sábado, 24 de septiembre de 2016

El matrimonio…Es para siempre

¿Dar la vida por los hijos? Sí, pero no por sacrifico mortal, sino como vida diaria en familia, por ellos. Esto sí es “dar la vida” por los hijos

Matrimonio - Pixabay
Matrimonio - Pixabay

El matrimonio para un creyente cristiano es más, mucho más que un contrato civil, es un compromiso adquirido voluntaria y conscientemente ante Dios para toda la vida. Si en otras religiones se puede hacer un divorcio religioso, no en el cristianismo, por eso aclaró Jesús ante la pregunta sobre el divorcio, que “que lo que Dios ha unido no lo separe el hombre” (Mc 10:9 y Mt 19:6). Y eso vale para los contrayentes que se casaron entre sí y para cualquier autoridad religiosa.
En el plano civil, el divorcio es un trámite que anula un contrato, pero en el plano de Jesús, es un compromiso irrenunciable. Por eso los cónyuges que tienen conflictos entre ellos deben buscar la superación, no la destrucción de su vida matrimonial.
La superación de conflictos matrimoniales es crítica, tanto para los cónyuges como para las familias de ambos, y de aquellas personas que de alguna forma son afectadas por ese matrimonio. Pero lo más importante son los hijos.
Los padres de familia suelen decir que darían hasta la vida por ellos, pero es rarísimo que tengan que tomar esa opción, como lo es el tener que dar la vida por Cristo. Pero lo que sí es asunto de vida diaria, es el VIVIR LA VIDA POR LOS HIJOS. No es el martirio lo que se nos exige, sino la vivencia familiar diaria.
Los hijos merecen un matrimonio vívido entre sus padres., no verlos a cada uno por su lado. Merecen vivir en la familia compuesta conforme al deseo manifestado por Dios, con un padre, una madre, los hijos y en su caso hasta los nietos.
Si se está pues dispuesto a dar la vida por los hijos, antes hay que estar dispuesto a VIVIR LA VIDA por ellos, día a día, en familia. Por ellos hay que superar conflictos matrimoniales; no podemos recurrir a la huida de esa responsabilidad, aun estando enojados o frustrados. Es cuestión de amor, de escoger entre al amor a sí mismo, que puede ser egoísta, y el amor debido a quienes se les ha dado la vida, y a quien se le ofreció amar hasta que la muerte los separe, al otro cónyuge.
El divorcio es un trámite de Derecho civil, pero para el cristiano no existe para acabar con un compromiso de vida ante Dios. En algunos casos la separación de cuerpos es una triste solución a fallas o problemas diversos, pero ello no rompe ni acaba con el compromiso adquirido de por vida. El matrimonio sigue vigente.
Por ese compromiso vital adquirido conscientemente ante Dios, y por un amor real y responsable hacia los hijos, el matrimonio debe conservarse, salvando, con ayuda pedida al Señor, las diferencias y conflictos interconyugales, perdonando ofensas y faltas cometidas, y con propósito de enmienda, claro.
El matrimonio cristiano es para siempre, y obedece al amor debido a Dios, al cónyuge y a los hijos, y hasta debido a la familia ampliada de ambos.
¿Dar la vida por los hijos? Sí, pero no por sacrifico mortal, sino como vida diaria en familia, por ellos. Esto sí es “dar la vida” por los hijos.

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sábado, 17 de septiembre de 2016

Inicio / Personajes Sus propias palabras, la mejor forma de conocer sus experiencias y anécdotas ¿Qué ha supuesto el padre Amorth para la Iglesia? El exorcista más conocido del mundo en diez puntos

¿Qué ha supuesto el padre Amorth para la Iglesia? El exorcista más conocido del mundo en diez puntos 

 Este viernes falleció el que quizá pueda ser considerado el exorcista más experimentado con el que contaba la Iglesia. El padre Gabriele Amorth murió a los 91 años tras haber realizado más de 80.000 exorcismos.

Durante todos esos años se convirtió en el azote de Satanás e incluso en una ocasión cuando fue preguntado si temía al demonio, este sacerdote respondió: “Es el demonio, por la gracia de Dios, el que se echa a temblar cuando me ve aparecer”.

Su papel ha sido clave en la Iglesia pues ha perseverado en su intento de mostrar al mundo y también a la Iglesia que el mayor éxito de Satanás ha sido hacer creer que no existía.

Gracias a sus libros, entrevistas y declaraciones ha ido concienciando sobre la creciente influencia del demonio, algo que se ha confirmado pues ya son numerosos obispos los que están nombrando exorcistas en sus diócesis. Esta perseverancia es probablemente el mejor legado junto a las miles de almas que ha logrado arrancar al diablo para llevarlas a Dios.

