sábado, 18 de febrero de 2017

Oraciones eficaces de 5 segundos

Para rezar no hace falta mucha palabrería, ¿no?

Oraciones eficaces de 5 segundos
©Pexels 



Me gustan mucho las jaculatorias. Son oraciones breves, que pueden ser dichas varias veces al día.

Fue diciendo frases cortas como muchas personas fueron curadas por Jesús en el Evangelio. Estas son algunas conocidas, pero puedes tener las tuyas propias

1. Jesús, en Tí confío. (Jesús a santa Faustina).

2. Oh María, concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a ti. (Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa – 1830).

3. Señor, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino. (San Dimas, Jn 19).

4. Dios provee, Dios proveerá. Su misericordia no faltará. (Adaptación de las palabras de Abraham a Isaac).

5. Oh Jesús mío, perdónanos. Líbranos de los fuegos del infierno, lleva a todas las almas al cielo y socorre principalmente a las que más te necesitan. (Nuestra Señora en Fátima)

 6. Jesús, María, José. Mi familia vuestra es.

7. Jesús mío, muchas gracias. Madrecita del cielo, muchas gracias. (Maria Milza).

8. Mi Jesús Sacramentado, te doy mi corazón. Perdona mis pecados, bien sabes cuáles son. En este mundo dame la paz y en el otro la salvación.

9. Oh Virgen Santísima, no permitas que yo viva o muera en pecado mortal.

10. Jesús es mío, yo soy de Jesús. Jesús va conmigo y yo voy con Jesús.

11. Señor, haz que mi lengua se suelte como flechas para que yo anuncie tus grandes maravillas (san Antonio de Padua. Rezo antes de iniciar una predicación).

12. Permite que te alabe, oh Virgen Santísima, y dame fuerza contra los enemigos. (beato Duns Scoto).

13. ¡San Miguel, defiéndenos en el combate!

14. Gracias y honor sean dados siempre al Santísimo Sacramento.

15. Mi Buen Jesús, ¡piedad, piedad, piedad! (3x). (Nuestra Señora de Anguera).

16. Jesús, hijo de David, ten piedad de mí que soy un pecador. (Palabras del ciego de Jericó, curado por Jesús, Lc 18,38).

17. Ven Espíritu Santo, ven por medio de la poderosa intercesión del Inmaculado Corazón de María, tu amadísima esposa. (MSM – Padre Stefanno Gobbi).

18. Corazón de Jesús que tanto nos amas, haz que yo te ame cada vez más.

19. Creo, Señor. ¡Auméntame la fe!

20. Jesús, María, les amo. ¡Salven almas!

(Seminarista Gabriel Vila Verde, via Facebook)

sábado, 11 de febrero de 2017

Mons. Rossi Keller: es una ofensa apelar a la misericordia para interpretar Amoris Laetitia contra el Magisterio

Mons. Rossi Keller: es una ofensa apelar a la misericordia para interpretar Amoris Laetitia contra el Magisterio


(InfoCatólica) Mons. Rossi Keller asegura que «debe leerse y comprenderse la exhortación apostólica Amoris Laetitia a la luz del Magisterio precedente, ya que, como sabiamente ha escrito el Santo Padre Francisco, ese es el contexto en que debe ser leída y comprendida».
El prelado advierte que «frente a interpretaciones divergentes con respecto a este tema tan importante, que afecta a la salvación eterna de las personas, creo que es importante exponer con claridad lo que enseña la Iglesia al respecto. No se podrá enseñar una doctrina diferente, so pena de traicionar la Verdad que le fue confiada por nuestro Señor Jesucristo, para que la proclamara por los siglos de los siglos».
Y sentencia:
«Además de oscurecer su misión de anunciar el Evangelio del matrimonio y la familia, la tan cacareada «misericordia», que algunos pretenden imponer en relación con una  flexibilidad doctrinal y pastoral reclamada y practicada ya en algunos lugares para esos casos, sería una verdadera ofensa para el ejército de los santos de la Iglesia que derramaron su sangre en defensa de la doctrina del matrimonio tradicional, un escándalo para tantas parejas que viven la fidelidad conyugal, cargando en muchos casos con la cruz de un matrimonio sacramental difícil, y una falta de respeto a los hombres y mujeres que, por diversas razones, viven en esa situación irregular, ofreciendo por sí mismos y por los suyos la cruz de no poder recibir la sagrada Eucaristía».
Texto completo de la nota pastoral de Mons. Antonio Carlos Rossi Keller (español)

