sábado, 14 de octubre de 2017

El milagro del sol de Fátima

El milagro del sol fue una combinación insólita y milagrosa de una súbita inversión de la temperatura con incontables fenómenos naturales adicionales conjuntos

Por: n/a | Fuente: Cari Filii / Religión en Libertad




En mayo pasado se cumplieron 100 años de las primeras apariciones de la Virgen en Fátima y el Papa Francisco visitó el santuario mariano para conmemorar este centenario y canonizar a dos de los videntes, los pastorcitos Francisco y Jacinta. Además de los mensajes que recibieron de María fueron testigos al igual que miles de personas más del conocido como "milagro del sol danzante" que se produjo en octubre de ese mismo 1917.

Pese a la cantidad de testigos, incluso no creyentes, se han publicado todo tipo de teorias para intentar justificar que lo que se vio no era un milagro ni nada parecido, algunas de las más absurdas. En un tono divertido, Matthew Archbold recopilaba estas supuestas explicaciones y aportaba dos basadas en la fe, recogidas todas ellas por Cari Filii News:

Hasta la prensa laicista y anticlerical lo acreditaba

De lo que ocurrió en octubre de 2017 hay hechos irrefutables: un documento, el artículo en el gran diario portugués “O Século”, anticlerical, equivalente, por ejemplo de “El País” en la España actual. El periodista Avelino de Almeida, laicista, nada católico, que en todos sus artículos previos se burlaba de la religiosidad de Fátima, se presentó en el lugar de los hechos, donde la Virgen de Fátima había anunciado “una señal”. Explica que allí se congregaron unas 70.000 personas. Y describe:
“Ante los ojos asombrados de la multitud, cuyo aspecto era bíblico, de pie, cabezas sin sombreros, mirando con atención el cielo, el sol tembló, hizo increíbles movimientos repentinos fuera de cualquier ley cósmica, el sol ´bailó´ según la expresión de la gente”.

El bloguero católico Matthew Archbold, en su blog CreativeMinorityReport, realizó una recopilación con lenguaje divertido y ameno de cómo “los secularistas han amasado una enorme cantidad de explicaciones de por qué no deberíamos creer lo que vemos ante nuestros propios ojos. He aquí las asombrosas razones que han acumulado para que creamos que nada especial pasó en Portugal ese gran día”.

Hay que tener en cuenta que (como veremos después) también entre los católicos fieles y ortodoxos hay diversidad de opiniones sobre lo que pasó allí, pero por el momento repasemos lo que Archbold llama el “Top 10 de explicaciones científicas para Fátima”.


Escribe Archbold con humor:

10. Polvo estratosférico. Steuart Campbell, escribiendo para la edición de 1989 del Journal de Meteorología, teoriza que una nube de polvo estratosférico alteró la apariencia del sol el 13 de octubre, haciendo que fuese más fácil mirarlo y dándole una apariencia amarilla, azul, violeta y que girase. En apoyo a esta hipótesis, el señor Campbell señala que hay un sol azul y rojizo documentó en China en 1983.
9. No todos lo vieron, así que nada pasó. Curiosamente, es el argumento exactamente opuesto al de que también China lo vio por lo que no pasó. Los astrónomos, dicen, no vieron ninguna danza en el cielo en ningún lugar del mundo. El sol danzante fue un hecho regional, así que queda descartado. Podríamos preguntarnos si el hecho de que fuese un fenómeno regional significa que no pasó nada especial. Si se hubiera visto en todo el mundo habrían escrito que simplemente fue un fenómeno astronómico porque todo el mundo lo vio.
8. ¡Percepción Extra Sensorial, PES! Siempre es mi favorita. La autora Lisa Schwebel dice que el evento fue una forma sobrenatural de fenómeno extrasensorial. ¿Dios? ¡Ni hablar! ¿PES? ¡Sí! Schwebel ha dicho que a lo largo de la historia humana se han registrado varios casos de reuniones religiosas que culminan con la aparición repentina y misteriosa de luces en el cielo, así que es PES. La lógica se me escapa, pero si eres creyente en El Exorcista II, entonces esto es tan creíble como Richard Burton haciendo de cura.
7. Un falso sol. Ni siquiera sabía que este existiese pero vale la pena escucharlo. Joe Nickell, que se autodescribe como escéptico e investigador de lo paranormal, según Wikipedia asegura que la posición del fenómeno descrito por varios testigos está en un azimut y elevación erróneos para ser el sol. Propone que la causa puede haber sido un “sundog”, a veces llamado “parhelion” o “falso sol”, un fenómeno óptico atmosférico asociado con la reflexión/refracción de la luz solar por los numerosos cristalitos de hielo que componen los cirros o nubes de cirrostratos. Un “sundog” es, sin embargo, un fenómeno estacionario, quieto, y no explicaría la apariencia de “sol danzante”. Así que Nickell sugiere una explicación a este fenómeno que puede darse en una distorsión retinal temporal, causada por mirar a la intensa luz y/o el efecto de enfocar los ojos hacia delante y atrás para evitar una mirada completamente fija, combinando así imagen, post-imagen y movimiento. Así, pues, 70.000 personas movieron la cabeza y pensaron que un falso sol danzaba. ¿Los 70.000? Bastante ridículo, ¿no?
6. ¡Nube de polvo! Paul Simons, en un artículo titulado “Secretos del Clima en el Milagro de Fátima” dice que es posible que algunos de los efectos ópticos de Fátima puedan haber sido causados por una nube de polvo del Sáhara.
5. La vieja teoría de la alucinación en masa. El autor Kevin McClure es uno de los muchos que dicen más o menos esto: la multitud en Cova da Iria esperaba ver señales en el sol, así que las vieron. Claro, pasa continuamente. McClure no tiene en cuenta que gente que estaba a millas de distancia que no pensaba para nada en el asunto también lo vio.
4. ¡OVNI! El viejo truco del artefacto alienígena que se hace pasar por una señal de Dios. También pasa continuamente, ¿no lo sabían? Curiosamente, la nave espacial resulta que viene el día exacto que los tres niños dijeron que habría un milagro. O quizá las apariciones fueron todas obra de los hombrecillos verdes. Todo eso suena mucho más realista que la explicación de la Iglesia.
3. Tormenta solar. Fue una gigantesca EMC (eyección de masa coronal). Más conocida como “luces del norte” en Portugal. Verán, las llamaradas solares emiten partículas de alta velocidad que causan las luces del norte o aurora boreal. Eso lo explica todo. Porque todos sabemos que las auroras boreales se parecen en todo a que un sol que danza.
2. Presión de los demás. Había una presión social significativa para ver un milagro así que todos se autoengañaron para creer que lo vieron. ¿Que eran 70.000 personas? Es una presión social bastante fuerte. Sobre todo para la gente que lo vio a 20 millas de distancia.
1. Un eclipse. A estos chicos no les importa contradecirse. Sería un eclipse muy, muy local. ¿no lo habrían visto los astrónomos?
Una razón de “bonus”: -1: la Evolución. Lamentablemente, esta viene del Instituto de Física de la Universidad Católica de Lovaina. La evolución nos ha dado el famoso “efecto de zoom y alejamiento”. Ocurre cuando ves una imagen a una distancia desconocida. Tu cerebro considera la posibilidad de que se acerque así que sin que lo sepas tu cerebro realiza un “zoom mental ilusorio, en que el tamaño aparente del objeto se incrementa progresivamente”.
Sucede por lo siguiente, dicen los científicos. La evolución nos fuerza a estar continuamente atentos por si se acerca algo peligroso para comérsenos, por si hemos de salir corriendo, así que nuestro cerebro hace zooms para asustarnos y salir corriendo. Cuando la idea de una aproximación no implica peligro real, el objeto vuelve a su lugar. Como el sol danzante. Asombroso. Setenta mil personas pensaron que el sol venía a comerlas. Cuando se dieron cuenta de que el sol no tenía dientes, lo devolvieron a donde pertenecía con “zooms y alejamientos”. ¡Podría ser mi teoría preferida!
Hasta aquí la selección de explicaciones desde sectores, por lo general, secularistas.