Para conocer mejor al padre Amorth, Religión en Libertad ha recogido palabras textuales de este insigne exorcista que permitirán al lector hacerse una idea de quién fue, qué hizo y cuál ha sido la experiencia de alguien que ha sido un pilar de la Iglesia durante las últimas décadas:

1. ¿Cómo nos protegemos del demonio?
En una entrevista con Jesús García en Religión en Libertad daba la clave: “El mejor remedio contra el demonio es la oración y la confianza en la Misericordia. Con oración y siendo fieles a los regalos infinitos de la Iglesia: los Sacramentos. Dios jamás abandona a un hijo fiel. Lo protege, lo ama con locura, lo mima con sus regalos. ¡No debéis tener miedo jamás!”.

2. Breve guía para luchar contra el demonio
Del mismo modo indicaba que "las tentaciones del demonio son vencidas primero que nada evitando las ocasiones, porque el demonio siempre busca nuestros puntos más débiles. Y luego, con la oración. Nosotros los cristianos tenemos una ventaja porque tenemos la Palabra de Dios, tenemos la oración y podemos rezarle al Señor".

3. El pavor de Satanás a la Virgen
En otra ocasión explicaba…"Una vez le pregunté a Satanás. ‘¿pero por qué te asustas más cuando invoco a Nuestra Señora que cuando invoco a Jesucristo?’ Me contestó ‘porque me humilla más ser derrotado por una criatura humana que ser derrotado por Él".

4. Quién teme a quién, ¿Amorth a Satanás o viceversa?
Igualmente, el sacerdote hablaba del miedo al demonio: El mismo día que me nombraron exorcista me encomendé a la Santísima Virgen. Le pedí que me arropase y me protegiese cada día con su manto materno. Además, tengo una profunda devoción a mi ángel de la guarda, al que me encomiendo cada día y antes de cada exorcismo. Por lo tanto, creo que es el demonio, por la gracia de Dios, el que se echa a temblar cuando me ve aparecer y empiezo a rezar.

5. El odio a los Papas y a los sacerdotes
En su libro, El último exorcista afirmaba: "Satanás ataca sobre todo al Papa. Su odio por el sucesor de Pedro es feroz. Lo he experimentado en mis exorcismos. Cuando nombro a Juan Pablo II los demonios escupen rabia. Otros tiemblan. Otros lloran y suplican que no lo nombre más. Y esto también sucede con Benedicto XVI. Cada gesto de Joseph Ratzinger, su liturgia, son un poderoso exorcismo contra la furia del demonio. Después del Papa, Satanás ataca a los cardenales, obispos y a todos los sacerdotes y religiosos. Es normal que sea así. Ninguno se debería escandalizar”.

6. Quiénes son el principal objetivo de Satanás
También en este libro, el padre Amorth explicaba: “El ataque de Satanás está destinado principalmente a quienes ostentan puestos de poder en el mundo. Porque atacar a los hombres que tienen grandes responsabilidades equivale a atacar en cascada a muchísimas personas. Y después, los más atacados son los hombres de la Iglesia".
 


7. El demonio también se ha colado en la Iglesia
En declaraciones al diario italiano Il Foglio, el padre Amorth alertaba: “Muchos prelados no creen en el demonio e incluso llegan a decir en público que el infierno y el demonio no existen. ¡Y sin embargo, Jesús, en el Evangelio, habla de ello abundantemente, por lo cual cabría preguntarse si no han leído el Evangelio o no creen en él en absoluto!”. ¿Satanistas dentro del Vaticano? Así respondía el exorcista: “Sacerdotes, monseñores y también cardenales. Lo sé por personas que lo han conocido directamente. Y además es una cosa ‘confesada’ en otras ocasiones por el mismo demonio, bajo obediencia, durante los exorcismos”.

8. ¿Por qué hay más casos de posesión?
En la televisión EWTN este sacerdote también afirmaba: “Cuando disminuye la fe, aumenta la superstición. En el lenguaje bíblico, puedo decir que la gente está abandonando a Dios, y entregándose al ocultismo. La terrible desaparición de la fe en toda la Europa Católica, hace que la gente se ponga en manos de hechiceros y adivinos, y así, las sectas satánicas prosperan”.

9. ¿Quién es realmente Satanás?
A Zenit explicaba el exorcista la naturaleza de Satanás: Es un ángel caído, a la cabeza de otros seres parecidos a él. En su acción ordinaria intenta empujar a las personas al pecado, para conquistar sus almas. Su acción extraordinaria es ciertamente más misteriosa. Con el permiso de Dios, realiza acciones contra las personas, llegando, en algunos casos, hasta la posesión (la cual sin embargo no pueden tocar el alma). Los exorcistas, con las oraciones del ritual y el uso de los sacramentos, intentan liberar a las víctimas de esta acción negativa.