sábado, 4 de febrero de 2017

La belleza de la familia

Nunca, a lo largo de los siglos, ha habido ninguna otra institución natural tan atacada como lo está siendo ahora la familia.


Familia - Pixabay
Familia - Pixabay

Por una obligación personal contraída, hace unos meses tuve que hablar en público de la exhortación apostólica Amoris laetitia. No voy a trasladar aquí el contenido de este documento de la Iglesia porque ese no es el propósito de este artículo, pero su estudio sí que provocó en mí algunas reflexiones que quiero compartir en voz alta.

La primera está en señalar la enorme preocupación de la Iglesia por la familia. Nunca, a lo largo de los siglos, ha habido ninguna otra institución natural tan atacada como lo está siendo ahora la familia, ninguna tan zarandeada y tan herida. Creo que se puede decir, sin miedo a exagerar, que actualmente no tenemos otro problema de mayor hondura.

Y no será que andamos escasos de problemas serios: los derivados de la política y de la economía, las dificultades sociales de todo tipo (el suicidio demográfico, la juventud y su futuro, la inseguridad, la soledad, el paro laboral…).

 Muchos y muy graves, pero ninguno tan preocupante en estos momentos como el cúmulo de dificultades con las que se encuentra la vida familiar. Estamos ante un problema con varias caras, que nos afecta a todos en diversa medida, un problema que a muchos les está suponiendo sufrimientos muy dolorosos, de los cuales una parte se exterioriza abiertamente mientras que otra buena parte queda ahogada en el más callado de los silencios.

Pienso ahora especialmente en los muchachos jóvenes, chicos y chicas, llamados al matrimonio y a la fundación de familias nuevas. ¡Qué complicado lo tienen, qué difícil! Tanto que muchos optan por no casarse porque no se ven a sí mismos como artífices de sus propias familias. Y no porque la convivencia no les resulte deseosa, que es tan apetecible como siempre, pero establecerla a través del matrimonio, no.

Y menos aún si hay que pensar en fundar una familia. ¿Este modo de proceder es egoísmo?, ¿este rechazo al compromiso es culpable? Si lo fuera, ¿los culpables son ellos? Solo Dios sabe. A mí lo que sí me produce es una pena grande porque veo que no sueñan con ser esposos y esposas, padres y madres. Me da pena por ellos porque los sueños son un trampolín imprescindible para llevar la vida adelante con ánimo, y me da pena por la asfixia social que supone la falta de familias nuevas.

Me da pena porque escaseando los niños y los jóvenes, escasea mucha vida. Algo falla cuando resulta más atrayente un currículo cargado de títulos que un hogar cargado de hijos. Algo muy serio debe estar fallando cuando hemos subordinado el proyecto de familia al proyecto de trabajo, en lugar de hacerlo al revés.

Mucho estamos fallando cuando hemos asumido como normal la falta de fecundidad, poniendo el tope al número de hijos en dos, en uno o en ninguno. Algo falla cuando a los jóvenes, a sus padres y a sus maestros les parecen más importantes los proyectos de los hombres que los proyectos de Dios, sin caer en la cuenta, unos y otros, de que cada familia es un proyecto de Dios para sus miembros.

