sábado, 14 de octubre de 2017

El milagro del sol de Fátima

El milagro del sol fue una combinación insólita y milagrosa de una súbita inversión de la temperatura con incontables fenómenos naturales adicionales conjuntos

Por: n/a | Fuente: Cari Filii / Religión en Libertad




En mayo pasado se cumplieron 100 años de las primeras apariciones de la Virgen en Fátima y el Papa Francisco visitó el santuario mariano para conmemorar este centenario y canonizar a dos de los videntes, los pastorcitos Francisco y Jacinta. Además de los mensajes que recibieron de María fueron testigos al igual que miles de personas más del conocido como "milagro del sol danzante" que se produjo en octubre de ese mismo 1917.

Pese a la cantidad de testigos, incluso no creyentes, se han publicado todo tipo de teorias para intentar justificar que lo que se vio no era un milagro ni nada parecido, algunas de las más absurdas. En un tono divertido, Matthew Archbold recopilaba estas supuestas explicaciones y aportaba dos basadas en la fe, recogidas todas ellas por Cari Filii News:

Hasta la prensa laicista y anticlerical lo acreditaba

De lo que ocurrió en octubre de 2017 hay hechos irrefutables: un documento, el artículo en el gran diario portugués “O Século”, anticlerical, equivalente, por ejemplo de “El País” en la España actual. El periodista Avelino de Almeida, laicista, nada católico, que en todos sus artículos previos se burlaba de la religiosidad de Fátima, se presentó en el lugar de los hechos, donde la Virgen de Fátima había anunciado “una señal”. Explica que allí se congregaron unas 70.000 personas. Y describe:
“Ante los ojos asombrados de la multitud, cuyo aspecto era bíblico, de pie, cabezas sin sombreros, mirando con atención el cielo, el sol tembló, hizo increíbles movimientos repentinos fuera de cualquier ley cósmica, el sol ´bailó´ según la expresión de la gente”.

El bloguero católico Matthew Archbold, en su blog CreativeMinorityReport, realizó una recopilación con lenguaje divertido y ameno de cómo “los secularistas han amasado una enorme cantidad de explicaciones de por qué no deberíamos creer lo que vemos ante nuestros propios ojos. He aquí las asombrosas razones que han acumulado para que creamos que nada especial pasó en Portugal ese gran día”.

Hay que tener en cuenta que (como veremos después) también entre los católicos fieles y ortodoxos hay diversidad de opiniones sobre lo que pasó allí, pero por el momento repasemos lo que Archbold llama el “Top 10 de explicaciones científicas para Fátima”.


Escribe Archbold con humor:

10. Polvo estratosférico. Steuart Campbell, escribiendo para la edición de 1989 del Journal de Meteorología, teoriza que una nube de polvo estratosférico alteró la apariencia del sol el 13 de octubre, haciendo que fuese más fácil mirarlo y dándole una apariencia amarilla, azul, violeta y que girase. En apoyo a esta hipótesis, el señor Campbell señala que hay un sol azul y rojizo documentó en China en 1983.
9. No todos lo vieron, así que nada pasó. Curiosamente, es el argumento exactamente opuesto al de que también China lo vio por lo que no pasó. Los astrónomos, dicen, no vieron ninguna danza en el cielo en ningún lugar del mundo. El sol danzante fue un hecho regional, así que queda descartado. Podríamos preguntarnos si el hecho de que fuese un fenómeno regional significa que no pasó nada especial. Si se hubiera visto en todo el mundo habrían escrito que simplemente fue un fenómeno astronómico porque todo el mundo lo vio.
8. ¡Percepción Extra Sensorial, PES! Siempre es mi favorita. La autora Lisa Schwebel dice que el evento fue una forma sobrenatural de fenómeno extrasensorial. ¿Dios? ¡Ni hablar! ¿PES? ¡Sí! Schwebel ha dicho que a lo largo de la historia humana se han registrado varios casos de reuniones religiosas que culminan con la aparición repentina y misteriosa de luces en el cielo, así que es PES. La lógica se me escapa, pero si eres creyente en El Exorcista II, entonces esto es tan creíble como Richard Burton haciendo de cura.
7. Un falso sol. Ni siquiera sabía que este existiese pero vale la pena escucharlo. Joe Nickell, que se autodescribe como escéptico e investigador de lo paranormal, según Wikipedia asegura que la posición del fenómeno descrito por varios testigos está en un azimut y elevación erróneos para ser el sol. Propone que la causa puede haber sido un “sundog”, a veces llamado “parhelion” o “falso sol”, un fenómeno óptico atmosférico asociado con la reflexión/refracción de la luz solar por los numerosos cristalitos de hielo que componen los cirros o nubes de cirrostratos. Un “sundog” es, sin embargo, un fenómeno estacionario, quieto, y no explicaría la apariencia de “sol danzante”. Así que Nickell sugiere una explicación a este fenómeno que puede darse en una distorsión retinal temporal, causada por mirar a la intensa luz y/o el efecto de enfocar los ojos hacia delante y atrás para evitar una mirada completamente fija, combinando así imagen, post-imagen y movimiento. Así, pues, 70.000 personas movieron la cabeza y pensaron que un falso sol danzaba. ¿Los 70.000? Bastante ridículo, ¿no?
6. ¡Nube de polvo! Paul Simons, en un artículo titulado “Secretos del Clima en el Milagro de Fátima” dice que es posible que algunos de los efectos ópticos de Fátima puedan haber sido causados por una nube de polvo del Sáhara.
5. La vieja teoría de la alucinación en masa. El autor Kevin McClure es uno de los muchos que dicen más o menos esto: la multitud en Cova da Iria esperaba ver señales en el sol, así que las vieron. Claro, pasa continuamente. McClure no tiene en cuenta que gente que estaba a millas de distancia que no pensaba para nada en el asunto también lo vio.
4. ¡OVNI! El viejo truco del artefacto alienígena que se hace pasar por una señal de Dios. También pasa continuamente, ¿no lo sabían? Curiosamente, la nave espacial resulta que viene el día exacto que los tres niños dijeron que habría un milagro. O quizá las apariciones fueron todas obra de los hombrecillos verdes. Todo eso suena mucho más realista que la explicación de la Iglesia.
3. Tormenta solar. Fue una gigantesca EMC (eyección de masa coronal). Más conocida como “luces del norte” en Portugal. Verán, las llamaradas solares emiten partículas de alta velocidad que causan las luces del norte o aurora boreal. Eso lo explica todo. Porque todos sabemos que las auroras boreales se parecen en todo a que un sol que danza.
2. Presión de los demás. Había una presión social significativa para ver un milagro así que todos se autoengañaron para creer que lo vieron. ¿Que eran 70.000 personas? Es una presión social bastante fuerte. Sobre todo para la gente que lo vio a 20 millas de distancia.
1. Un eclipse. A estos chicos no les importa contradecirse. Sería un eclipse muy, muy local. ¿no lo habrían visto los astrónomos?
Una razón de “bonus”: -1: la Evolución. Lamentablemente, esta viene del Instituto de Física de la Universidad Católica de Lovaina. La evolución nos ha dado el famoso “efecto de zoom y alejamiento”. Ocurre cuando ves una imagen a una distancia desconocida. Tu cerebro considera la posibilidad de que se acerque así que sin que lo sepas tu cerebro realiza un “zoom mental ilusorio, en que el tamaño aparente del objeto se incrementa progresivamente”.
Sucede por lo siguiente, dicen los científicos. La evolución nos fuerza a estar continuamente atentos por si se acerca algo peligroso para comérsenos, por si hemos de salir corriendo, así que nuestro cerebro hace zooms para asustarnos y salir corriendo. Cuando la idea de una aproximación no implica peligro real, el objeto vuelve a su lugar. Como el sol danzante. Asombroso. Setenta mil personas pensaron que el sol venía a comerlas. Cuando se dieron cuenta de que el sol no tenía dientes, lo devolvieron a donde pertenecía con “zooms y alejamientos”. ¡Podría ser mi teoría preferida!
Hasta aquí la selección de explicaciones desde sectores, por lo general, secularistas.