¿Un milagro natural o sobrenatural?
En 2014, el sacerdote Ryan Erlenbush, en su blog “New Theological Movement”, retoma el tema y ofrece un par de explicaciones “alternativas” católicas.
Primero establece lo que hizo el Sol según los testimonios: danzó en el cielo, se dirigió con enorme velocidad contra la tierra como si fuera a estrellarse –al parecer hubo gente que se lanzó al suelo- y de repente de forma súbita el sol volvió a estar en su lugar, dejando a la gente atónita el hecho de que su ropa, que había estado mojada por la fuerte lluvia, estaba ahora completamente seca. Se establece que incluso personas a millas de distancia vieron al sol moverse así.
Por supuesto, el Sol en sí no se movió de su sitio, el resto de los humanos del planeta no notaron nada de esto ni tampoco los observatorios astronómicos.
Ryan Erlenbush cita a un sacerdote científico prestigioso y buen conocedor de la historia y la filosofía de la ciencia, Stanley Jaki, que apunta que pudo tratarse de una combinación insólita (y milagrosa por haber sido señalada en fecha y hora por la Virgen, citada por los videntes) de inversión súbita de la temperatura con incontables fenómenos naturales adicionales conjuntos, incluyendo algunos que hemos comentado antes… Una conjunción de tantísimas variables precisamente en el día que se había congregado tanta gente esperando una señal… ¿no es un milagro?
Pero el padre Erlenbush tiene su propia teoría que prefiere a la del padre Jaki porque, simplemente, es más sencilla y más sobrenatural.
Una explicación de "tamaño más bíblico"
“La explicación del padre Jaki reduce el milagro a un evento esencialmente natural. Más aún, el número de factores naturales que habrían concurrido para hacer el fenómeno incluso remotamente posible es tan grande que lo hace del todo improbable. El padre Jaki respondería: ¡por eso es un milagro! Nosotros replicamos: ¡Entonces es más probable proponer un milagro real!”
“Por lo tanto”, continua Erlenbush, “parece más factible que un nuevo objeto se formó en el cielo, quizá a cientos de metros en el aire sobre el campo. Se llenó con una luz intensa y parece que produjo calor intenso. Esta bola atmosférica de reciente creación era movida (parece) por ángeles y es muy comparable al Pilar de Fuego o –quizá- la Estrella de Belén”.
“Proponemos que los ángeles, dirigidos por Nuestra Señora, hicieron esta bola masiva con polvo o gas que brilló tan intensa con la infusión de luz que ocultó el sol de la vista. Esta bola angélica se parecería a una nube extraordinariamente densa, que se llenó con luz de diversos colores. Este objeto les parecería ante todos en el campo y a millas de distancia, ser el sol, cayendo hacia la tierra”.
Un “mini-sol” así explica, dice Erlenbush, que el resto del mundo no notase nada y que los presentes en el lugar de los hechos quedasen tan aterrados. Así, dice Erlenbush, “no sólo tenemos un milagro, sino uno de proporciones bíblicas que nos devuelve al Éxodo y a la Luz de la revelación de los gentiles que se da en el Cristo Niño”.

Sor Lucía relataba en sus memorias otro hecho extraordinario:


La aparición de San José
Otro hecho extrardinario ocurrió aquel día y que cuenta la vidente Sor Lucía en sus “Memorias”. Tal y como recoge Cari Filii News, Aquel 13 de octubre de 1917, se apareció San José junto a la Virgen y el Niño, al final de las manifestaciones.
Más allá del debate sobre si el sol danzó, si el calor secó las ropas milagrosamente cuando unos minutos antes todos estaban empapados, si hubo una señal en el cielo que vieron miles de asistentes, la visión de San José con la Virgen y el Niño es un manifiesto a favor de la familia.
“Desaparecida Nuestra Señora en la inmensa lejanía del firmamento, vimos al lado del sol, a San José con el Niño y a Nuestra Señora vestida de blanco, con un manto azul. San José con el Niño parecían bendecir al mundo, con unos gestos que hacían con la mano en forma de cruz”, escribía Sor Lucía


Temas relacionados:
Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: ReligionEnLibertad.com

sábado, 7 de octubre de 2017

Conociendo la Nueva Era (4/7)

¿Cómo saber si ya estoy dentro de la Nueva Era?

Por: n/a | Fuente: HMTelevision




En esta cuarta entrega, Gerardo -colaborador y consultor de Catholic.net- nos habla sobre amuletos, talismanes, áloe vera, herraduras, piedras, lectura de cartas, vudú, yoga, reiki, Hinduismo, budismo; creencia en la reencarnación, el karma y en las energías como fuerzas espirituales. El seguir a escritores como Paulo Coelho, etc.
Gerardo García afirma categóricamente: «Si no estoy de acuerdo con lo que dice la Iglesia en el ámbito moral y en los dogmas de fe y hasta se va en contra de ello, se está dentro de la Nueva Era». 