Si del celo que ponemos en su formación académica y profesional, pusiéramos una décima parte en su formación como futuros padres y madres, a algunos nos parecería un éxito. Al decir esto no estoy arremetiendo contra la formación, entre otros motivos porque he dedicado la totalidad de mi vida laboral a formar académicamente a centenares de muchachos, haciendo cuanto he podido para ayudarles a que llegaran tan alto como les fuera posible.

Pero los hechos son tozudos, y es claro que en nuestra sociedad actual necesitamos muchos más esposos y esposas que técnicos y graduados, de la misma manera que nos hacen más falta niños que mascotas. Con un añadido, y es que los graduados, una vez graduados ya no se desgradúan. Nadie en sus cabales rompe un título universitario y tira los trozos a la papelera, aunque el título no lo pueda ejercer, mientras que son muchos los que hacen trizas su matrimonio.

 Redondeando las estadísticas de los últimos años, en España el número de divorcios por año dobla el de matrimonios contraídos.

Nadie dilata voluntariamente durante años y años la consecución de un título o de unas oposiciones y en cambio nuestros jóvenes, en general no se casan; bien porque rehúsan el matrimonio, bien porque los que se casan, cuando lo hacen, ya no son jóvenes. ¿Son culpables de todo esto?

 Pienso que algo de culpa sí les tocará, pero yo me resisto a cargar sobre ellos la responsabilidad de que no sueñen o que tengan sueños de bajos vuelos porque la responsabilidad de los sueños no recae por entero en quien tiene que soñar. Los grandes responsables de los sueños de los niños y de los jóvenes somos los adultos. Padres, sacerdotes, maestros, catequistas, y en general formadores de opinión, somos a quienes nos corresponde animar, promover, alentar, ilusionar, abrir caminos.


Y esto no lo estamos haciendo, al menos no lo estamos haciendo en la medida que socialmente necesitamos. No me refiero a la sociedad en general, porque la sociedad en general no es conductora sino conducida. No lo están haciendo los gobernantes, a los cuales les corresponde una carga mayor de culpa, porque han recibido el encargo de trabajar por el bien común y el bien común pasa, necesariamente, por la promoción y el bienestar de la familia.

Pero aún es más grave y mucho más doloroso que no lo estemos haciendo muchos cristianos, los que sí creemos en la familia y decimos defenderla. No la estamos defendiendo ni promocionando porque en buena parte hemos asumido los mismos planteamientos de quienes con sus ideas o su conducta están contribuyendo a su deterioro.

Fuera de una minoría ejemplar y coherente, la gran mayoría de los bautizados, con culpa o sin culpa (eso Dios lo sabe) participamos de un estilo de vida y unas costumbres que son abiertamente contrarias a la doctrina de la Iglesia sobre la familia.

 He aquí algunos ejemplos:

– Aceptación de la convivencia entre personas del mismo sexo igualándolo con el matrimonio.
– No es difícil comprobar que la mayor parte de las parejas de novios que piden el matrimonio católico llevan años de cohabitación prematrimonial.
– La media en el número de hijos de los matrimonios cristianos no difiere sustancialmente de la media en otras formas de convivencia entre hombre y mujer.
– No hay grandes diferencias en los datos sobre rupturas de matrimonios contraídos por la Iglesia y el resto.
– Rechazo de la maternidad y de la ancianidad. Tanto el cuidado de los hijos como el de los ancianos se imponen sobre todo como cargas difíciles de asumir y de las que hay que desprenderse cuanto antes.


Estos males son solo una muestra de un repertorio mucho más extenso con los que las familias se enfrentan, pero yo no quiero dedicarles una sola línea más.

Lo que corresponde ahora es ver qué podemos hacer nosotros, los hombres y mujeres de a pie, los que no tenemos grandes responsabilidades en este campo.

Pienso en tres cosas:

1) Lo primero y más importante es rezar. Rezar mucho no tanto por la familia en general -que también- cuanto por las familias concretas que conocemos, por los matrimonios en riesgo de ruptura y por los hogares en dificultades.