10. Por qué se creó la figura del exorcista
Por últrimo, el padre Amorth aseguraba que "Jesucristo dio mandato a sus discípulos de predicar el Evangelio, curar a los enfermos y expulsar a los demonios. Durante varios siglos en la cristiandad no existía la figura del exorcista: todo cristiano podía hacerse soldado en esta batalla. Y aún hoy cristianos sencillos pueden decir, y dicen, oraciones de liberación. Y algunos santos – padre Pío, por ejemplo – sin ser exorcistas liberaban a las personas víctimas de la influencia demoníaca. Hay que decir que en los últimos años, evidentemente en respuesta a una necesidad creciente, cada vez más obispos se ven obligados a nombrar sacerdotes para este tipo de trabajo pastoral".
  




17 septiembre 2016

sábado, 10 de septiembre de 2016

Fue pastor luterano 15 años, rezaba la liturgia de las horas con monjes y estudiaba la Eucaristía

Fue pastor luterano 15 años, rezaba la liturgia de las horas con monjes y estudiaba la Eucaristía 

 El nuevo capellán de la Saint Thomas University (www.stthomas.edu), la universidad católica de Minnesotta, es peculiar: tiene mujer y tres hijos.

Se trata del padre Larry Blake, el primer hombre casado en ser ordenado como sacerdote católico en la diócesis de Minneapolis.

Sucedió en diciembre de 1999, acogiéndose a una normativa especial que permite a clérigos llegados de otras denominaciones cristianas y conversos al catolicismo pedir un permiso directo a Roma para ser ordenados sacerdotes. El caso se estudió durante tres años y finalmente se concedió. En esa época había unos 70 sacerdotes católicos casados en EEUU, antiguos pastores protestantes. Hoy, con la nueva normativa de los ordinariatos anglocatólicos, son muchos más

Quince años de pastor luterano
Larry Blake fue pastor luterano 15 años, en tres congregaciones distintas, de 1978 a 1993. Se había criado en una familia luterana muy devota. "Éramos seis hermanos y hermanas, yo era el mayor, y siempre hacíamos bromas acerca de que pasábamos más tiempo en la iglesia que los hijos del pastor".

Desde jovencito quiso ser pastor, y estudió para ello en una universidad protestante. Allí conoció a su esposa, Diana, una joven que cantaba y tocaba la guitarra. Se casaron en junio de 1974.

El entonces reverendo Blake se sintió atraido al catolicismo por tres causas: la Eucaristía, la unidad y la vida de oración. 

La "eucaristía" luterana no era bastante
En las congregaciones en las que sirvió se celebraba cada quince días un "memorial de la cena de Cristo" que a veces se llamaba también "eucaristía". "No era algo central, sino una especie de añadido...recuerdo que mi papá decía: hoy el servicio será más largo, que habrá también eucaristía".

"Como pastor quise saber más de la Eucaristía, estudiarla... y lo hice en un curso de Sacramentos del seminario católico. Yo me sentía raro cuando guardábamos en el servicio luterano el pan de la eucaristía sobrante, ya bendecido, apilado en cualquier sitio, para reutilizarlo dos semanas después. No me encajaba. Yo lo que veía estudiando a los cristianos antiguos es que la eucaristía no era para ellos un añadido, sino el motivo central de su reunión cada domingo por la mañana. La razón de juntarse era la Eucaristía".

Liturgia de las horas con franciscanos
Blake conocía a varios sacerdotes católicos, y eran hombres de oración y fe. Empezó a acudir a la liturgia de las horas de unos franciscanos. Además, su congregación luterana había adoptado, de siempre, algunas tradiciones devocionales como el Viacrucis.

Por último, sintió que la unidad era importante: no podía ser que una comunidad luterana, o cristiana, enseñase una doctrina y la vecina la contraria, algo incompatible. Era necesaria una unidad, un Magisterio. Y estudiando descubrió que muchos prejuicios protestantes contra las doctrinas católicas no tenían base y eran fruto de malentendidos.

"Estudié mucho en 1992 y 1993 y llegué a la conclusión de que no podía seguir predicando como pastor luterano. Tenía que hacerme católico". Ese año él y su esposa, con la que compatió sus investigaciones, se hicieron católicos.

Seis años después, cuando fue ordenado sacerdote, su hijo mayor, de 8 años entonces, se le acercó para decirle que estaba muy orgulloso. Acudieron amigos de otras comunidades cristianos, incluyendo el pastor que los había casado en 1974.

"Cada protestante está en comunión con la Iglesia", recuerda, aunque matiza que "lo que pasa es que no es una comunión plena, pero reconocemos que son comunidades de fe legítimas. Tenemos el mismo bautismo".

La primera vocación es la familia
El día de su ordenación, el arzobispo le insistió en que su primera misión era su familia, su mujer e hijos. "Ellos son tu vocación primaria: intégralo todo en el sacramento del matrimonio que ya es vuestro y responded ante mí. Va a ser un reto, ¿verdad? Pero podemos hacerlo", le animó el arzobispo. Su mujer a veces tiene que recordárselo.