¿Un milagro natural o sobrenatural?
En 2014, el sacerdote Ryan Erlenbush, en su blog “New Theological Movement”, retoma el tema y ofrece un par de explicaciones “alternativas” católicas.
Primero establece lo que hizo el Sol según los testimonios: danzó en el cielo, se dirigió con enorme velocidad contra la tierra como si fuera a estrellarse –al parecer hubo gente que se lanzó al suelo- y de repente de forma súbita el sol volvió a estar en su lugar, dejando a la gente atónita el hecho de que su ropa, que había estado mojada por la fuerte lluvia, estaba ahora completamente seca. Se establece que incluso personas a millas de distancia vieron al sol moverse así.
Por supuesto, el Sol en sí no se movió de su sitio, el resto de los humanos del planeta no notaron nada de esto ni tampoco los observatorios astronómicos.
Ryan Erlenbush cita a un sacerdote científico prestigioso y buen conocedor de la historia y la filosofía de la ciencia, Stanley Jaki, que apunta que pudo tratarse de una combinación insólita (y milagrosa por haber sido señalada en fecha y hora por la Virgen, citada por los videntes) de inversión súbita de la temperatura con incontables fenómenos naturales adicionales conjuntos, incluyendo algunos que hemos comentado antes… Una conjunción de tantísimas variables precisamente en el día que se había congregado tanta gente esperando una señal… ¿no es un milagro?
Pero el padre Erlenbush tiene su propia teoría que prefiere a la del padre Jaki porque, simplemente, es más sencilla y más sobrenatural.
Una explicación de "tamaño más bíblico"
“La explicación del padre Jaki reduce el milagro a un evento esencialmente natural. Más aún, el número de factores naturales que habrían concurrido para hacer el fenómeno incluso remotamente posible es tan grande que lo hace del todo improbable. El padre Jaki respondería: ¡por eso es un milagro! Nosotros replicamos: ¡Entonces es más probable proponer un milagro real!”
“Por lo tanto”, continua Erlenbush, “parece más factible que un nuevo objeto se formó en el cielo, quizá a cientos de metros en el aire sobre el campo. Se llenó con una luz intensa y parece que produjo calor intenso. Esta bola atmosférica de reciente creación era movida (parece) por ángeles y es muy comparable al Pilar de Fuego o –quizá- la Estrella de Belén”.
“Proponemos que los ángeles, dirigidos por Nuestra Señora, hicieron esta bola masiva con polvo o gas que brilló tan intensa con la infusión de luz que ocultó el sol de la vista. Esta bola angélica se parecería a una nube extraordinariamente densa, que se llenó con luz de diversos colores. Este objeto les parecería ante todos en el campo y a millas de distancia, ser el sol, cayendo hacia la tierra”.
Un “mini-sol” así explica, dice Erlenbush, que el resto del mundo no notase nada y que los presentes en el lugar de los hechos quedasen tan aterrados. Así, dice Erlenbush, “no sólo tenemos un milagro, sino uno de proporciones bíblicas que nos devuelve al Éxodo y a la Luz de la revelación de los gentiles que se da en el Cristo Niño”.

Sor Lucía relataba en sus memorias otro hecho extraordinario:


La aparición de San José
Otro hecho extrardinario ocurrió aquel día y que cuenta la vidente Sor Lucía en sus “Memorias”. Tal y como recoge Cari Filii News, Aquel 13 de octubre de 1917, se apareció San José junto a la Virgen y el Niño, al final de las manifestaciones.
Más allá del debate sobre si el sol danzó, si el calor secó las ropas milagrosamente cuando unos minutos antes todos estaban empapados, si hubo una señal en el cielo que vieron miles de asistentes, la visión de San José con la Virgen y el Niño es un manifiesto a favor de la familia.
“Desaparecida Nuestra Señora en la inmensa lejanía del firmamento, vimos al lado del sol, a San José con el Niño y a Nuestra Señora vestida de blanco, con un manto azul. San José con el Niño parecían bendecir al mundo, con unos gestos que hacían con la mano en forma de cruz”, escribía Sor Lucía


Temas relacionados:
Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: ReligionEnLibertad.com

sábado, 7 de octubre de 2017

Conociendo la Nueva Era (4/7)

¿Cómo saber si ya estoy dentro de la Nueva Era?

Por: n/a | Fuente: HMTelevision




En esta cuarta entrega, Gerardo -colaborador y consultor de Catholic.net- nos habla sobre amuletos, talismanes, áloe vera, herraduras, piedras, lectura de cartas, vudú, yoga, reiki, Hinduismo, budismo; creencia en la reencarnación, el karma y en las energías como fuerzas espirituales. El seguir a escritores como Paulo Coelho, etc.
Gerardo García afirma categóricamente: «Si no estoy de acuerdo con lo que dice la Iglesia en el ámbito moral y en los dogmas de fe y hasta se va en contra de ello, se está dentro de la Nueva Era». 


Este es el cuarto episodio de la serie grabada por el programa Entre Profesionales del canal HM Televisión, cuya sede está en Madrid, España.
Si deseas ver el 1º episodio haz click AQUI.
Si deseas ver el 2º episodio haz click AQUI

Sí deseas ver el 3º episodio haz click AQUÍ

sábado, 30 de septiembre de 2017

El deber que tiene toda la familia humana de ayudar

La familia esta llamada a la acción

Por: Fernando de Navascués | Fuente: www.somosrc.mx




No seré yo quien reinterprete el Evangelio, y le dé la vuelta a lo que verdaderamente Cristo quiso decir cuando dijo lo que dijo… Pero aquella frase suya en la casa de Simón, el leproso, de que: “pobres tendréis siempre con vosotros, pero a mí no me tendréis siempre” (Mt 26, 11) no quiere decir, ni por asomo, que debamos acostumbrarnos a tener pobres a nuestro alrededor.
Que los pobres vayan a estar ahí, no quiere decir que debamos desentendernos de ellos. Todo lo contrario, siempre los tendremos para dedicarnos a ellos y, a la vez, recordarnos lo mucho que Dios nos ha dado, quizá inmerecidamente, y que existe una “hipoteca social de los bienes”, como afirmaba san Juan Pablo II.
Esto sale a colación por la apertura de la 40ª conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO, que tuvo lugar el pasado 3 de julio. Para la ocasión, el Papa Francisco ha escrito un discurso en el que ha dejado unas perlas que muestran su compromiso real con los más desfavorecidos, y en el que agita la conciencia social adormecida o muerta de muchos otros.
Eliminar el hambre
Pero antes de hablar de sus palabras, recordemos que en 2012, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, señalaba el camino para conseguir un “hambre cero”. Una ruta que debe comprometer a todos, y que se basa en cinco pilares fundamentales:

    Que el 100% de las personas puedan acceder a los alimentos adecuados durante todo el año.

    Acabar con el retraso del crecimiento en niños menores de 2 años.
    Que todos los sistemas alimentarios sean sostenibles.
    Duplicar la productividad e ingresos de los pequeños agricultores.
    Reducir el desperdicio de comida y las pérdidas que se dan después de las cosechas.


El hambre y el egoísmo humano

Con ese fondo, en su discurso de apertura de la reunión de la FAO, el Papa Francisco atribuyó el hambre en el mundo a “la falta de una cultura de la solidaridad”, a “la inercia de muchos” y al “egoísmo de unos pocos”.
El hambre no se va con intenciones “sino que es necesario reconocer que todos tienen derecho” a los alimentos. El hambre y la malnutrición “no son solamente fenómenos naturales o estructurales de determinadas áreas geográficas, sino que son el resultado de una más compleja condición de subdesarrollo, causada por la inercia de muchos o por el egoísmo de unos pocos”.
Las guerras, el terrorismo y los desplazamientos forzados de personas no son “fruto de la fatalidad”, sino más bien “consecuencia de decisiones concretas”.
 
Igualmente criticó la cada vez más escasa ayuda a los países pobres, a pesar de los “reiterados llamamientos de crisis cada vez más destructores” que suceden en el mundo.