2) En segundo lugar, viene bien llamar a las cosas por su nombre. Una separación o un divorcio no son opciones de vida sino fracasos. En muchos casos no serán fracasos culpables, pero son fracasos.

Al decir esto no se me olvidan las víctimas de estos fracasos y su sufrimiento, víctimas inocentes, especialmente los hijos, pero también la persona que se ha visto burlada y engañada por quien le había prometido compañía, amor y fidelidad. Precisamente el hecho de que haya víctimas que sufren es lo que demuestra que el divorcio o la ruptura no son opciones a las que aspirar sino desgarros dolorosos.

Llamar a las cosas por su nombre exige no frivolizar con algo tan serio como el matrimonio. Y es que desde hace ya décadas hemos frivolizado mucho con el divorcio, y lo seguimos haciendo.

En muchos casos parece como si el hecho de divorciarse no fuera sino un signo de puesta al día, de estar a la última. Estoy convencido de que si por causas que ahora no se me alcanzan, de repente se pusiera de moda el matrimonio indisoluble y fiel, el número de divorcios descendería de forma significativa sin más motivo que estar en la corriente dominante.


3) En tercer lugar debemos actuar. Me refiero a los matrimonios que nos mantenemos unidos pese a los baches que podamos coger y las dificultades que haya que superar. Quienes no podemos influir directamente en las leyes ni disponemos de medios para generar corrientes de opinión puede parecer que no podemos hacer nada.

Pero eso no es cierto. Tenemos una gran responsabilidad, especialmente los matrimonios cristianos, en mostrar la belleza del matrimonio y de la familia.
No se trata de llevar adelante tareas especiales ni grandes trabajos, sino en no apagar la luz que nos ha sido dada. Luego, si hay matrimonios concretos a los que se piden otras responsabilidades, que respondan, pero en principio, todo matrimonio normal está llamado a ser luz para los que les rodean.

A mí me parece que esto suele pasar desapercibido y por eso creo que viene bien recordarlo. Me vienen a la memoria unos versos de Antonio Machado:


El ojo que tú ves no es
ojo porque tú lo veas,
es ojo porque te ve.


Para hablar con rigor, habría que hacer alguna objeción importante a los versos de nuestro poeta, pero para el propósito que aquí se sigue, podemos parafrasearle y decir que la luz que un buen matrimonio desprende no es luz porque lo vean quienes la irradian, sino porque lo ven los demás.

Ojalá haya muchos y ojalá sepamos ayudar a verlo, sobre todo a los jóvenes.


Por: Estanislao Martín Rincón | Fuente: Catholic.net

sábado, 28 de enero de 2017

Una joven tetrapléjica desafía al lobby proeutanasia con una bella carta al músico que pide morir


Una joven tetrapléjica desafía al lobby proeutanasia con una bella carta al músico que pide morir

Rita Coruzzi ha querido animar a vivir desde su experiencia a Fabiano



Los defensores de la eutanasia han encontrado un nuevo frente de batalla utilizando para su beneficio el caso de Fabiano Antoniani, más conocido como DJ Fabo, un famoso pinchadiscos italiano. Este hombre de 39 años ha salido en todos los medios de comunicación italianos por un vídeo en el que pide al presidente de Italia, Sergio Matarella, que le permita que le apliquen la eutanasia debido a la situación en que se encuentra.

"Me gustaría morir sin sufrimiento"

 
En verano de 2014, Antoniani volvía de pinchar en un conocido restaurante de Milán cuando sufrió un grave accidente de tráfico que le dejó tetrapléjico y ciego. Y ahora considera que no tiene sentido seguir viviendo así. “Durante más de dos años me he sentido como un prisionero de mi condición. No veo y no me puedo mover”, afirma en el vídeo que lee su novia.

“Señor presidente, me gustaría poder elegir morir sin sufrimiento. Pero me di cuenta que necesitaba ayuda”, dice el mensaje, que acaba pidiendo “libertad” para morir. Y rápidamente los movimientos proeutanasia se están movilizando para que cumpla este deseo y así también reabrir el debate sobre la legalización de estas prácticas.