Este es el cuarto episodio de la serie grabada por el programa Entre Profesionales del canal HM Televisión, cuya sede está en Madrid, España.
Si deseas ver el 1º episodio haz click AQUI.
Si deseas ver el 2º episodio haz click AQUI

Sí deseas ver el 3º episodio haz click AQUÍ

sábado, 30 de septiembre de 2017

El deber que tiene toda la familia humana de ayudar

La familia esta llamada a la acción

Por: Fernando de Navascués | Fuente: www.somosrc.mx




No seré yo quien reinterprete el Evangelio, y le dé la vuelta a lo que verdaderamente Cristo quiso decir cuando dijo lo que dijo… Pero aquella frase suya en la casa de Simón, el leproso, de que: “pobres tendréis siempre con vosotros, pero a mí no me tendréis siempre” (Mt 26, 11) no quiere decir, ni por asomo, que debamos acostumbrarnos a tener pobres a nuestro alrededor.
Que los pobres vayan a estar ahí, no quiere decir que debamos desentendernos de ellos. Todo lo contrario, siempre los tendremos para dedicarnos a ellos y, a la vez, recordarnos lo mucho que Dios nos ha dado, quizá inmerecidamente, y que existe una “hipoteca social de los bienes”, como afirmaba san Juan Pablo II.
Esto sale a colación por la apertura de la 40ª conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO, que tuvo lugar el pasado 3 de julio. Para la ocasión, el Papa Francisco ha escrito un discurso en el que ha dejado unas perlas que muestran su compromiso real con los más desfavorecidos, y en el que agita la conciencia social adormecida o muerta de muchos otros.
Eliminar el hambre
Pero antes de hablar de sus palabras, recordemos que en 2012, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, señalaba el camino para conseguir un “hambre cero”. Una ruta que debe comprometer a todos, y que se basa en cinco pilares fundamentales:

    Que el 100% de las personas puedan acceder a los alimentos adecuados durante todo el año.

    Acabar con el retraso del crecimiento en niños menores de 2 años.
    Que todos los sistemas alimentarios sean sostenibles.
    Duplicar la productividad e ingresos de los pequeños agricultores.
    Reducir el desperdicio de comida y las pérdidas que se dan después de las cosechas.


El hambre y el egoísmo humano

Con ese fondo, en su discurso de apertura de la reunión de la FAO, el Papa Francisco atribuyó el hambre en el mundo a “la falta de una cultura de la solidaridad”, a “la inercia de muchos” y al “egoísmo de unos pocos”.
El hambre no se va con intenciones “sino que es necesario reconocer que todos tienen derecho” a los alimentos. El hambre y la malnutrición “no son solamente fenómenos naturales o estructurales de determinadas áreas geográficas, sino que son el resultado de una más compleja condición de subdesarrollo, causada por la inercia de muchos o por el egoísmo de unos pocos”.
Las guerras, el terrorismo y los desplazamientos forzados de personas no son “fruto de la fatalidad”, sino más bien “consecuencia de decisiones concretas”.
 
Igualmente criticó la cada vez más escasa ayuda a los países pobres, a pesar de los “reiterados llamamientos de crisis cada vez más destructores” que suceden en el mundo.


Llamados a la acción

Además, el Papa insistió en “el deber que tiene toda la familia humana de ayudar de forma concreta a los necesitados”. “Solo un esfuerzo de auténtica solidaridad será capaz de eliminar el número de personas malnutridas y privadas de lo necesario para vivir”.
Y es aquí donde entramos nosotros. En el esfuerzo real, en el compromiso personal y apostólico, y en el cambio de mirada: que allí donde vemos a los pobres que siempre estarán entre nosotros, podamos ver personas reales, con nombre y apellido, y a los que mi acción directa puede ayudarles a salir de su hambre, de su desnutrición, de su falta de oportunidades por no haber recibido una alimentación adecuada…


Sabemos de qué hablamos. No dejemos solo al Papa.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Dios y los desastres naturales

Los desastres naturales tienen un importante mensaje que no debemos ignorar

Por: Alejandro Cases Ramon | Fuente: Catholic.net




Si los desastres naturales no sirven a los buenos propósitos de Dios, entonces estamos enfrentados con un Dios que, o bien es muy débil para hacer que el mal sirva a fines más elevados, o muy malo para hacer lo que es bueno y justo.