Llamados a la acción

Además, el Papa insistió en “el deber que tiene toda la familia humana de ayudar de forma concreta a los necesitados”. “Solo un esfuerzo de auténtica solidaridad será capaz de eliminar el número de personas malnutridas y privadas de lo necesario para vivir”.
Y es aquí donde entramos nosotros. En el esfuerzo real, en el compromiso personal y apostólico, y en el cambio de mirada: que allí donde vemos a los pobres que siempre estarán entre nosotros, podamos ver personas reales, con nombre y apellido, y a los que mi acción directa puede ayudarles a salir de su hambre, de su desnutrición, de su falta de oportunidades por no haber recibido una alimentación adecuada…


Sabemos de qué hablamos. No dejemos solo al Papa.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Dios y los desastres naturales

Los desastres naturales tienen un importante mensaje que no debemos ignorar

Por: Alejandro Cases Ramon | Fuente: Catholic.net




Si los desastres naturales no sirven a los buenos propósitos de Dios, entonces estamos enfrentados con un Dios que, o bien es muy débil para hacer que el mal sirva a fines más elevados, o muy malo para hacer lo que es bueno y justo.

Sí, hay un gran peligro al afirmar que sabemos mucho acerca del propósito de Dios. Pero también hay peligro al permanecer en silencio; al no compartir lo que la Biblia nos permite decir acerca de estos eventos horribles.

Los desastres naturales tienen un importante mensaje que no debemos ignorar. Los desastres ponen en claro nuestros valores, desafían nuestra fe y revelan quienes somos realmente. Si estamos arraigados en las promesas de Jesús, podemos resistir. Si no, seremos arrastrados por nuestras propias filosofías humanas e interpretaciones estrechas.

Podemos estar de acuerdo con Voltaire en un punto: Desde nuestra perspectiva, este no es el mejor de todos los mundos posibles. Pero también afirmamos, contundentemente, que Dios ha prometido transformar este mundo presente removiendo la maldición del pecado y dando lugar a una eternidad de ecuanimidad y justicia suprema. Tenemos la posibilidad de semejante esperanza sólo si un Dios inteligente y poderoso está detrás de lo que vemos en las pantallas de televisión cuando una ciudad yace en ruinas porque ha sufrido un terremoto, una lluvia torrencial...

En última instancia, nos enfrentamos con una cuestión de fe. Aquellos que conocen a Dios creerán que Él tiene una razón justificable para la tragedia humana, mientras que otros tratarán tal fe con menosprecio.

Una cosa tengo clarísima: podemos proporcionar la convicción de que se puede confiar en el Dios de la Biblia, que sus promesas para aquellos que creen son dignas de nuestra fe y son la base de nuestra esperanza.

¡Ánimo para todos los que habéis sufrido las consecuencias de estas últimas lluvias torrenciales en España y de otros desastres naturales recientes y una oración desde el silencio y la confianza en Dios por el eterno descanso de las personas que han fallecido, simplemente estamos a vuestro lado!.

"Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, Y ante su furia retiemblen los montes. Quedaos quietos, reconoced que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra! El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob." SALMO 46:1-3, 10-11


¿Quién es el P. Alejandro Cases Ramón?

sábado, 16 de septiembre de 2017

¿Es verdad eso del Rapto?

Esta es una doctrina que no es bíblica y que además contradice textos bíblicos

Por: P. Miguel A. Fuentes, IVE | Fuente: TeologoResponde.org




Pregunta:

 

Yo soy católica, pero nunca había oído hablar del famoso rapto del que tanto hablan los protestantes. Ellos me lo sustentan con citas bíblicas, pero me interesa saber cuál es la posición de la Iglesia, y, si es aceptado, ¿cómo es que nadie predica acerca de eso?
Otro:
Durante dos años fui miembro de la Iglesia Nueva Apostólica en Buenos Aires. Finalmente me aparté. Mi consulta se debe a la cuestión del “arrebatamiento”. ¿Me podría explicar de qué se trata y si es válido?

Respuesta:

El tema del rapto o arrebatamiento (rapture en inglés), es una enseñanza puesta de moda por algunos libros novelados de los autores Tim LaHaye y Jerry B. Jenkins, conocidos en inglés como Left Behind (“dejado atrás”, literalmente) [1]. En estas novelas de ficción apocalíptica, se describe lo que sus autores creen que ocurrirá en el futuro (por otra parte muy próximo según ellos), a saber: una venida secreta de Jesucristo, en la cual arrebatará a los verdaderos cristianos de la tierra, dejando atrás a todos los demás; inmediatamente después del rapto, comenzaría un período de siete años de tribulación en que Dios desencadenaría su ira. LaHaye sostiene que los acontecimientos allí narrados se encuentran en la Biblia (aunque los personajes de sus novelas sean ficticios).
LaHaye es un escritor protestante profundamente anticatólico, consagrado a la literatura apocalíptica, que ha expandido sus doctrinas con la ayuda de Jenkins, aprovechando el género novelesco, poco serio pero de fácil divulgación.

Esta doctrina del “arrebato” se popularizó en Estados Unidos a raíz del movimiento fundamentalista conocido como “dispensacionalismo” (que incluye a personajes como LaHaye, Jenkins, Billy Graham, Jerry Falwell y otros). Los dispensacionalistas creen: (a) en el milenarismo craso: en el futuro habrá un reinado de mil años de Cristo sobre la tierra; (b) en el arrebatismo: los “auténticos creyentes” en Cristo serán arrebatados o llevados hasta el cielo, justo antes de un período de siete años de tribulación mundial; (c) la historia ha sido dividida en siete diferentes dispensaciones o eras, en cada una de las cuales, Dios pone a prueba a personas concretas, éstas caen y luego Él las juzga. De estas enseñanzas, la que más se divulga es la del arrebato. Hoy en día no todos los arrebatistas son dispensacionalistas, pues la doctrina del arrebato es aceptada por protestantes de otras denominaciones.


Hay que tener en cuenta que este presunto arrebato no se identificaría con la Segunda Venida de Cristo. Según ellos, es un acontecimiento anterior, en el cual los verdaderos creyentes son silenciosamente arrebatados por Cristo y regresan con Cristo en la Segunda Venida para derrotar al Anticristo, establecer el reino milenario y reorganizar los sacrificios de animales en el templo de Jerusalén reconstruido. El arrebato sería una venida exclusiva para su Iglesia; la Segunda Venida es para todo el mundo.


Los arrebatistas admiten que la palabra “arrebato” no aparece en la Biblia, pero explican que está tomada de la palabra latina rapiemur, con la que San Jerónimo tradujo el pasaje de 1Tes 4,16: Porque el mismo Señor, a la señal dada por la voz del arcángel y al son de la trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán los primeros; después nosotros, los vivos, los que quedemos, junto con ellos seremos arrebatados entre nubes por los aires al encuentro del Señor; y así estaremos siempre con el Señor (1 Tes 4,16-17). San Pablo usa allí harpagesómetha, que viene del verbo harpázo, que significa tomado por fuerza, llevado, arrastrado, raptado.


También entienden en este sentido las palabras de la Primera Carta a los Corintios: Mirad, os voy a enseñar un misterio: no todos moriremos, aunque sí seremos todos transformados. En un instante, en un abrir y cerrar de ojos, con la última trompeta; pues sonará, y los muertos resucitarán incorruptos, y nosotros seremos transformados (1Co 15,51-52).


Evidentemente no cuajan estos textos completamente con la doctrina del arrebato, pues ese “silencioso rapto de los elegidos” no parece ser muy silencioso si debe intervenir el arcángel dando señales y trompetazos, como lo entiende el Apóstol en los dos lugares que ellos mismos citan. Todo parecería indicar que se llama la atención de todos los pueblos para el fausto acontecimiento. Los arrebatistas solucionan el problema diciendo que, a pesar de los estridentes llamados angélicos, sólo lo oirán los que serán arrebatados. La salida es ingeniosa, pero no lo dice el Apóstol, por lo que es un simple invento de los arrebatistas.
 