La carta de una joven tetrapléjica

 
Pero en medio de toda esta vorágine una joven llamada Rita Coruzzi ha escrito una bella carta a Dj Fabo, unas palabras de ánimo y esperanza en la que le intenta disuadir de esa idea de quitarse la vida. Y lo hace sabiendo de lo que habla pues ella también es tetrapléjica. La misiva ha sido publicada por el diario Avvenire y es un verdadero canto a la vida.

Rita se quedó tetrapléjica a los diez años por una operación quirúrgica que salió mal pero lejos de darse por vencida decidió seguir adelante y tras licenciarse en Literatura ha escrito varios libros en los que muestra al mundo de que no hay que darse por vencido nunca.

"Me siento cerca de ti, te comprendo"

 
“Me decidí a escribirte porque me siento cerca de ti, te comprendo porque yo también hace mucho tiempo, aunque en una condición menos grave que la tuya, pensé que la vida no podía ofrecerme nada y que yo era una carga para los demás”, escribe esta joven.

Rita le recuerda que “yo tenía sólo diez años (ahora tengo 30) y todo era demasiado humillante, sentí mucha vergüenza, me sentía muy diferente de los otros y creía ser una desecho humano. Así que creo que puedo decir que, en parte, entiendo, tal vez no del todo porque no soy ciega y no vivo en la noche, tu desilusión y fatiga después de una serie de terapias inútiles”.

"Todavía tienes mucho que ofrecer"

 
Ella sabe que lo que Dj Fabo está viviendo se lleva dentro, en el cuerpo pero también en el alma. Sin embargo, añade Rita, “no creo que la muerte sea la solución” y le recuerda que “no es “una carga” sino que “todavía tienes mucho que ofrecer”.


DJ Fabo tuvo el accidente tras volver de pinchar en un local de Milán

“Creo que puedes seguir dando mucho a tantas personas porque tienes dos amores: tu novia, que no te ha abandonado incluso en esta situación, mostrando una gran muestra de amor; y la música que, aunque por el momento no te sientes como para escucharla porque te recuerda mucho lo que has perdido, es una pasión que te liberará, siempre estará ahí, en el fondo de su corazón, dispuesta a salir a borbotones en los momentos más inesperados”.

Construir una vida mejor que nunca "habrías imaginado"

 
En esta carta, esta joven tetrapléjica recuerda a Fabiano Antoniani que los que “sufren tienen dos opciones”: rendirse o encontrar una alternativa. “Esta es la belleza de la vida, el tiempo en el que estás vivo tienes otra oportunidad, puedes cambiar las cosas”, afirma Rita, para así llegar incluso a construir “otra mejor, que tal vez no habrías imaginado ni remotamente”.

De este modo, añade que aunque los ojos del músico “ven la oscuridad, tu mente puede encontrar la luz y la voluntad para vivir y luchar”. Y si no puede vivir por sí mismo, recuerda ella, “puedes vivir para los demás, para los que te aman, para los de tu condición y vivir así estos tiempos difíciles”.


Rita Coruzzi ha convertido una vida de sufrimiento en una vida de paz y alegría 

“Te digo francamente que espero que el presidente Mattarella te conteste pero con palabras de esperanza y comprensión”, escribe ella, para que así pueda “renacer la esperanza y la confianza, en ti mismo y en los demás”.

"Yo me sentí un pájaro enjaulado con las alas rotas"

 
Y recordando su propia experiencia le dice con cariño que “hace años me sentí un pájaro enjaulado con las alas rotas y no podía encontrar una alternativa hasta que, con la ayuda de mi familia –especialmente mi madre y su amor incondicional-, comprendí que tenía que transformar mi silla de ruedas que era mi debilidad en una fortaleza para construir una nueva vida diferente y crear algo nuevo, único, irrepetible y dejar mi huella en el mundo aunque de una manera diferente de lo que habría imaginado”.