Sí, hay un gran peligro al afirmar que sabemos mucho acerca del propósito de Dios. Pero también hay peligro al permanecer en silencio; al no compartir lo que la Biblia nos permite decir acerca de estos eventos horribles.

Los desastres naturales tienen un importante mensaje que no debemos ignorar. Los desastres ponen en claro nuestros valores, desafían nuestra fe y revelan quienes somos realmente. Si estamos arraigados en las promesas de Jesús, podemos resistir. Si no, seremos arrastrados por nuestras propias filosofías humanas e interpretaciones estrechas.

Podemos estar de acuerdo con Voltaire en un punto: Desde nuestra perspectiva, este no es el mejor de todos los mundos posibles. Pero también afirmamos, contundentemente, que Dios ha prometido transformar este mundo presente removiendo la maldición del pecado y dando lugar a una eternidad de ecuanimidad y justicia suprema. Tenemos la posibilidad de semejante esperanza sólo si un Dios inteligente y poderoso está detrás de lo que vemos en las pantallas de televisión cuando una ciudad yace en ruinas porque ha sufrido un terremoto, una lluvia torrencial...

En última instancia, nos enfrentamos con una cuestión de fe. Aquellos que conocen a Dios creerán que Él tiene una razón justificable para la tragedia humana, mientras que otros tratarán tal fe con menosprecio.

Una cosa tengo clarísima: podemos proporcionar la convicción de que se puede confiar en el Dios de la Biblia, que sus promesas para aquellos que creen son dignas de nuestra fe y son la base de nuestra esperanza.

¡Ánimo para todos los que habéis sufrido las consecuencias de estas últimas lluvias torrenciales en España y de otros desastres naturales recientes y una oración desde el silencio y la confianza en Dios por el eterno descanso de las personas que han fallecido, simplemente estamos a vuestro lado!.

"Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, Y ante su furia retiemblen los montes. Quedaos quietos, reconoced que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra! El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob." SALMO 46:1-3, 10-11


¿Quién es el P. Alejandro Cases Ramón?

sábado, 16 de septiembre de 2017

¿Es verdad eso del Rapto?

Esta es una doctrina que no es bíblica y que además contradice textos bíblicos

Por: P. Miguel A. Fuentes, IVE | Fuente: TeologoResponde.org




Pregunta:

 

Yo soy católica, pero nunca había oído hablar del famoso rapto del que tanto hablan los protestantes. Ellos me lo sustentan con citas bíblicas, pero me interesa saber cuál es la posición de la Iglesia, y, si es aceptado, ¿cómo es que nadie predica acerca de eso?
Otro:
Durante dos años fui miembro de la Iglesia Nueva Apostólica en Buenos Aires. Finalmente me aparté. Mi consulta se debe a la cuestión del “arrebatamiento”. ¿Me podría explicar de qué se trata y si es válido?

Respuesta:

El tema del rapto o arrebatamiento (rapture en inglés), es una enseñanza puesta de moda por algunos libros novelados de los autores Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins, conocidos en inglés como Left Behind (“dejado atrás”, literalmente) [1]. En estas novelas de ficción apocalíptica, se describe lo que sus autores creen que ocurrirá en el futuro (por otra parte muy próximo según ellos), a saber: una venida secreta de Jesucristo, en la cual arrebatará a los verdaderos cristianos de la tierra, dejando atrás a todos los demás; inmediatamente después del rapto, comenzaría un período de siete años de tribulación en que Dios desencadenaría su ira. LaHaye sostiene que los acontecimientos allí narrados se encuentran en la Biblia (aunque los personajes de sus novelas sean ficticios).
LaHaye es un escritor protestante profundamente anticatólico, consagrado a la literatura apocalíptica, que ha expandido sus doctrinas con la ayuda de Jenkins, aprovechando el género novelesco, poco serio pero de fácil divulgación.

Esta doctrina del “arrebato” se popularizó en Estados Unidos a raíz del movimiento fundamentalista conocido como “dispensacionalismo” (que incluye a personajes como LaHaye, Jenkins, Billy Graham, Jerry Falwell y otros). Los dispensacionalistas creen: (a) en el milenarismo craso: en el futuro habrá un reinado de mil años de Cristo sobre la tierra; (b) en el arrebatismo: los “auténticos creyentes” en Cristo serán arrebatados o llevados hasta el cielo, justo antes de un período de siete años de tribulación mundial; (c) la historia ha sido dividida en siete diferentes dispensaciones o eras, en cada una de las cuales, Dios pone a prueba a personas concretas, éstas caen y luego Él las juzga. De estas enseñanzas, la que más se divulga es la del arrebato. Hoy en día no todos los arrebatistas son dispensacionalistas, pues la doctrina del arrebato es aceptada por protestantes de otras denominaciones.