En la Sagrada Escritura no se distingue (ni lo ha distinguido la tradición cristiana) entre el suceso narrado aquí por San Pablo y la Segunda Venida. Los arrebatistas son los primeros en afirmar que se trata de acontecimientos distintos. Una de sus “pruebas” es que a menudo se usan tres palabras distintas para hablar de la vuelta de Cristo a la tierra: parousia, apokalypsis y epiphaneia. Los arrebatistas dicen que se refieren a sucesos diversos.


Sin embargo, no sólo no pueden probarlo, sino que después deben “arreglar” las cosas para que la misma palabra (y no ya términos distintos) indique cosas diversas. Así, por ejemplo, se ven obligados a afirmar que “parousia” en 1Tes 4,15 se refiere al arrebato, pero la misma palabra “parousia” en 1Tes 3,13 describe la Segunda Venida.
LaHaye sostiene que su versión del arrebato proviene de la Biblia, era enseñada por algunos cristianos en la Iglesia primitiva y es un distintivo de auténtica cristiandad; sin embargo, no se encuentra como tal ni en la Biblia ni en los escritores antiguos. 

Algo semejante (sobre una venida secreta e invisible de Cristo) se puede encontrar en el libro de Lacunza “La venida del Mesías en gloria y majestad” [2], pero él creía que sería un arrebato de los católicos que recibían la Sagrada Comunión con regularidad, y que éstos regresarían a la tierra cuarenta y cinco días después; y la Iglesia no aprobó nunca tal enseñanza. También se encuentra algo entre algunos predicadores protestantes en los tiempos de la fundación de los Estados Unidos. Pero en la forma moderna recién ganó terreno en Estados Unidos y Gran Bretaña en el siglo XIX. 

Quien promovió esta doctrina fue el ex sacerdote anglicano, profundamente anticatólico, John Nelson Darby (1800-1882), quien dedicó su vida a la predicación de esta doctrina y condenó a todos aquellos que no estaban de acuerdo con él. Sus predicaciones fueron reconocidas cuando uno de sus discípulos, Cyrus I. Scofield, publicó la Biblia de Referencia de Scofield en 1909; allí se mostraban cuadros y notas a pie de página de aspecto riguroso, en las que se explicaban “científicamente” (según se decía) las verdades proféticas de la Escritura. 

Pocas décadas después había vendido unos diez millones de ejemplares, convirtiéndose en el libro fundamentalista americano más influyente de todos los tiempos. En los primeros años del siglo XX, el sistema dispensacional logró avances significativos entre los grupos baptistas, presbiterianos y metodistas, así como en docenas de congregaciones “no sectarias”. Las facultades bíblicas dispensacionales florecieron por todo el país. La mayoría de los famosos revivalistas protestantes posteriores de América, tales como Dwight Moody, Billy Sunday y Billy Graham fueron dispensacionalistas formales.


Cuando Israel se convirtió en nación en 1948, los dispensacionalistas vieron en ese acontecimiento una señal clave de los tiempos. Con Israel restaurada como nación, el tiempo en que la Iglesia sería arrebatada de la tierra tenía que estar próximo. El conflicto de 1967 entre Israel y Egipto elevó la expectación. 

En 1970 un ministro fundamentalista llamado Hal Lindsey publicó The Late Great Planet Earth (El último gran planeta Tierra), con el que se propagó popularmente el dispensacionalismo. Otros lo siguieron en la publicación de libros del mismo estilo (como Jack van Impe, John Walvoord, John Hagee y Grant Jeffrey); pero perdió el liderazgo publicitario (sobre este tema) con la aparición de los libros de LaHaye y Jenkins, que pasaron a ser los más famosos en el tema.


Estamos pues ante una doctrina que no es bíblica, que contradice los mismos textos bíblicos (que hablan de la Segunda Venida de Cristo pero no de una venida previa) y que no ha sido reconocida ni en la tradición, ni por los mismos reformadores protestantes del siglo XVI.
______________________________________
Notas
[1] Por ejemplo: Left Behind: A Novel of the Earth’s Last Days [Dejado atrás: novela de los últimos días de la Tierra] (Tyndale, 1995); The Mark: The Beast Rules the World [La marca: la Bestia gobierna el mundo]; The Indwelling: The Beast Takes Possession [La llegada: la Bestia toma posesión]; Desecration [Profanación]; Rapture Under Attack: Will You Escape the Tribulation? [El arrebato atacado: ¿escaparás a la tribulación?] (Multnomah Press, 1998); también es suyo el libro más teórico: Are We Living in The End Times? [¿Estamos viviendo en los últimos tiempos?] (Tyndale, 1999), etc.
[2] Véase una interesante reseña del libro y de la ortodoxia del autor en Marcelino Menéndez y Pelayo, Historia de los heterodoxos españoles, tomo VI, ¿Puede contarse entre los heterodoxos españoles al Padre Lacunza?, Emecé, Buenos Aires 1945, pp. 525-530.

sábado, 9 de septiembre de 2017

“Ya no hay pobres”, por Mons. Felipe Arizmendi

Analizar los índices que se toman en cuenta para calificar la pobre


Archivo Zenit
Archivo Zenit

YA NO HAY POBRES 

+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas



VER


Estando de vacaciones en mi pueblo natal, Chiltepec, un sobrino me dijo que, después de las fiestas patronales a la Virgen de Belén, habían sobrado más de doscientos mil pesos, y que habían pensado, junto con el párroco, destinarlos a renovar el decorado del templo, cosa que, en mi concepto, no hace tanta falta. Le dije que a la Virgen le gustaría mucho que, en vez de eso, se le hiciera una casita a una persona pobre del pueblo, o se ayudara de alguna forma a los pobres.
Para mi sorpresa, me dijo que en el pueblo ya no había pobres… Me hizo ver que un buen número de familias recibe remesas de quienes emigraron a los Estados Unidos, y regularmente envían dinero a los suyos. Los hermanos de un sacerdote del lugar han implementado una importante empresa de flores, también para exportación, y dan trabajo a cientos de personas, tanto que escasea la mano de obra. Otros se han dedicado a cultivar jitomates bajo invernaderos, chiles manzanos para exportación, aguacates, etc. Ciertamente ha mejorado mucho la vida de la comunidad. Sin embargo, buscando y buscando, dimos con una persona muy pobre; la visitamos y le ofrecimos construirle una casita sencilla. No quiso; sólo nos aceptó que le construyéramos un baño, cosa que hicimos no con el dinero del templo, sino con aportaciones voluntarias nuestras.

¿Ya no hay pobres? ¡Claro que los hay, y demasiados! Sólo hace falta corazón y cercanía para descubrirlos y ver qué podemos hacer por ellos y con ellos.
En el reciente informe del gobierno federal, se afirma que, en el país, han disminuido más de dos millones las personas en pobreza extrema. Pero se reconoce que más de cincuenta millones de mexicanos viven aún en pobreza.

Hay que analizar los índices que se toman en cuenta para calificar la pobreza. Porque, por ejemplo, Chiapas ocupa uno de los lugares altos de pobreza, sobre todo en poblaciones indígenas. Pero en mis casi 27 años que llevo aquí, he visto cambios muy notables: hay más carreteras, más electrificación, más escuelas, incluso de nivel medio y superior, más clínicas, aunque no suficientemente dotadas, más agua entubada en las casas, piso firme en casi todos los hogares, televisión, radio y electrodomésticos en muchísimos domicilios, mejores construcciones domésticas, con sus servicios.

Miles de chiapanecos, incluso los calificados en pobreza extrema, cuentan con teléfonos celulares, y sostenerlos cuesta dinero, que buscan y tienen. Es decir, que ha mejorado el nivel general de vida, es claro y notorio; pero afirmar que ya no hay pobres, sería una aberración y un desconocimiento total de la realidad. Los hay y sumamente pobres. Son una constante llamada de atención a nuestro corazón.