"Nunca es demasiado tarde para sentirte vivo"


 Acabando su carta, Rita Coruzzi le dice que “mi deseo es que decidas no renunciar a la vida, y gracias al amor de las que personas que están cerca, pueda redescubrirla y encontrar el lado bueno”.

“He aprendido de la experiencia que nunca es demasiado tarde, incluso en las condiciones más inverosímiles, para sentirse vivo y tener una razón para decir a la vida tu propio ‘gracias’”, concluye.




26 enero 2017





 

sábado, 21 de enero de 2017

LOS JESUITAS, DEVOTOS DE LOS ÁNGELES








El libro del padre Marcello Stanzione Angeli e gesuiti {Ángeles y jesuitas} aborda la estrecha relación entre la espiritualidad ignaciana y los espíritus celestes, a quienes los jesuitas consagraron numerosos tratados, además de propagar su devoción.

sábado, 14 de enero de 2017

Salir de una secta significa aceptar que tu vida ha sido un engaño

Testimonios de personas que han dejado la secta de los Testigos de Jehová

Por: Alba Losada | Fuente: PlayGround




Varios exmiembros de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos contra su persona y, gran parte de ellos, necesitaron tiempo para darse cuenta de que habían sido engañados. Para entender a qué se debe hemos hablado con un experto en problemáticas sectarias
En los últimos meses, varios exmiembros de distintas congregaciones de los Testigos de Jehová de España han denunciado abusos sexuales, coacción e intromisiones en su vida privada. 
El último en hacerlo ha sido Juan Bourgon. Porque, como explicó a El Periódico, fue expulsado recientemente del grupo por preguntar acerca de los abusos sexuales cometidos por miembros de la confesión en Estados Unidos.
Antes de formular sus denuncias, estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos del grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario. Algo que nunca les traería la "salvación", como se predica desde la misma confesión.
Para entender por qué razón cuesta tanto abandonar la congregación hablamos con el Doctor en Psicología y director de Emaaps (Equipo Mutidisciplinar para el Asesoramiento y Asistencia en Problemas Sectarios), Pepe Rodríguez.


Estas víctimas necesitaron tiempo para darse cuenta de que más que adeptos de un grupo religioso, habían sido víctimas de un sistema sectario

La dificultad de salir de la "burbuja salvadora"

Muchos adeptos apenas tienen contacto con el mundo real y viven toda su vida encerrados en una "burbuja salvadora" de la cual no quieren salir porque les han inculcado miedo a hacerlo.
"Lo que resulta muy difícil para demasiada gente —dice Rodríguez— es enfrentarse a su vida cotidiana y gestionar de forma mínimamente adecuada sus emociones. Los que quieren salir de una 'secta' no son más que una pequeña parte de todos los que lo han intentado previamente".
La poca conexión que tienen con el exterior tampoco les ayuda a abrir los ojos. Las creencias entran por el canal emocional, por lo que las críticas hacia ellas se interpretan como un ataque a la misma persona.
En el caso de tenerlas en cuenta, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso. Algo que provoca que "intentar dialogar o debatir con un fanático sea una misión imposible".

En el caso de tener en cuenta estas críticas, podrían pensar que toda su vida ha sido un engaño, un fracaso

Gran parte de las personas que viven en un grupo tan hermético como los Testigos de Jehová únicamente tienen a su familia y a amigos de la congregación. Otra razón por la cual abanonar la confesión les suscita tanto terror, ya que si lo hacen éstos serán los primeros en marginarles. "Tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo".
Se producirá una desconexión a partir de la cual quedarán solos. Socialmente aislados y sin nada a lo que agarrarse. Algo con lo que, indirectamente, les hacen entender que si salen lo pierden todo.
Tampoco pueden utilizar su criterio para analizar o valorar las ideas que les transmiten. El pensamiento individual y el acceso a información ajena al colectivo están totalmente restringidos. Por ello, prácticamente todas las ideas, creencias y parte de sus conductas están mediatizadas por lo que han aprendido en la congregación.
"La anulación o restricción severa de la libertad de pensamiento es una táctica de manipulación sectaria que se aplica en todas las religiones. Pero en un grupo pequeño, como los Testigos de Jehová, es más intensa".

