecuada, lo primero que se les puede ocurrir es dejarse asesorar o poner esta tarea en manos de cualquier sicólogo. Si bien es cierto, algunas sectas como las “destructivas” pueden afectar notablemente la parte síquica de la persona, no ocurre así con la mayoría de movimientos religiosos que solemos conocer y tratar (testigos, mormones, adventistas, sectas de la nueva era, etc.)  donde los adeptos han sido atraídos en mayor parte por falta de formación o confusión doctrinal, búsqueda de nuevas experiencias espirituales, ambiente fraterno, etc. También por testimonios publicados de ex sectarios ahora católicos, podemos darnos cuenta que ninguno de ellos tuvo la necesidad de pasar por alguno de estos terapeutas en su proceso de conversión y viven ahora una vida normal y plena dentro de la Iglesia. 
Hago esta advertencia pues salvo contadas excepciones, la gran mayoría de sicólogos que suelen tratar esta problemática suelen ser profesionales ateos o relativistas por lo que pueden poner en peligro la espiritualidad del adepto y aunque pueda ayudar con sus técnicas a sacarlo de la secta, puede también terminar convirtiéndole en un completo irreligioso. Además,  que ellos al enfocarse sólo en el comportamiento sectario o el control mental y no tener un conocimiento teológico adecuado, suelen calificar de sectas hasta grupos o movimientos aprobados por la Iglesia Católica. Esto lo podemos comprobar revisando ciertas páginas de sicológos que se ofrecen en la red y que han tratado a ex testigos de jehová, ex cienciólogos pero también  a personas salidas del Opus Dei, Camino Neocatecumenal, etc. Antes de acudir a uno de ellos, debemos primero recurrir a las guía que ofrece la Iglesia en estos casos y que pueda orientarnos mejor en intentar sacar a nuestros allegados de la Secta.

Consejos que favorecen la salida de un adepto sectario

EL sacerdote experto en sectas Manuel Guerra en su “Diccionario Enciclopédico de las Sectas” (BAC 2013), nos propone algunos medios o remedios prácticos que favorecen la salida del adepto, a los cuales yo ampliaré con mi experiencia y los testimonios de otros ex sectarios  en su proceso de retorno a la Iglesia.

1. La oración y la mortificación como recursos al alcance de cualquier creyente
Es un método poderoso utilizado desde los primeros siglos del cristianismo. Recordemos el caso de Santa Mónica que rezó incansablemente porque su hijo San Agustín saliera de la secta de los Maniqueos y regresara a la verdadera fe. También podemos ofrecer ayunos por su conversión entre otras mortificaciones.
A mi regreso a la Iglesia Católica luego de haber dejado la misión mormona y todo lo concerniente a la secta, mi madre y mis abuelas me confesaron que habían estado rezando mucho el rosario porque yo me diera cuenta de la verdad pues mi acción de viajar lejos por una fe ajena a la de ellas y  solo con el fin de captar mas adeptos, les había parecido muy fanático y a su vez les entristecía diariamente.

2. No romper nunca los lazos entre los familiares, amigos, etc.
A pesar de los disgustos, frustraciones, etc., experimentados se debe procurar de manera contraria tender  “puentes” y usarlos tales como llamadas telefónicas, cartas, visitas, felicitación de cumpleaños entre otras acciones fraternas.
Se sabe que la secta buscará cerrar al adepto en actividades y un ambiente social absorbente que le desligará de compromisos o reuniones familiares. A pesar de ello, debemos buscar mantener esas relaciones de familiaridad y comunicación con el fin de hacerles sentir que no desaprobamos su cambio de creencias y que nuestros lazos están por encima de ello.

3. Poner al adepto en contacto con su identidad original o anterior a su incorporación a la secta
Buscando y recordándole los puntos positivos, felices, de referencia en el trato con sus padres, amigos, deportivas, etc., que puedan servir de despertadores de nostalgia. Para esta finalidad “los dulces de la abuela” suelen ser mas eficaces que cualquier reflexión especulativa.
Este aspecto es una de las situaciones que también experimenté  en la misión mormona pues al hacer proselitismo con gente buena católica y me hablaran cosas positivas de su fe, me recordó mi pasado católico y me hizo tener nostalgia de todo lo vivido en mis catequesis sacramentales, colegio religioso, mis abuelas devotas de la Virgen, etc. cayendo en la cuenta que nada de esas prácticas podían ser malas para mi alma.

 4. Evitar hablar al adepto con agresividad , acritud, sin atacar directamente a la secta.
 Es importante este consejo pues no ganamos nada desprestigiando a la secta directamente, o siendo duros de palabras con los adeptos ya que esto lo pueden ver como serios ataques o persecución y podrían cerrarse mucho más. En su lugar, podemos exponer la verdad pero de manera sencilla y caritativa. También podemos hacer alusiones a otras sectas similares a las suya, para que el adepto pueda darse cuenta poco a poco de los errores que esta profesando.