PENSAR


El Papa Francisco, al establecer la Jornada Mundial de los Pobres, que este año será el 19 de noviembre, nos dice: “No pensemos sólo en los pobres como los destinatarios de una buena obra de voluntariado para hacer una vez a la semana, y menos aún de gestos improvisados de buena voluntad para tranquilizar la conciencia. Estas experiencias, aunque son válidas y útiles para sensibilizarnos acerca de las necesidades de muchos hermanos y de las injusticias que a menudo las provocan, deberían introducirnos a un verdadero encuentro con los pobres y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida. En efecto, la oración, el camino del discipulado y la conversión encuentran en la caridad, que se transforma en compartir, la prueba de su autenticidad evangélica. Y esta forma de vida produce alegría y serenidad espiritual, porque se toca con la mano la carne de Cristo. Si realmente queremos encontrar a Cristo, es necesario que toquemos su cuerpo en el cuerpo llagado de los pobres, como confirmación de la comunión sacramental recibida en la Eucaristía. El Cuerpo de Cristo, partido en la sagrada liturgia, se deja encontrar por la caridad compartida en los rostros y en las personas de los hermanos y hermanas más débiles. Son siempre actuales las palabras del santo Obispo Crisóstomo: «Si queréis honrar el cuerpo de Cristo, no lo despreciéis cuando está desnudo; no honréis al Cristo eucarístico con ornamentos de seda, mientras que fuera del templo descuidáis a ese otro Cristo que sufre por frío y desnudez». Estamos llamados, por lo tanto, a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad. Su mano extendida hacia nosotros es también una llamada a salir de nuestras certezas y comodidades, y a reconocer el valor que tiene la pobreza en sí misma”.



ACTUAR


Hay muchos pobres entre nosotros, y a veces ni cuenta nos damos. Olvidados y menospreciados, incluso en el propio hogar. Abramos el corazón hacia ellos y pidamos al Espíritu Santo que nos convierta, para que seamos misericordiosos, al estilo de Jesús.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Mientras el Mundo Gira–Adorarás al Señor tu Dios, y le Servirás • 29 | Agosto | 2017





Adorarás al Señor tu Dios, y le Servirás es el primer mandamiento. El Padre Willie nos recuerda que Dios es todo, así que no podemos estar fuera de Él. Amar al prójimo es amar a Dios. Este primer mandamiento es una necesidad del hombre; necesidad de creer, esperar y amar. Lo que le agrada a Dios es la oración, el sacrificio, el culto/eucaristía, etc. Lo contrario a esto es el ateísmo, gnosticismo, idolatría, supersticiones, etc.

El Papa: El cuidado que tenemos por el planeta es indicador de nuestro amor a Dios

Mensaje del Santo Padre a la Expo 2017 de Astana sobre energía renovable



Expo 2017 en Astana


(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 2 Set. 2017).- “El modo en el que usamos los recursos energéticos son un indicador de cómo estamos cumpliendo la tarea que de acuerdo a muchas tradiciones religiosas, nos fue confiado por Dios de cuidar el planeta en el que vivimos y de nuestros hermanos en la humanidad”.

Lo indicó este sábado el papa Francisco en el mensaje enviado en ocasión del ‘National Day‘ de la Santa Sede en la Exposición Internacional Expo 2017 en Astana, capital de Kazajistán, dedicada al tema ‘Future Energy’, que inició el pasado 9 de junio y concluye este próximo 10 de septiembre.

Y precisó que “si usamos la energía de manera solidaria, entonces estamos desarrollando bien dicha tarea. Contrariamente, no”.

“Es muy importante –precisó el Santo Padre– reflexionar con seriedad y responsabilidad sobre las modalidades con las cuales en los próximos años la humanidad empleará, también mediante las nuevas e innovadoras tecnologías, los recursos energéticos que ha recibido en don, como herencia común”.


Señaló además que “todos somos conscientes” que de tal modalidad dependen “sea la salud del planeta que el bienestar de nuestras sociedades”, un bienestar que es necesario entender “de manera integral y no solamente como prosperidad económica o capacidad de consumo”.


El Santo Padre advirtió por lo tanto que los recursos energéticos “no tienen que ser dejados a la merced de la especulación, ni volverse fuente de conflictos. Por este motivo es necesario “un amplio y sincero diálogo en todos los niveles, entre los diversos sectores de nuestra sociedad”.


La energía del futuro “no es solamente una tarea para los investigadores, técnicos o inversores: también el mundo de la cultura, de la política, de la educación y el religioso son interpelados”, dijo.

El Pontífice invita por todo ello a que “cada uno descubra en su propia fe, las motivaciones y los principios que vuelven posible o que de todos modos favorecen el empeño, el coraje de mejorar y perseverar y vivir juntos la hermandad”.

“Está en juego nuestra propia dignidad, está en juego –asegura el sucesor de Pedro– la justicia y la paz”. Y explica que conscientes de ello, la Santa Sede hizo su pabellón en la Expo de Astana, con el título ‘Energía para el bien común: Custodiar nuestra casa común’.

El Papa concluye pidiendo “al Omnipotente Dios Creador, que nos ayude a sacar de la Expo 2017 enseñanzas que duren mucho tiempo y bendiga nuestro empeño común para realizarlas”.

sábado, 19 de agosto de 2017

Tú decides si el trabajo es fuente de felicidad o de desdicha

 
Humphery | Shutterstock





La actitud positiva, sea cual sea la tarea, consigue la mejora de la salud y el contento

“Cuando nada parece ayudar, voy adonde el cantero y lo miro martillar su roca, tal vez unas cien veces sin que siquiera se note una grieta en ella. Sin embargo, al centésimo primer martilleo, esta se partirá en dos y sé que no será debido al último golpe sino a todos los que vinieron antes…¨
Jacob Riis. Fotoperiodista y filántropo danés

El trabajo puede ser fuente de crecimiento personal o de enfermedad, depende de la actitud con que lo encaremos. Si ponemos amor y entusiasmo, no importa el tipo de tarea que ejecutemos. Nos daremos cuenta de que haciéndola podemos enriquecer nuestra vida y la de nuestra comunidad.

La riqueza del trabajo

El trabajo es inherente al ser humano. Ya en el Génesis aparece la sentencia “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Durante toda su existencia el hombre debió trabajar para subsistir y también para construir, producir arte y mejorar su forma de vida.
En el mundo laboral hoy nos enfrentamos a trabajos monótonos, en serie, repetitivos y desmotivantes. Se ha destruido el arte y el oficio. Todo lo que se espera de los empleados es que sean buenos operadores de máquinas. La mayoría, tanto ejecutivos como empleados, sufre estrés a causa del trabajo y las licencias por enfermedades ligadas a ese estrés ocasionan grandes pérdidas de dinero. Hemos llegado a pensar en el trabajo como en una tarea que no podemos evitar y que nos consume la vida, pero si aprendemos a encararlo podemos descubrir y usar nuestras energías sabiamente para que todas nuestras acciones sean ricas y fructíferas.
A primera vista parece sencillo trabajar cuando todo marcha sobre ruedas y ya conocemos la forma de movernos, pero si lo pensamos resulta mucho más productivo hacerlo cuando se presentan problemas como, por ejemplo, tener que aprender nuevas cosas, manejar nuevas tecnologías, hacerse cargo de mayores responsabilidades porque de estas situaciones podemos extraer enseñanzas.

Su poder transformador

La riqueza inherente al trabajo se siente cuando se insta a la gente a que se apoye en su propia experiencia y asuma responsabilidades, valorándola y desafiándola a participar en la toma de decisiones para desarrollar el sentimiento de poder personal, pues es sabido que si se aprende a usar las propias habilidades en lo que se hace se transforma la existencia cotidiana en una fuente de goce y cumplimiento.