Larry Blake como capellán (con rango de capitán) en la
934ª compañía aerotransportada en 2013


Larry Blake ha sido sacerdote ya durante más de 15 años. Ha colaborado en varias parroquias.

También ha sido capellán en diversas bases militares
en EEUU, y con experiencias en Oriente Medio. "Siempre quise servir a mi país de alguna manera. Tanto mi padre como mi suegro fueron veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Unos contactos en las Fuerzas Aéreas me dijeron que estaban muy cortos de sacerdotes y les encantaría contar conmigo". Sirvió como capellán militar agregado desde 2005.

Y ahora acude a la universidad, como capellán y responsable del Ministerio del Campus. Recuerda que su madre, ya mayor, había insistido en apuntarse a la universidad a sacar un título en historia, e incluso investigó en Alemania acerca de los efectos de la Reforma protestante entre los pobres, su tema de investigación para la tesis doctoral. No la terminó porque murió de cáncer. Pero le enseñó que nunca es tarde para volver a empezar. Lo ha hecho varias veces. 


8 septiembre 2016

sábado, 3 de septiembre de 2016

«La Madre Teresa hizo un pacto con Jesús"

«La Madre Teresa  hizo un pacto con Jesús: por cada fotografía, un alma fuera del purgatorio» 

 El padre Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa de canonización de la Madre Teresa de Calcuta, sintió el peso de la responsabilidad y afirma sin dudarlo que los años de investigación consagrados al proceso cambiaron su vida. Este domingo verá la coronación de esos esfuerzos, y así explicó sus sentimientos y recuerdos a Aleteia:

En su nuevo libro basado en los escritos de la Madre Teresa de Calcuta, el padre Brian Kolodiejchuk sigue el ejemplo del Papa Francisco y explica el profundo significado de la palabra “misericordia”.

“El Papa Francisco nos dice que el significado etimológico de la palabra misericordia, de origen latino, es ‘miseris cor dare’, es decir, ‘dar el corazón a los miserables’, a los necesitados, a los que sufren”, escribe el sacerdote Kolodiejchuk en la introducción de A Call to Mercy: Hearts to Love, Hands to Serve [Una llamada a la misericordia: corazones para amar, manos para servir]. “Esto fue lo que hizo Jesús: abrió Su corazón a la miseria del hombre”.

Tal vez no exista una descripción que se ajuste mejor a la monja que será canonizada este domingo: la descripción como alguien que entregó su corazón a los desdichados y los miserables.

Desde su base en la parte más mísera de una ciudad en la India, la Madre Teresa de Calcuta pasó toda su vida adulta intentando atender a las necesidades más profundas de “los más pobres entre los pobres” de todo el mundo.

El libro A Call to Mercy surge en vísperas de la canonización de la Madre Teresa el 4 de septiembre, cuya causa lleva coordinando como postulador el padre Kolodiejchuk los últimos 17 años.

Este sacerdote de origen canadiense es también superior de los Padres Misioneros de la Caridad, organización que fundó la misma Madre Teresa junto a las hermanas Misioneras de la Caridad.


La Madre Teresa de Calcuta presenta a Juan Pablo II al padre Kolodiejchuk.

Estuvo asociado con la Madre Teresa desde 1977 hasta su muerte en 1997. El libro reúne los escritos de la santa además de testimonios de personas que cercanas a ella.
El padre Kolodiejchuk conversó con Aleteia el lunes.

-Al editar este libro, ¿descubrió usted alguna cosa nueva y sorprendente sobre la Madre Teresa?
-Mientras repasábamos sus escritos, nos hizo bien recordar todas las cosas que logró. Trabajó mucho en esos 87 años de vida.

»Algunos ejemplos de su obra son extraordinarios, por ejemplo, como cuando habiendo conflicto entre hindúes y musulmanes, va al aeropuerto y se cruza con un grupo que está peleando.

»La mayoría de las personas diría: “Me marcho de aquí porque es peligroso”, pero ella se detiene y sale e intenta crear paz, y les dice: “¿No os dais cuenta de que sois hermanos? Así que dejad de pelear”. Es una muestra de un valor extraordinario.

»Pero de la mayoría de los ejemplos que hay en el libro, si consideras las acciones individuales, la mayoría son cosas que cualquiera puede hacer: pequeñas acciones ordinarias, como visitar un hospital, visitar a un paciente o sostener un bebé. Hay todo tipo de acciones diferentes que podemos hacer nosotros mismos.

»La Madre Teresa diría “Calcuta está en todas partes”. No tenemos que ir a Calcuta necesariamente para encontrar a los pobres. Están justo a nuestro alrededor, en nuestro propio barrio, en nuestra parroquia, en nuestra comunidad, incluso en nuestra propia familia.

»¿Quién puede necesitar una pequeña sonrisa o un pequeño gesto de amor, una flor, o que le lean el periódico (a un preso) o visitar a alguien que se sienta solo? Si prestamos atención, si miramos buscando estas oportunidades, están a nuestro alrededor, nos diría ella.