5. Asesorarse con un experto en sectas
Es decir, tener contacto con un sacerdote, religioso o laico experto en estos temas que te pueda asesorar y guiar espiritualmente para tratar con el adepto. Dependiendo del tipo de secta, en especial las dañinas y destructivas, será necesario además la orientación de un sicólogo recomendado y de preferencia católico para un adecuado tratamiento.

6. Estudiar y conocer la Palabra de Dios
Esto es necesario sobre todo para las sectas de impronta cristiana, como los Testigos de Jehová, mormones , adventistas, etc., pues es sabido que la Biblia es el instrumento utilizado por ellas para confundir e inyectar sus nuevas doctrinas. El buen uso de la biblia puede ayudar a tener un dialogo más fructífero con estos miembros y hacerles ver sus errores cuando ellos tengan dudas o deseen abrirse al debate.

 7. Conocer la secta, el fundador, la doctrina, libros y hacer una correcta apologética
Es importante para el adepto que tu te intereses por la doctrina de su secta, libros, fundador, etc.,. Una vez conocido todo esto, debes desarrollar una adecuada apologética que replique sus doctrinas y también a todas las dudas que pueda tener sobre la Iglesia Católica.
En este caso por los testimonios que he leído de algunos ex testigos de jehová o ex mormones, estos se empezaron a dar cuenta de la verdad cuando debatieron con personas dedicadas a la apologética católica y les hicieron ver el error y la contradicción en sus doctrinas. Fue una de sus primeras luces en su proceso de conversión. 

 8. Es necesario dar un buen testimonio de conducta y moral.
Muchas veces las personas entran en las sectas porque allí se cumplen normas o practican valores morales con mayor firmeza o radicalidad. También suelen abandonar la iglesia católica cuando ven escándalos o malos ejemplos entre los fieles. Por eso, es necesario que intentemos dar un buen ejemplo cristiano y que el adepto se de cuenta que esta conductas o valores no son exclusivos de su secta.

Artículo originalmente publicado en Religión en Libertad

sábado, 24 de junio de 2017

¿Puedo hacer algo útil con mi sufrimiento?

Lorena Moscoso |
 Jun 24, 2017 
 
 
 
Thawiwat Sae-Heng | Shutterstock

4 pasos para encontrarle su gran sentido y utilidad

Todos sabemos lo difícil que es tener que recorrer algunas etapas de nuestras vidas cargando el peso de las heridas y de los problemas y tratar de parecer estar bien cuando no lo estamos.
Los problemas nos otorgan grandes y enriquecedores momentos de reflexión sobre nuestras propias vidas y entonces podríamos justificar en este sentido lo positivo de estas etapas, pero no es suficiente. Seamos honestos, no es suficiente consuelo para poder levantarse cada mañana con la energía que quisiéramos.


Como cristianos hemos escuchado a parientes y amigos que quieren darnos consuelo repitiéndonos frases como: “entrega tu cruz a Dios”, “comparte tu Cruz con Cristo, “ayúdalo a llevar su carga”, “el sufrimiento tiene un sentido de redención”, etc. Pero personalmente nada de esto me traía consuelo ni aminoraba mi carga en modo alguno. Quizás porque no las entendía.


Sin embargo, a fuerza de querer entender esto del sufrimiento y tras varios periodos duros, aprendí algunas cosas que quiero compartir.
  1. Lo primero que debemos saber es que Dios todopoderoso puede devolver lo que estaba roto y/o herido a su estado original. De modo que no debemos angustiarnos si las cosas empeoran porque no importan las circunstancias que estemos atravesando, las pérdidas, que -sean cuales fueran: emocionales, económicas o personales-, tarde o temprano, si permanecemos firmes en esta convicción, todo será restaurado dejándonos con la paz y la alegría que buscábamos sin descanso.
  2. Teniendo esto absolutamente claro lo siguiente es saber que Dios no quiere nuestro sufrimiento ni busca edificarnos a fuerza de él. Dios tenía un plan A para nuestras vidas, pero a veces se presenta el plan B por razones que no siempre podemos entender; Dios respeta este proceso, pero nos promete que las crisis más aterradoras pueden ser fuente de grandes gracias en nuestras vidas. Esto quiere decir que, si nosotros ponemos nuestro dolor a sus pies y estamos dispuestos a levantarnos cada día en la fe de que Él tiene el poder de restaurar lo que está roto, Él se ocupara de hacer cosas increíbles con nuestras tragedias.
  3. El siguiente paso es animarnos a dar un paso al frente y empezar a darle sentido a nuestros problemas. De seguro esto hará el dolor más llevadero. Sin Dios, nuestros problemas son tragedias, nos destruyen, perdemos la fe, hacemos de Dios un Ser intransigente y determinado a destruir nuestras vidas. Pero una vez que el problema está en nuestras vidas, hagamos que sirva para algo positivo.
  4. Hemos escuchado que el sufrimiento puede tener un sentido “redentor” aunque no entendamos bien lo que esta palabra quiere decir. Bien, pensemos que, nosotros, que pretendemos llevar nuestras vidas a un lugar mejor y que quisiéramos acercarnos cada vez más a Cristo y así contarnos entre sus mejores “guerreros”, podemos darle un sentido “heroico” a nuestro sufrimiento. La Virgen María nos pide constantemente que oremos por la salvación de las almas, por la conversión de los pecadores y que suframos nuestros dolores ofreciéndolos a Dios por las almas que están en el purgatorio. Nos pide como una madre que nos acordemos de nuestros hermanos, que salgamos de nosotros mismos y miremos a estas almas que no pueden salvarse por sí mismas sino con las oraciones de los que aún estamos vivos. Aquí es donde podemos dar un paso al frente y hacer algo verdaderamente grande al transformar nuestro dolor en una herramienta. Pongámonos a pensar: ¿Y si Cristo nos pidiera a nosotros, que demos un paso al frente, voluntariamente, para ayudar a redimir a estas almas con nuestros sufrimientos, daríamos ese paso al frente? Quizás muchos, como aquellos santos mártires, pedirían que se les aumente la carga, desde luego yo no soy de aquellos, pero quisiera por lo menos ofrecerle cargar con lo mío para ayudar a la salvación de estas almas, a las miles que se encuentran en la tristísima situación de no tener quien ore por ellas ni ofrezca su vida para salvarlas.
Ofrezcámosle a Dios el llevar con dignidad nuestras miserias, elegir este camino para darles la oportunidad a estas almas de alcanzar a Dios y así tendremos en el mismísimo cielo, quienes oren por nosotros y por nuestras causas aquí en la tierra.