Hay que tener en cuenta que este presunto arrebato no se identificaría con la Segunda Venida de Cristo. Según ellos, es un acontecimiento anterior, en el cual los verdaderos creyentes son silenciosamente arrebatados por Cristo y regresan con Cristo en la Segunda Venida para derrotar al Anticristo, establecer el reino milenario y reorganizar los sacrificios de animales en el templo de Jerusalén reconstruido. El arrebato sería una venida exclusiva para su Iglesia; la Segunda Venida es para todo el mundo.


Los arrebatistas admiten que la palabra “arrebato” no aparece en la Biblia, pero explican que está tomada de la palabra latina rapiemur, con la que San Jerónimo tradujo el pasaje de 1Tes 4,16: Porque el mismo Señor, a la señal dada por la voz del arcángel y al son de la trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán los primeros; después nosotros, los vivos, los que quedemos, junto con ellos seremos arrebatados entre nubes por los aires al encuentro del Señor; y así estaremos siempre con el Señor (1 Tes 4,16-17). San Pablo usa allí harpagesómetha, que viene del verbo harpázo, que significa tomado por fuerza, llevado, arrastrado, raptado.


También entienden en este sentido las palabras de la Primera Carta a los Corintios: Mirad, os voy a enseñar un misterio: no todos moriremos, aunque sí seremos todos transformados. En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, con la última trompeta; pues sonará, y los muertos resucitarán incorruptos, y nosotros seremos transformados (1Co 15,51-52).


Evidentemente no cuajan estos textos completamente con la doctrina del arrebato, pues ese “silencioso rapto de los elegidos” no parece ser muy silencioso si debe intervenir el arcángel dando señales y trompetazos, como lo entiende el Apóstol en los dos lugares que ellos mismos citan. Todo parecería indicar que se llama la atención de todos los pueblos para el fausto acontecimiento. Los arrebatistas solucionan el problema diciendo que, a pesar de los estridentes llamados angélicos, sólo lo oirán los que serán arrebatados. La salida es ingeniosa, pero no lo dice el Apóstol, por lo que es un simple invento de los arrebatistas.
 
En la Sagrada Escritura no se distingue (ni lo ha distinguido la tradición cristiana) entre el suceso narrado aquí por San Pablo y la Segunda Venida. Los arrebatistas son los primeros en afirmar que se trata de acontecimientos distintos. Una de sus “pruebas” es que a menudo se usan tres palabras distintas para hablar de la vuelta de Cristo a la tierra: parousia, apokalypsis y epiphaneia. Los arrebatistas dicen que se refieren a sucesos diversos.


Sin embargo, no sólo no pueden probarlo, sino que después deben “arreglar” las cosas para que la misma palabra (y no ya términos distintos) indique cosas diversas. Así, por ejemplo, se ven obligados a afirmar que “parousia” en 1Tes 4,15 se refiere al arrebato, pero la misma palabra “parousia” en 1Tes 3,13 describe la Segunda Venida.
LaHaye sostiene que su versión del arrebato proviene de la Biblia, era enseñada por algunos cristianos en la Iglesia primitiva y es un distintivo de auténtica cristiandad; sin embargo, no se encuentra como tal ni en la Biblia ni en los escritores antiguos. 

Algo semejante (sobre una venida secreta e invisible de Cristo) se puede encontrar en el libro de Lacunza “La venida del Mesías en gloria y majestad” [2], pero él creía que sería un arrebato de los católicos que recibían la Sagrada Comunión con regularidad, y que éstos regresarían a la tierra cuarenta y cinco días después; y la Iglesia no aprobó nunca tal enseñanza. También se encuentra algo entre algunos predicadores protestantes en los tiempos de la fundación de los Estados Unidos. Pero en la forma moderna recién ganó terreno en Estados Unidos y Gran Bretaña en el siglo XIX. 