-Y cuando usa usted el término “los pobres”, para ella incluiría no sólo a los pobres materialmente sino también a los espiritual y emocionalmente pobres, y los que no se sienten suficientemente amados.
-Cuando ella habla en esos términos, sí, es en un sentido amplio.


El padre Brien confiesa que los 17 años que ha pasado investigando la vida de la Madre Teresa, con quien trató habitualmente durante 20, le han descubierto un retrato impresionante de amor a Dios y al prójimo.

-La Madre Teresa va a ser declarada santa solamente 19 años después de su muerte. ¿Está sorprendido de que el proceso de canonización haya sido tan rápido?
-Es interesante que lo preguntes, porque desde la beatificación la gente se preguntaba “¿por qué están tardando tanto?”. A lo que yo respondía, “bueno, cuando sea el momento apropiado para la Iglesia, entonces tendremos un milagro y luego vendrá la canonización”.

»Y efectivamente, el milagro sucedió en 2008, aunque yo no oí hablar de él hasta septiembre de 2013, y eso condujo a la aprobación el año pasado. Así que el momento propicio para la Iglesia es el Año Jubileo de la Misericordia.

-¿Cómo ha sido la experiencia de participar en esta causa?
-Sin duda ha cambiado mi vida. Habría estado haciendo otras cosas estos últimos 17 años. Ha sido una oportunidad para descubrir más sobre la Madre Teresa. Recuerdo que después de completar la Positio [el caso escrito que examina de qué forma vivió la Madre Teresa su vida de cristiana], y en especial aquel primer volumen, que presenta cómo vivió sus virtudes cristianas y su prestigio para la santidad, recuerdo pensar para mis adentros: “De hecho,conozco ahora mejor a la Madre Teresa que cuando estaba con ella en vida”.

»Porque yo tengo mi propia y limitada experiencia y otros tienen la suya, pero cuando lo juntas todo y lo contemplas, es algo impresionante.

-Usted la conocía bien. Como discípulo de Cristo, ¿cómo le afectó su relación con ella?
-Justo haciendo este proceso [de canonización], recuerdo pensar que si hubiera intentado ver la amplitud este asunto al principio, habría pensado: “¿Cómo puede ser posible? ¿Cómo voy a conseguirlo? Es tan abrumador, es tanta la responsabilidad...”.

»Pero una de las cosas [en las que pensé era] lo que la Madre llamó “el espíritu de la sociedad”, que es “confianza en el amor, total entrega”, que es precisamente el “Caminito de Infancia Espiritual” [atribuido a santa Teresa de Lisieux], porque Santa Teresa utilizaba la “confianza y la entrega”.
Y la Madre Teresa era siempre práctica, así que añadió un tercer elemento a esos dos, que es la alegría: una forma externa de indicar lo bien que te sientes viviendo la confianza y la entrega.

»Así que con respecto al proceso, si hubiera podido contemplarlo todo desde un principio, habría sido aterrador: “¿Cómo voy a hacer esto y qué pasa si cometo un error y toda la Iglesia me observa?”.

»Pero luego me dije: “Paso a paso, con confianza y entrega, y Dios se encargará de todo, y Nuestra Señora está ahí, y la misma Madre también intercede, así que adelante”.

Y así llegamos hasta este punto.

-Al final de su vida, la Madre Teresa había llegado a ser una celebridad. ¿Cree usted que quería eso? ¿Cómo se sentía ella al respecto?
-Fue uno de los mayores sufrimientos, estar en los medios de comunicación, hablar con ellos, las fotografías… Probablemente la escuchó hablar usted del acuerdo que hizo con Jesús: “Por cada fotografía, un alma fuera del purgatorio”.


Con Diana de Gales y Ronald y Nancy Reagan: la Madre Teresa nunca rechazó ningún contacto que pudiese servir a los pobres a quienes atendía su congregación.



»Así que era casi una auténtica cruz, y debido a ese juramento que hizo en 1942 de no negarle nada al Señor, de ofrecerle a Él todo lo que pidiera, por difícil que fuera, aceptó su situación como parte de la vida, por el bien de dar a conocer mejor a los pobres.

»Así que los premios que recibió los aceptó en nombre de los pobres, para poder atraer más la atención hacia los pobres, para tener una oportunidad de hablar sobre Dios. Por ellos estaba dispuesta a pasar por todo aquello.

»Y sabía que si tenía que hacer una entrevista o que si alguien escribía un libro sobre su obra, eso ayudaría a la misión. Así que en última instancia todo era por el bien y por el beneficio de los pobres.

-¿Qué puede decirnos su vida a nosotros?
-A nivel espiritual y no a nivel práctico: en relación a la política no se pronunciaría, pero a nivel de principios o a nivel de valores cristianos, diría “hermano mío, hermana mía”, sin importar su religión.