Cambiar para mejorar

Muchas veces nos aferramos a la idea de que no somos capaces de adaptarnos a las exigencias que se nos imponen o quizás pensemos que no hemos hecho los suficientes cambios para producir el resultado esperado. Es fácil pasar la vida de este modo, lamentándonos y negándonos a asumir la responsabilidad del propio crecimiento. Todos tenemos más control sobre nuestra vida de lo que creemos. Entonces, cuando el trabajo no nos permite expresar nuestras aptitudes y alegría, hay opciones:
-usar la propia creatividad para encontrar formas de cambiar el sistema en el que estamos.
-tener paciencia y persistir hasta ver si se dan mejores posibilidades.
-abandonar el trabajo y buscar otro que nos permita ser lo que somos y tener una existencia más feliz.

Los hábitos pueden cambiar

A veces gana el desaliento, se desea abandonar todo esfuerzo o se cree que es demasiado tarde para iniciar algo nuevo. Lo importante en esos momentos es no detenerse allí, seguir adelante y mantener el impulso hacia el cambio que queremos. De esta manera, gracias a la confianza que vamos ganando en nosotros mismos también nos transformamos en ejemplo para quienes nos rodean. Pensar en cómo llevamos nuestra vida actual en relación a cómo proyectamos el futuro puede ser útil. Cabe preguntarse entonces: “Mis acciones actuales ¿mejorarán mi vida futura, la enriquecerán aportándole experiencias positivas, me harán sentir más feliz?”.

El padecimiento laboral nos enferma

Si no estamos contentos, lo más seguro es que continuemos con nuestra infelicidad fuera de las horas de trabajo. Estaremos más propensos a las enfermedades y al deterioro físico, nos llenaremos de hostilidad, resentimiento y frustración. No es raro desahogar el mal humor fumando, bebiendo, comiendo en exceso o riñendo con los que tenemos cerca.
El padecimiento laboral nos enferma más que cuando trabajamos duro pero somos felices con lo que realizamos. “Estoy tan ocupado que no tengo tiempo de enfermarme”, solemos decir. La actividad, la utilidad y el progreso en sí son los grandes secretos de la longevidad y la salud. La gente que se siente útil retarda su deterioro y las enfermedades.
La felicidad es condición de nuestra existencia que se elige y se defiende. Se puede ser feliz a pesar de las circunstancias. El trabajo también puede ser fuente de felicidad siempre que se haga con intención y con un propósito: tratar de integrar nuestras preferencias con nuestros valores.
Los valores tienen que ver con qué importancia le asignamos a lo que hacemos. Muchas veces lo que realizamos está lejos de satisfacernos, pero nos motiva a continuar nuestros propósitos: mantener a la familia, hacer que los hijos puedan estudiar, pagarse una carrera, ayudar a algún miembro de la familia. En estos casos, los sacrificios que hagamos nos compensan largamente.

A la hora de comenzar a trabajar

Un aspecto importante a tener en cuenta para renovar nuestra práctica laboral es prestar atención a la preparación previa del trabajo. Primero, poner al alcance todas las cosas que la tarea requiere, ya sea la agenda, la computadora, los ficheros, el material y los instrumentos que vamos a usar. Como el pintor que antes de comenzar a pintar despliega el lienzo sobre el caballete, dispone los pinceles, la paleta, los pomos de colores, y se prepara teniendo presente en su mente la obra que quiere ejecutar. El arte de comenzar la tarea es hacer verdaderamente lo que se está haciendo mientras se está haciendo, desligándose de todo lo demás.
La atención permite estar plenamente presente en la labor. Estar atentos a los problemas que se nos presentan nos permite tratarlos de manera inmediata y efectiva, eliminando la confusión y evitando complicaciones que terminan produciendo estrés. Los riesgos se reducen mediante la planificación y la preparación. Cada vez que nos distraigamos, tomémonos un momento para volver la atención al momento presente y seguir trabajando.
Otro aspecto de la buena práctica laboral es el silencio, cosa casi imposible de lograr en la actualidad. No significa no hablar cuando es necesario, no contestar el teléfono o no dar instrucciones sino eliminar la charla improductiva. No solo callar sino hacer silencio tanto en el espacio exterior como en el diálogo interno. De esta manera podemos concentrarnos en lo que hacemos. Sabemos lo difícil que resulta hoy desconectarse de todos los aparatos que nos rodean y nos estimulan constantemente, pero lograr ponerlos a una cierta distancia produce un cambio increíble.
Recordemos cómo enseñaban los maestros artesanos: el trabajo es estar al servicio de algo superior, de Dios. Es un servicio y no un fin en sí mismo. Santo Tomás afirmaba que “no puede haber alegría de vivir sin alegría de trabajar. La pereza es la tristeza del alma”. Triste del hombre o de la mujer que no tiene trabajo, pero es más triste el que lo tiene y solo se lamenta por tenerlo. Siempre es posible que con una actitud positiva transformemos nuestro trabajo en una fuente de salud y alegría.

Cecilia Barone

Artículo originalmente publicado por Familia Cristiana

sábado, 12 de agosto de 2017

«Los milagros de Lourdes son algo inexplicable», confiesa un Nobel de Medicina y declarado agnóstico

«Los milagros de Lourdes son algo inexplicable», confiesa un Nobel de Medicina y declarado agnóstico

Luc Montagnier descubrió el virus del VIH

Danila Castelli es una mujer italiana que sufría una grave hipertensión y que tras visitar Lourdes en 1989 quedó totalmente sanada. Este caso supuso el milagro oficial número 69 que ha reconocido la Iglesia Católica en este santuario mariano desde la aparición de la Virgen a la joven Santa Bernadette en 1858.
 
Desde aquel momento se han registrado más de 7.000 curaciones "inexplicables" en Lourdes aunque sólo unas decenas se han considerado milagros. Y ello es debido a las rigurosas condiciones establecidas para el estudio de estas curaciones.
 
Sin embargo, el debate sobre las apariciones y las curaciones en Lourdes lleva décadas produciéndose y las burlas y críticas de los ateos más beligerantes contrastan con el respeto y consideración de profesionales de reconocido prestigio ante un fenómeno religioso que no deja indiferente a nadie.
 
Es el caso del Premio Nobel en Medicina y Príncipe de Asturias, Luc Montagnier. Este médico francés es conocido por haber descubierto el virus del VIH así como por otras importantes aportaciones a la ciencia.
 
Y resulta muy interesante conocer la opinión de este reconocido científico y exdirector del Instituto Pasteur precisamente sobre Lourdes, un lugar que exige tener una gran fe. Este hecho quedó acreditado en un libro que recogía los diálogos entre Montagnier y el monje cisterciense, Michel Niassaut, titulado el Le Moine et le Nobel.
 
"No hay necesidad de negar nada"
 
En un momento dado de la conversación salió a relucir las curaciones inexplicables en Lourdes. ¿Qué opinaría un Nobel de Medicina no creyente sobre este asunto? Su respuesta significaría un ejemplo de coherencia para el mundo de la ciencia. "Cuando un fenómeno es inexplicable, si realmente existe, no hay necesidad de negar nada", afirmaba de manera tajante Luc Montagnier. En este sentido, el Nobel de Medicina aseguraba que "en los milagros de Lourdes hay algo inexplicable".
 
Además, Montagnier afeaba la conducta de algunos compañeros suyos y decía en este libro que "muchos científicos cometen el error de rechazar lo que no entienden. No me gusta esta actitud. A menudo cito esta frase del astrofísico Carl Sagan: ´la ausencia de prueba, no es prueba de ausencia´".
 
"Los milagros son inexplicables"
 
En este sentido, agregó que "en cuanto a los milagros de Lourdes que estudié, creo en realidad que es algo inexplicable (…) No me explico estos milagros pero reconozco que hay curaciones que no están incluidos en el estado actual de la ciencia".
 
Como descubridor del virus del VIH, Montagnier ha tenido una relevancia muy importante en la segunda mitad del siglo XX y pese a las tradicionales críticas del mundo anticatólico por el posicionamiento de la Iglesia en cuanto al SIDA, este científico alaba el papel del mundo católico ante estos dramas.
 