Quien promovió esta doctrina fue el ex sacerdote anglicano, profundamente anticatólico, John Nelson Darby (1800-1882), quien dedicó su vida a la predicación de esta doctrina y condenó a todos aquellos que no estaban de acuerdo con él. Sus predicaciones fueron reconocidas cuando uno de sus discípulos, Cyrus I. Scofield, publicó la Biblia de Referencia de Scofield en 1909; allí se mostraban cuadros y notas a pie de página de aspecto riguroso, en las que se explicaban “científicamente” (según se decía) las verdades proféticas de la Escritura. 

Pocas décadas después había vendido unos diez millones de ejemplares, convirtiéndose en el libro fundamentalista americano más influyente de todos los tiempos. En los primeros años del siglo XX, el sistema dispensacional logró avances significativos entre los grupos baptistas, presbiterianos y metodistas, así como en docenas de congregaciones “no sectarias”. Las facultades bíblicas dispensacionales florecieron por todo el país. La mayoría de los famosos revivalistas protestantes posteriores de América, tales como Dwight Moody, Billy Sunday y Billy Graham fueron dispensacionalistas formales.


Cuando Israel se convirtió en nación en 1948, los dispensacionalistas vieron en ese acontecimiento una señal clave de los tiempos. Con Israel restaurada como nación, el tiempo en que la Iglesia sería arrebatada de la tierra tenía que estar próximo. El conflicto de 1967 entre Israel y Egipto elevó la expectación. 

En 1970 un ministro fundamentalista llamado Hal Lindsey publicó The Late Great Planet Earth (El último gran planeta Tierra), con el que se propagó popularmente el dispensacionalismo. Otros lo siguieron en la publicación de libros del mismo estilo (como Jack van Impe, John Walvoord, John Hagee y Grant Jeffrey); pero perdió el liderazgo publicitario (sobre este tema) con la aparición de los libros de LaHaye y Jenkins, que pasaron a ser los más famosos en el tema.


Estamos pues ante una doctrina que no es bíblica, que contradice los mismos textos bíblicos (que hablan de la Segunda Venida de Cristo pero no de una venida previa) y que no ha sido reconocida ni en la tradición, ni por los mismos reformadores protestantes del siglo XVI.
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Notas
[1] Por ejemplo: Left Behind: A Novel of the Earth’s Last Days [Dejado atrás: novela de los últimos días de la Tierra] (Tyndale, 1995); The Mark: The Beast Rules the World [La marca: la Bestia gobierna el mundo]; The Indwelling: The Beast Takes Possession [La llegada: la Bestia toma posesión]; Desecration [Profanación]; Rapture Under Attack: Will You Escape the Tribulation? [El arrebato atacado: ¿escaparás a la tribulación?] (Multnomah Press, 1998); también es suyo el libro más teórico: Are We Living in The End Times? [¿Estamos viviendo en los últimos tiempos?] (Tyndale, 1999), etc.
[2] Véase una interesante reseña del libro y de la ortodoxia del autor en Marcelino Menéndez y Pelayo, Historia de los heterodoxos españoles, tomo VI, ¿Puede contarse entre los heterodoxos españoles al Padre Lacunza?, Emecé, Buenos Aires 1945, pp. 525-530.

sábado, 9 de septiembre de 2017

“Ya no hay pobres”, por Mons. Felipe Arizmendi

Analizar los índices que se toman en cuenta para calificar la pobre


Archivo Zenit
Archivo Zenit

YA NO HAY POBRES 

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas



VER


Estando de vacaciones en mi pueblo natal, Chiltepec, un sobrino me dijo que, después de las fiestas patronales a la Virgen de Belén, habían sobrado más de doscientos mil pesos, y que habían pensado, junto con el párroco, destinarlos a renovar el decorado del templo, cosa que, en mi concepto, no hace tanta falta. Le dije que a la Virgen le gustaría mucho que, en vez de eso, se le hiciera una casita a una persona pobre del pueblo, o se ayudara de alguna forma a los pobres.
Para mi sorpresa, me dijo que en el pueblo ya no había pobres… Me hizo ver que un buen número de familias recibe remesas de quienes emigraron a los Estados Unidos, y regularmente envían dinero a los suyos. Los hermanos de un sacerdote del lugar han implementado una importante empresa de flores, también para exportación, y dan trabajo a cientos de personas, tanto que escasea la mano de obra. Otros se han dedicado a cultivar jitomates bajo invernaderos, chiles manzanos para exportación, aguacates, etc. Ciertamente ha mejorado mucho la vida de la comunidad. Sin embargo, buscando y buscando, dimos con una persona muy pobre; la visitamos y le ofrecimos construirle una casita sencilla. No quiso; sólo nos aceptó que le construyéramos un baño, cosa que hicimos no con el dinero del templo, sino con aportaciones voluntarias nuestras.