"Los adeptos tienen prohibido bajo pena de expulsión hablar con un excluido o con quien abandona el grupo"

  Hay muchos que llevan demasiados años o que, incluso, nacieron en la congregación, lo cual ha influido en su personalidad de forma permanente. "En las familias con afilición a algún tipo de creencia se suele potenciar la rigidez y la subordinación en el carácter de los hijos". Y esto solo les hace más propensos a tener una fe ciega en un sistema sectario sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Pero, la desprogramación es posible

Diego Hidalgo fue Testigo de Jehová durante muchos años , donde llegó a ser anciano de la confesión —líder de una congregación—. Con el tiempo, Hidalgo se dio cuenta de que todo aquello era una falacia.
Ahora es director de Liberados, asociación que ofrece consejo a los miembros que quieren abandonar el grupo, y lleva 8 años siendo desprogramador. En otras palabras, intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad. Para ello, les crea dudas razonables y trabajan en ellas hasta que les hace ver que han sido víctimas de una "mentira".
"Les enfrento a los cambios de doctrina y a las contradicciones que la confesión ha tenido a lo largo de los años y como esto ha llegado a ejercer un efecto negativo sobre algún miembro".

Hidalgo lleva 8 años como desprogramador: intentando demostrar a aquellos que quieren salir de la confesión que no todo es verdad

Sin embargo, no se trata de una tarea fácil y no siempre lo ha conseguido. "Hay personas que no quieren ver la verdad porque no pueden aceptarlo psicológicamente". Pero ha habido otros casos en los que su terapia ha funcionado y, de hecho, a lo largo de este tiempo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas.

Israel necesitó 21 años

Israel Florez nació siendo Testigo de Jehová. En 1979, cuando solo tenía 5 años, un miembro de la confesión religiosa abusó sexualmente de él. No fue hasta el 2000 cuando tuvo fuerzas para contarlo en la congregación de la Puerta del Ángel de Madrid. Sin embargo, la respuesta que obtuvo no fue la que esperaba: "me dijeron que no contara nada".
Cinco años después se desvinculó por completo: dejó de asistir a las reuniones y de relacionarse con otros miembros. De este modo, abandonó el grupo para siempre. Como la mayoría de los que se han marchado, lo hizo por la puerta de atrás y, prácticamente, sin contar con el apoyo de nadie.

 A lo largo de este tiempo Hidalgo ha conseguido desprogramar a alrededor de 40 personas

Pero, con el tiempo, empezó a moverse por las redes sociales y se dio cuenta de que no había sido la única víctima. Había otras personas que lidiaban en solitario con las injusticias sufridas y cuando se encontraron se unieron . Así, acabó naciendo el colectivo Abusos TJ, cuyo objetivo es ayudar a las víctimas, ofrecerles ayuda legal y visibilidad en los medios.
Ya son 100 personas las que forman parte de éste y, por el momento, ya han formulado aproximadamente 20 denuncias. Con ello no pretenden destruir a los Testigos de Jehová, solo que cambien sus políticas para que nadie más tenga que sufrir lo mismo que ellos en su día.
Ellos han conseguido rescribir su historia, ahora es el turno de todo aquel que quiera vivir su vida fuera de la congregación.
Artículo originalmente publicado en PlayGround

sábado, 7 de enero de 2017

Cinco cosas que -quizás- no sabías acerca de los Reyes Magos





La ruta que siguieron, la estrella que avistaron, el lugar donde reposan, el cuarto Rey Mago y...