»En la película Mother Teresa, de las hermanas Petrie, hay una escena durante el conflicto en Beirut, Líbano, donde la Madre se entera de que había unos niños musulmanes que pasaban verdaderas penurias, famélicos, así que quiso ir allí y rescatarles.

»Las personas que la aconsejaban le dijeron: “No, Madre, no puede ir allí, hay un conflicto, hay combates, no es seguro”. Y la Madre dijo: “No, tenemos que ir allí, debemos que hacer algo. Voy a rezar a nuestra Señora por el alto el fuego”.

»Y luego en la siguiente escena, encontramos el alto el fuego: el 15 de agosto (Fiesta de la Asunción de María).

»Así que va al lugar y trae a esos niños musulmanes para cuidar de ellos. Uno de los niños está traumatizado, literalmente no para de temblar, así que una hermana lo sostiene en brazos, hasta que se calma.

»Después de eso, la Madre habla con un médico, que es judío. Así que tenemos a un médico judío ayudando a una monja católica a cuidar de un niño musulmán.

»O cuando abrió un hogar en Sudáfrica en tiempos del apartheid. Eligió deliberadamente a una hermana blanca, otra negra, otra de piel marrón, es decir de la India, y una cuarta.

»Ella insistía en esto de que todos son mis hermanos y hermanas, y que desde un nivel humano todos tienen dignidad. Y que todos somos hijos de Dios.

»Y está el aspecto de la fe, que ella veía que todas las personas —presidente, reina, rey, primer ministro, un mendigo en la calle o en un comedor benéfico, un agonizante en una casa para los moribundos—, cada uno es Jesús.

»Así que estos eran sus principios, la visión de la fe que ella seguía, y depende de las personas el coger esos principios y hacer leyes con ellos.




3 septiembre 2016




domingo, 28 de agosto de 2016

Pupi Avati, cineasta pro-familia: «Voy a misa a diario para convencer a Dios de que debe existir»

Pupi Avati, cineasta pro-familia: «Voy a misa a diario para convencer a Dios de que debe existir» 

“Somos adictos a la soledad; la familia es el único remedio”. Si la familia natural fuera una organización de la ONU, Pupi Avati sería su embajador. Pero como no lo es, desde su casa de Bolonia se parece más a un abuelo socarrón que ha visto muchas cosas; algunas que puede mandar a la porra. Como la pretensión de encasillar al mundo del cine como un mundo sin valores. “¿Conoce usted el mundo de los banqueros?”. Sin embargo, para estar seguros, él se mantiene muy lejos del mundo del celuloide o, mejor, de sus ritos y de su aspecto social. “No vivo mi mundo, esa debe haber sido mi salvación. Al menos la mía y la de mi esposa”.

78 años, 46 de ellos pasados detrás de la cámara narrando al hombre y todas sus facetas. Con más  de 50 títulos en activo, Giuseppe Avati, llamado Pupi, es un italiano incómodo. No gusta a la jet set, a pesar de ser un director de cine, oficio ambicionado por las estrellas en ciernes y soñado por los intelectuales. Pero gusta a los italianos, que ven en sus películas un reflejo de una humanidad concreta, verdadera y perdida, que además es la que nosotros vivimos. O que hemos vivido y que desearíamos vivir: protectora como los pórticos que flanquean Via Indipendenza en su Bolonia natal, dura y dolorosa como la subida que lleva a la Virgen de San Lucas. Y que sangra como el ragù que acabas de quitar del fuego antes de inundar con él las tagliatelle.



Una esposa. Es tal vez este el título que falta en su interminable cartelera. Porque Pupi Avati ha sido extraordinaria y obstinadamente monógamo, término que en su significado etimológico más concreto significa: “Hombre que permanece fiel para toda la vida a una sola mujer y viceversa”. En su Un matrimonio, miniserie emitida por la RAI en 2014, lo cuenta como si fuera su testamento.


La miniserie Un matrimonio, dividida en seis capítulos, fue emitida por gran éxito por la RAI del 29 de diciembre de 2013 al 20 de enero de 2014. Cuenta la historia de un hombre y una mujer, su boda y su familia, desde 1948 a 2005, año en el que celebran sus bodas de oro.

Pupi Avati es testigo de un proyecto escolar presentado hace unas semanas por la asociación Non si tocca la Famiglia, que consiste en la proyección a estudiantes de la película del director boloñés, seguida por un clásico cineforum que se concluye con el testimonio de una familia. Un proyecto sencillo para contar una realidad sencilla como la familia. Pero que es muy difícil que el Ministerio de Educación tenga en cuenta dado que el fuego sagrado de la educación de género es el paso obligado para estar à la page.

La Nuova Bussola Quotidiana ha visitado a Avati, con el que no ha sabido hablar de otra cosa más que de familia. Tal vez porque es el único colosal [peplum, cine histórico clásico de aventuras ambientado en la Antigüedad, preferentemente griega y romana] que habría que restaurar, tanto en sus colores como en su sonido.