¿Ya no hay pobres? ¡Claro que los hay, y demasiados! Sólo hace falta corazón y cercanía para descubrirlos y ver qué podemos hacer por ellos y con ellos.
En el reciente informe del gobierno federal, se afirma que, en el país, han disminuido más de dos millones las personas en pobreza extrema. Pero se reconoce que más de cincuenta millones de mexicanos viven aún en pobreza.

Hay que analizar los índices que se toman en cuenta para calificar la pobreza. Porque, por ejemplo, Chiapas ocupa uno de los lugares altos de pobreza, sobre todo en poblaciones indígenas. Pero en mis casi 27 años que llevo aquí, he visto cambios muy notables: hay más carreteras, más electrificación, más escuelas, incluso de nivel medio y superior, más clínicas, aunque no suficientemente dotadas, más agua entubada en las casas, piso firme en casi todos los hogares, televisión, radio y electrodomésticos en muchísimos domicilios, mejores construcciones domésticas, con sus servicios.

Miles de chiapanecos, incluso los calificados en pobreza extrema, cuentan con teléfonos celulares, y sostenerlos cuesta dinero, que buscan y tienen. Es decir, que ha mejorado el nivel general de vida, es claro y notorio; pero afirmar que ya no hay pobres, sería una aberración y un desconocimiento total de la realidad. Los hay y sumamente pobres. Son una constante llamada de atención a nuestro corazón.



PENSAR


El Papa Francisco, al establecer la Jornada Mundial de los Pobres, que este año será el 19 de noviembre, nos dice: “No pensemos sólo en los pobres como los destinatarios de una buena obra de voluntariado para hacer una vez a la semana, y menos aún de gestos improvisados de buena voluntad para tranquilizar la conciencia. Estas experiencias, aunque son válidas y útiles para sensibilizarnos acerca de las necesidades de muchos hermanos y de las injusticias que a menudo las provocan, deberían introducirnos a un verdadero encuentro con los pobres y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida. En efecto, la oración, el camino del discipulado y la conversión encuentran en la caridad, que se transforma en compartir, la prueba de su autenticidad evangélica. Y esta forma de vida produce alegría y serenidad espiritual, porque se toca con la mano la carne de Cristo. Si realmente queremos encontrar a Cristo, es necesario que toquemos su cuerpo en el cuerpo llagado de los pobres, como confirmación de la comunión sacramental recibida en la Eucaristía. El Cuerpo de Cristo, partido en la sagrada liturgia, se deja encontrar por la caridad compartida en los rostros y en las personas de los hermanos y hermanas más débiles. Son siempre actuales las palabras del santo Obispo Crisóstomo: «Si queréis honrar el cuerpo de Cristo, no lo despreciéis cuando está desnudo; no honréis al Cristo eucarístico con ornamentos de seda, mientras que fuera del templo descuidáis a ese otro Cristo que sufre por frío y desnudez». Estamos llamados, por lo tanto, a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad. Su mano extendida hacia nosotros es también una llamada a salir de nuestras certezas y comodidades, y a reconocer el valor que tiene la pobreza en sí misma”.



ACTUAR


Hay muchos pobres entre nosotros, y a veces ni cuenta nos damos. Olvidados y menospreciados, incluso en el propio hogar. Abramos el corazón hacia ellos y pidamos al Espíritu Santo que nos convierta, para que seamos misericordiosos, al estilo de Jesús.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Mientras el Mundo Gira–Adorarás al Señor tu Dios, y le Servirás • 29 | Agosto | 2017





Adorarás al Señor tu Dios, y le Servirás es el primer mandamiento. El Padre Willie nos recuerda que Dios es todo, así que no podemos estar fuera de Él. Amar al prójimo es amar a Dios. Este primer mandamiento es una necesidad del hombre; necesidad de creer, esperar y amar. Lo que le agrada a Dios es la oración, el sacrificio, el culto/eucaristía, etc. Lo contrario a esto es el ateísmo, gnosticismo, idolatría, supersticiones, etc.