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sábado, 17 de junio de 2017

A punto de morir de sed en el desierto y de ahogarse en el mar, pero en su camino encontró a Dios




Es un príncipe Bandounga, pero Armel tuvo que mendigar para llegar a España. Salió de su Camerún natal días después de prometerse sobre el cuerpo sin vida de su tío, fallecido por falta de atención médica, que mejoraría la situación de su país. Estuvo a punto de morir de sed en el desierto y de ahogarse en el Mediterráneo. Se convirtió al cristianismo en Marruecos, donde «vivía como un animal». Este sábado presenta su ONG en Madrid.


sábado, 3 de junio de 2017

¿Realmente existe el demonio?

Uno de los mayores triunfos del demonio ha sido hacer creer a muchos hombres que no existe


Por: Luis Rojas | Fuente: Catholic.net



Parece que hablar del demonio es cosa del pasado. Suena a novela medieval, con brujos, calderos, pócimas y cuevas oscuras. Sin embargo, vemos en el mundo claramente la acción del demonio que se refleja en cosas terriblemente malas, espirituales algunas y muchas otras físicas.

Tal vez uno de los mayores triunfos del demonio ha sido hacer creer a muchos hombres que no existe: de esta manera le dejan el camino libre para su acción al no estar atentos para detenerlo.

El Catecismo de la Iglesia Católica, hablando del pecado original nos recuerda que detrás de la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla la serpiente, una voz seductora, opuesta a Dios que, por envidia, los hace caer en la muerte.

La Escritura y la Tradición de la Iglesia ven simbolizado en la serpiente a un ángel caído, llamado Satán o diablo. La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios con una naturaleza buena, pero que se hizo malo por la elección libre de rechazar radical e irrevocablemente a Dios y su Reino.

Su pecado no se puede perdonar, ya que al ser un ser espiritual, sus decisiones son irrevocables. "No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte". [San Juan Damasceno]

Encontramos un reflejo de esta rebelión en las palabras del tentador a nuestros primeros padres: "Seréis como dioses" (Gn 3,5). El diablo es "pecador desde el principio" (I Jn 3,8), "padre de la mentira". (Jn 8,44)

La Escritura atestigua la influencia nefasta de aquél a quien Jesús llama "homicida desde el principio" (Jn 8,44) y que incluso intentó apartarlo de la misión recibida del Padre. "El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo" (1 Jn 3,8). La más grave en consecuencias de estas obras ha sido la seducción mentirosa que ha inducido al hombre a desobedecer a Dios.

El demonio ronda por todo el mundo como un animal herido, tratando de usar todo su poder angelical que recibió de Dios cuando todavía no se había alejado de Él para sembrar la mentira. Es hábil e inteligente, pues conoce bien a los hombres. Sabe atraerles hacia el mal, pues es la única satisfacción que encuentra en la eterna derrota de su lucha contra Dios. Ese es el demonio. Satanás. El padre de la mentira. El tentador.

Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero sólo criatura: puede tentarnos, invitarnos, seducirnos, pero no puede obligarnos a actuar de determinada manera. Su poder no es comparable con el poder infinito de Dios.

El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman". (Rm 8,28)

Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños –de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física– en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo.


Para profundizar: Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 391.395