-Ahora le llaman para que hable de la familia en los colegios. ¿Cómo se siente en este papel?
-Bueno, diría que bien. Soy una persona que tiene experiencia matrimonial, he pasado 52 años de matrimonio y pienso soy competente en materia como pocos.

-Seguramente pocos directores…
-He forjado mi experiencia subiendo y bajando del andamiaje de la obra. He vivido la experiencia matrimonial con todas sus dificultades.

-¿Y su película Un matrimonio es el  manual?
-Hablo de mi experiencia de vida y no quito nada: peleas, caídas, dudas. Por no hablar de la relación con los hijos.

-¿Qué relación habría que tener con los hijos?
-Tenemos la obligación de dejar nuestras huellas en los hijos.

-¿Y los hijos?
-Los hijos tienen un único derecho.

-¿Cuál?
-Un padre, una madre y hermanos. Los hermanos son una garantía. Los hijos deben sentirse garantizados por los hermanos.

-¿Cuál es su película más familiar?
-Seguramente Un matrimonio, porque es la que narra todas las fases. No he excluido nada, no hay reticencias. He hablado de adulterio, de relaciones no fáciles con los hijos. Es evidente que también en otras películas hablo de la familia, pero algunas veces de manera más consoladora y menos honesta.




26 agosto 2016

sábado, 20 de agosto de 2016

Joe Kovacs, medalla de plata en lanzamiento de peso, un católico comprometido: es Caballero de Colón

En la madrugada de este viernes (hora española), Joe Kovacs, que llegó a Río de Janeiro siendo el lanzador con la mejor marca del año y gran favorito para la victoria, colocó la bola en 21,78 metros, viéndose solo superado por su compatriota Ryan Crouser.

En el bar del instituto donde estudió Kovacs, el Bethlehem Catholic High School, habían montado una fiesta para ver la competición y se congregó mucha gente, porque son una familia muy querida. Para los que estuvieron en la fiesta, esa medalla de plata supo igualmente a triunfo. Y eso que Joe les ha acostumbrado al éxito tras coronarse en 2015 como campeón del mundo en Pekín.


Momento en el que impacta el primer lanzamiento de Joe, a una distancia que olía a oro pero se quedó en plata.

Pero fue una fiesta, sobre todo, para su madre, Joanna, que está con él en Río de Janeiro. A su marido y padre de Joe le diagnosticaron un cáncer y murió en 1997, dejando huérfano a un pequeño de sólo 7 años. Como una fatalidad, al día siguiente murió su abuela, la madre de Joanna. Quien, tras superar esos dos mazazos tan seguidos, no sólo le crió sola, sino que además fue durante mucho tiempo su entrenadora cuando se vio que el chico tenía futuro en el deporte.

Ella era profesora de hockey sobre hierba y baloncesto en otro instituto, pero pidió un año sabático para empezar a formar a su hijo y otros compañeros en Bethlehem Catholic, una institución académica pequeña donde no había instalaciones apropiadas para la gran competición ni entrenadores a ese nivel.


Joe, en un momento de la prueba de este jueves por la noche (hora local) en Río de Janeiro.

Rodeado de Misioneros y Caballeros
Durante toda la infancia y juventud de Joe, los Kovacs tuvieron una ayuda muy importante: los Misioneros del Sagrado Corazón de Bethlehem, en Pennsylvania (estado donde nació Joe, en la ciudad de Nazareth). "Nos sentimos realmente muy cercanos a la comunidad de los Misioneros del Sagrado Corazón", explica Joe: "Son los sacerdotes de nuestra parroquia, la Sagrada Familia, y su comunidad de retiros está a veinte minutos de mi casa. Toda la comunidad de sacerdotes y religiosas nos ayudaron a mí y a toda mi familia a superar aquella dura época".

"Me ayudaron con mi fe, pero también a hacer cosas que no eran normales. Uno de los sacerdotes, el padre Joe Gleixner, fue mi padrino de confirmación y me ayudó mucho. Me gustaban mucho las ciencias en el instituto, y él me enseñó a fabricar cosas. Juntos hicimos un túnel de viento. Y uno de los sacerdotes jubilados me ayudó también a hacer un pequeño campo de golf en sus terrenos".

Joe mantuvo esa mentalidad científica y técnica, y en la Universidad de Pennsylvania obtuvo dos títulos, en economía energética y en ingeniería del petróleo y del gas.

"Así que los misioneros del Sagrado Corazón han estado muy próximos a mi familia. No solo fueron modelos para mí, fueron también amigos y les considero parte de mi familia", añade Joe.