Su colaboración con la Iglesia
 
De hecho, relata que "con mi colega estadounidense Robert Gallo obtuve una audiencia con el Papa (Juan Pablo II) sobre la forma en la que podíamos aumentar nuestra colaboración con el personal que trabaja en la sombra en las misiones católicas en África. Ellos tratan a las personas afectadas por el SIDA y hacen prevención contra la propagación del virus".
 
Esta importante, y muchas veces olvidada labor, es muy destacada por este Premio Nobel. "Las órdenes religiosas cristianas han jugado un papel muy positivo en el cuidado de los enfermos. Reconozco que, en el ámbito de la atención hospitalaria, la Iglesia ha sido pionera".
 
La vital labor de la Iglesia contra el SIDA
 
"Pude ver de cerca en mis largos años de investigación del SIDA, sobre todo al principio, cada día a pacientes condenados a una muerte inevitable. A menudo la fe y la cercanía de la Iglesia les ayudaron a hacer frente a la enfermedad y a que no se sintieran abandonados. Es a través de esta experiencia por lo que siempre he reconocido la contribución pionera e inestimable de la Iglesia en el campo de la atención hospitalaria", afirmaba este científico francés
 
La estima del agnóstico Montagnier por la Iglesia es grande. Incluso se ofreció, y ayudó a Juan Pablo II a la hora de frenar el avance del Parkinson que sufría. En su opinión si los valores del cristianismo prevalecieran en el mundo, el planeta ganaría mucho. "Hay 2.000 millones de cristianos, de los cuales 1.100 son católicos. Sus buenos sentimientos están presentes" pero no son los que gobiernan el mundo. Ojalá, considera, el amor al prójimo condujera el mundo.
 
La relación de otro premio Nobel con Lourdes
 
Sin embargo, Montagnier no es el único Premio Nobel que tiene una relación con Lourdes. Mucha más profunda fue la de Alexis Carrel, Nobel en Medicina en 1912. De hecho, su relación con estas curaciones le llevó incluso a la conversión al catolicismo.
 
En 1903 Carrel era un joven médico ateo. Un compañero que iba a acompañar como doctor a un grupo que peregrinaba a Lourdes no pudo asistir y le pidió que fuera él quien le sustituyera. Accedió a ir para comprobar personalmente la falsedad de los milagros que se atribuían a aquel lugar. Pero allí justamente asistió personalmente a uno de ellos, hecho que le cambió la vida.
 
Visitó a una mujer moribunda a causa de la tuberculosis. Observó y analizó todos los síntomas. Sin duda, moriría pronto. El milagro se produjo ante sus ojos. Salió de las piscinas y todo había desaparecido. Ese hecho produjo su conversión, la cual narró en un libro que supuso un escándalo para el naturalismo escéptico dominante en aquel momento en Francia.
 
 
10 octubre 2013

sábado, 5 de agosto de 2017

Sed fuertes, no temáis. Jóvenes con fe








"Proyecto Despierta" quiere animar a todos los jóvenes del mundo a unirse a un llamado que retumba en toda alma cristiana: "Sed fuertes, no temáis" (Is. 35,4). Con ocasión de la primera JMJ de jóvenes católicos maronitas en El Líbano, queremos lanzar un reto a toda alma dispuesta a ser valiente por la causa de Cristo. Únete a nuestros hermanos de todo el mundo y grita tu fe con valentía y no con miedo.

sábado, 29 de julio de 2017

El debate ético sobre la "edición" de genes humanos

La discusión ética empieza cuando se aplica no para curar sino para modificar rasgos y capacidades físicas


Por: Nicolás Jouvé | Fuente: Análisis y Actualidad




Se considera la Bioética como un foro de debate aparecido en el último tercio del siglo XX, con el fin de reflexionar sobre las investigaciones y técnicas que ponen en riesgo la vida humana o el equilibrio de la naturaleza. Se trata de un ámbito de reflexión multidisciplinar en el que se trata de establecer los límites de la ciencia de acuerdo con unos principios éticos básicos. Tras su implantación en el campo de la Medicina no ha dejado de atender a su conocido eslogan de que «no todo lo científicamente posible es éticamente aceptable», Este conocido aserto resume el compromiso de decenas de científicos reunidos en febrero de 1975 en el centro de conferencias de la ciudad californiana de Asilomar para reflexionar sobre los riesgos biológicos potenciales de las primeras investigaciones sobre ingeniería genética con bacterias.
Desde su nacimiento, la Bioética ha sufrido continuos desafíos por parte de muchos investigadores que ven en esta actividad un corsé que solo sirve para poner trabas y ralentizar el progreso científico.  Sin embargo, sería bueno considerar qué hubiera pasado de no existir los foros y comités de Bioética ante aventuras como la clonación de seres humanos siguiendo la estela del logro de la oveja “Dolly”, o la desmesurada e infructuosa utilización de embriones humanos para obtener las células troncales (mal llamadas células madre) a principios del siglo XXI, o la aplicación de nuevos fármacos a pacientes sin ensayos clínicos previos, o la modificación genética de animales o plantas sin tener en cuenta los efectos sobre el medio ambiente, etc.
La historia se repite y de nuevo, tras el descubrimiento de cómo funciona un sistema inmunológico que existe en la naturaleza en las bacterias, llamado CRISPR/Cas9, se ha incendiado el mundo de la investigación biomédica al tratar de aplicarlo para la corrección de genes responsables de enfermedades. El debate se entabla entre quienes desean avanzar en las aplicaciones de esta novedosa técnica sin restricciones y quienes piden reflexionar sobre su seguridad y las consecuencias de modificar el genoma de los seres vivos, en un momento en que existe aun un importante rango de error. Se vea los “bioeticistas” no son personas contrarias al progreso de la ciencia, sino personas que miran más allá del éxito académico y/o económico y que, ante una nueva aplicación tecnológica, por muy prometedora que se pretenda, tratan de mantener una postura de equilibrio entre la regulación y la aceptación de acuerdo con unos principios morales que velen por la seguridad de las personas y del medio natural, y especialmente el respeto a la dignidad de la vida humana presente y futura.
La técnica de CRISPR-Cas9 se basa en la utilización de un fragmento de ARN, que es la molécula que transmite la información genética de los genes para ser para ser traducida durante la síntesis de las proteínas, con una doble función. Se diseña y prepara una molécula de ARN que debe corresponder al gen o región del ADN que se desea corregir. En primer lugar, este ARN actúa como una guía para encontrar la región de ADN que se desea modificar y tras unirse a ella, en el lugar del genoma donde esté, por complementación de sus bases nucleotídicas, a continuación actúa reclutando una enzima, llamada  Cas9. Esta enzima tiene como misión cortar el ADN como si de una tijera se tratara. Esto permite eliminar las regiones de ADN que se desean corregir. Tras ello, seguirá la restauración o “edición” de las secuencias específicas eliminadas. A diferencia de otros métodos de corrección de genes ensayados previamente, el sistema CRISPR-Cas9 es muy barato (unos 30 € por secuencia), rápido y de fácil manejo, por lo que su utilización se ha extendido en los laboratorios de todo el mundo para modificar el ADN de múltiples especies y para diversos fines.
En el caso de su aplicación en Medicina hay tres campos concretos de actuación: (a) en investigación básica para analizar las causas de enfermedades humanas y de su posible tratamiento; (b) para usos clínicos con el fin de tratar o prevenir una patología o una discapacidad de causa genética en las células somáticas (células no-reproductivas), y; (c) para usos clínicos con el fin de tratar o prevenir una patología o una discapacidad en las células de la línea germinal (células reproductivas).