El campeón del mundo y subcampeón olímpico de lanzamiento de peso tiene una tercera familia: los Caballeros de Colón, una de las organizaciones católicas más importantes de Estados Unidos. "Cuando era niño, me encantaban las espadas. Pero si me acerqué a los Caballeros en la iglesia fue justo porque ellos eran siempre los voluntarios que organizaban las cosas. Hicieron mucho por nuestra comunidad. Lo que me atrajo de ellos es que me di cuenta de que la gente a la que yo admiraba o quienes quería parecerme formaban parte de esta gran organización", explica en una entrevista concedida para su página web.

El valor de la misa y del rosario
Joe mantiene su vida de fe cuando compite dentro y fuera de su país, y en el ambiente del centro avanzado de entrenamiento olímpico en el que ha vivido los últimos cuatro años.

"Debo decir que una de las cosas más bonitas de la fe católica, al ser universal, es que siempre que vas a la iglesia en un país diferente el formato de la misa es el mismo", explica: "Puedo no saber lo que están diciendo en su idioma, pero sé lo que están diciendo. En la mayor parte de países sólo conozco las palabras suficientes para pedir la comida en su idioma, pero cuando voy a la iglesia sé lo que está pasando y puedo participar en la misa".


Joe, con la medalla de oro ganada en Pekín en agosto de 2015.

A Joe Kovacs le gusta rodearse de personas con quienes comparte la fe. Es el caso de su entrenador, Art Venegas: "Estuve el año pasado en el Vaticano, y cuando volví a casa le dí a su madre un rosario bendecido por el Papa, porque ella siempre reza un rosario por mí cuando salgo de viaje. Y el día de la competición reza para que no me lesione. Me siento bien juntándome con gente que conoce la fe católica".



19 agosto 2016

sábado, 13 de agosto de 2016

La potencialidad de un atleta la determina también su vida interior, dice el capellán de Italia

Mario Lusek es el capellán de la selección olímpica italiana, un cargo que existe desde los juegos de Seúl 1988 y que él ha ejercido encantado en Pekín 2008, Londres 2012 y ahora en Rio. También ha acudido a otros encuentros internacionales, como los mundiales de atletismo y las citas de invierno (Vancouver, Sochi, Pescara, Mersin, Bakú).

Celebra la misa cada domingo para los atletas italianos, con sus entrenadores y técnicos, y alguna misa u oración más que le puedan pedir atletas de otros países sin capellán.


Lusek celebra la Misa en Río de Janeiro para los deportistas italianos concentrados en la Villa Olímpica

En el día a día acompaña a los deportistas, les escucha, les confiesa y les apoya. "La potencialidad de un atleta va determinada también por su vida interior", asegura el padre Lusek, que lo ha visto ya en dos olimpiadas.

Además, la Iglesia en Italia le tiene encomendada una oficina nacional sobre pastoral de tiempo libre, deporte y turismo.

"No soy un coach del alma, sino tan solo una presencia discreta que expresa la cercanía de la Iglesia. Me considero una presencia amiga, obviamente en nombre de una fe y de una pertenencia que no excluye sino que se hace próxima", explica en la prensa italiana. Insiste una y otra vez en la importancia de ser discreto, porque todos los sacerdotes deben serlo al operar con los pecados y debilidades de los hombres, y más cuando trabajan con personalidades que interesan al público y la prensa como son los deportistas.

Mario Lusek descubrió en los Boy Scouts la eficacia del deporte como "herramienta educativa y metáfora de la vida". Aprecia especialmente el valor de los deportes minoritarios.

"Me emociono en aquellas competiciones en las que se puede observar la dedicación, el coraje y el esfuerzo de los deportistas", dice Lusek. Es, por ejemplo, un entusiasta de la gimnasia, por "su armonía, perfección, potencia y concentración".



Lusek insiste en que es "uno más a disposición de los que quieran hablar". "Mi trabajo es ese, comprender, buscar información y soluciones para aquellos que se acercan a mí para hablar de cualquier tema, también afectivo, romántico o sexual", dice el clérigo. Sabe que muchos deportistas, personas jóvenes y apasionadas, pueden sentirse solos y muy presionados. Él siempre está para hablar y escuchar. Quiere que ellos sepan "que Jesús no está lejos". 

"Durante estos años he conocido deportistas con mucha motivación religiosa. Juntos hemos creados relaciones profundas", asegura sin dar nombres. En cada Olimpiada ve con frecuencia deportistas con su Biblia, o un misal o libro de oraciones o algún rosario.

Si le preguntan por el dopaje, que tergiversa toda la competición, dice: "Me he preguntado muchas veces si sería posible que el deporte fuera totalmente limpio, pero creo que para ello harían falta entrenadores y médicos honrados. Quien se dopa se engaña a sí mismo y miente al deporte".

Como sacerdote opina que "se debe abrir una vía del perdón, todo el mundo debería tener una segunda oportunidad. Bastante humillación sufren al ser señalados por los medios". Y le encanta el trabajo de Francisco, igual que sus predecesores, como promotor del deporte amateur y como escuela de valores y compañerismo.
6 agosto 2016