De estas tres aplicaciones, la primera (a) es fundamental para la comprensión de las causas de las enfermedades y sus posibles remedios y en principio no plantea problemas éticos, ya que la mayoría de las investigaciones básicas hasta la fecha utilizan células somáticas de la piel, hígado, pulmón, corazón o sangre, cultivadas en el laboratorio. Sin embargo, un grupo de investigadores chinos publicó un trabajo en abril de 2015 sobre su aplicación en embriones humanos [1], lo que motivó que muchos biólogos moleculares de la talla de los Premios Nobel David Baltimore, Paul Berg, y otros, se reunieran en Napa (California) para debatir sobre esta “ingeniería genómica” y adoptar medidas inmediatas para asegurar su aplicación segura y con criterios éticos [2]. Su utilización con fines básicos en células somáticas supone la oportunidad de avanzar en la comprensión de las funciones de los genes, los mecanismos de reparación del ADN, los mecanismos de progresión del cáncer y de otras enfermedades con base genética. En la mayoría de los países del mundo desarrollado existen leyes que imponen restricciones a su aplicación en embriones humanos o a su financiación con fondos públicos, como ocurre en los EE.UU.
El segundo tipo de aplicaciones (b) de la CRISPR-Cas9 es de carácter clínico, y se dirige a corregir una región del genoma humano para prevenir una enfermedad mediante acciones en células somáticas de los pacientes que las padecen. Por ejemplo está en ejecución un ensayo clínico muy prometedor para corregir las células del sistema inmunológico en pacientes de cáncer en quienes la quimioterapia y otros tratamientos convencionales han fallado. Además del cáncer, la idea es tratar de corregir el genoma para tratar diversas enfermedades genéticas. En este caso el tratamiento se hace con células que se extraen del paciente, por ejemplo de la médula ósea,  se modifican en el laboratorio (ex vivo) y una vez corregidas se devuelven al mismo individuo. En este sentido ya hay ensayos clínicos en marcha para enfermedades como la hemofilia B y la mucopolisacaridosis. Este tipo de aplicación, al igual  que otras técnicas de “terapia génica” utilizadas con anterioridad, no plantea problemas éticos, aunque sí de seguridad para los pacientes. El principio a tener en cuenta es el de la “no maleficencia a la hora de aplicar la tecnología en los casos clínicos concretos que se planteen.
Naturalmente la discusión ética se acentúa cuando se trata es de aplicar la CRISPR-Cas9 no para corregir o curar enfermedades, sino para potenciar o modificar rasgos y capacidades físicas que no tienen que ver con la salud de sus destinatarios, como pretenden quienes propugnan el “mejoramiento” humano. No ha de tener la misma consideración ética el intento de curar una “distrofia muscular” que potenciar la musculatura en una persona sana. Lo primero persigue un fin clínico cuyos riesgos en todo caso habrán de evaluarse, lo segundo entraría dentro del ámbito de las ambiciones de los transhumanistas, que entre otras cosas desatienden los riesgos potenciales de una tecnología todavía insegura. En este momento, es poco probable que las ventajas potenciales de tales aplicaciones compensen los riesgos que conlleva.
La tercera aplicación (c) del CRISPR-Cas9 está dedicada a tratar o corregir secuencias de ADN implicadas en enfermedades genéticas en células de la línea germinal, es decir células del tejido reproductor del que se derivarán los gametos, incluidos los embriones que aun no lo han desarrollado. La finalidad es detectar y corregir el gen alterado para evitar su transmisión a la descendencia por vía gamética. La intención en principio puede parecer buena pero hay que señalar varias cosas. Aunque algunos de los pre-ensayos en modelos animales han dado resultados positivos sigue habiendo un gran problema de seguridad, por los posibles errores en la modificación de zonas del genoma que no se desean corregir pero para los que la CRISPR-Cas9 no garantiza su intervención. El Dr. Keith Joung del Massachusetts General Hospital y del laboratorio Harvard en Boston ha investigado sobre los lugares en que la enzima Cas9 puede actuar y ha detectado que provoca cortes en otros lugares del genoma (off-target), provocando alteraciones con frecuencias de mutación que van desde 0,1% a más del 60%, dependiendo de las células investigadas. Es una aventura que plantea grandes preocupaciones por la inseguridad y efectos involuntarios que en las células de la línea germinal podrían trascender a las generaciones futuras. Pero además, queda el gran problema del uso en embriones procedentes de la fecundación in vitro que luego se quisieran implantar, del modo en que se lleva a cabo el “diagnóstico genético implantatorio”. Esto, por un lado supone la eliminación de muchos embriones por sus características genéticas no deseadas, lo que se califica como “neoeugenesia”, y por otro siempre quedará la duda, -sin que se pudiera saber a priori-, de sí los embriones seleccionados son portadores de alteraciones ocultas causadas por la tecnología.
Respecto a lo que supone la tecnología del CRISPR-Cas9 acaba de publicarse un amplio informe titulado Human Genome Editing: Science, Ethics and Governance [3], editado por la National Academy of Sciences y la National Academy of Medicine de los EE.UU. y en el que participa un amplísimo elenco de investigadores de dicho país. Entre otras recomendaciones señalan que la tecnología del CRISPR-Cas9 debe limitarse a los ensayos clínicos o las terapias de tratamiento y prevención de enfermedades o discapacidades serias tras una evaluación de su seguridad y eficacia. También se insta a un estudio riguroso de los intentos de aplicación en la línea germinal y se señala la improcedencia de su utilización para el “mejoramiento” humano, o cualquier otra aplicación en el hombre fuera del campo de la salud

 
1] Liang, P. et al. CRISPR/Cas9-mediated gene editing in human tripronuclear zygotes. Protein Cell.6, 363-372 (2015).
[2] David Baltimore, Paul Berg et al.  (2015) A prudent path forward for genomic engineering and germline gene modification.  Science, 348, pp. 36-38
[3] Human Genome Editing: Science, Ethics and Governance. National Academy of Sciences y la National Academy of Medicine (2017); www.nap.edu.

sábado, 22 de julio de 2017

8 mentiras sobre Dios para minar la fe del católico en el momento actual: aquí tienes la respuesta

Teniendo en cuenta la complejidad de la teología católica acerca de la naturaleza de Dios, la siguiente lista, apoyada en las Sagradas Escrituras y el Magisterio de la Iglesia, contiene respuestas a 8 mentiras recurrentes que están al acecho de los católicos en el mundo actual. Diego López Marina, de la agencia ACI, lo ha preparado.

1. Jesús nunca asegura ser Dios en la Biblia

 
Cristo se refiere a sí mismo como Dios aproximadamente 50 veces en las Sagradas Escrituras.

Asimismo, los Evangelios muestran las reacciones de quienes se oponían a Jesús tras afirmar ser Dios o igual a Dios (por ejemplo en Marcos 14: 61-62).

Si Jesús nunca afirmó a Dios ¿por qué algunas personas se molestaron tanto con Él hace 2000 años hasta el punto de crucificarlo? Cristo fue condenado a muerte porque lo consideraban blasfemo al referirse a sí mismo como Dios.

2. Todos adoramos al mismo Dios

 
Solo existe un Dios único y verdadero porque Él mismo lo afirmó (Dt 4:39, Isaías 43:11, 45: 5), sin embargo, no todo el mundo lo reconoce. Debe también señalarse que ninguna deidad pagana ha hecho una afirmación así.

A pesar de que suena políticamente correcto que todas las personas adoran al mismo Dios, es teológica, histórica y antropológicamente incorrecto. Fuera de la tradición judeocristiana, las deidades son impotentes, celosas, caprichosas, comedidas, hedonistas, egoístas, tremendamente emocionales y tiene una débil preocupación por los asuntos humanos.

El Dios judeocristiano es el amor mismo. Ninguna otra religión describe su deidad de esta manera.



3. Todas las religiones son iguales

 
Esta creencia está conectada el punto anterior, y por lo tanto, es incorrecta. Algunas religiones son violentamente la antítesis de todas las demás expresiones religiosas. Algunos requieren el sacrificio humano, conductas inmorales a la que se consideran virtudes o proponen “textos sagrados” que son ilógicos y contradictorios. Es imposible sugerir que todas las religiones son iguales.

Cristo nos dice que Él es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14: 6). El Dios judeocristiano se presentó a su pueblo y les enseña porque los ama (Hechos 4:12). Ninguna otra religión hace tales afirmaciones. La salvación solo viene de Cristo y no de Mahoma, Buda o Joseph Smith. El culto le pertenece por derecho solo a Yahvé, que es el gran YO SOY (Ap 4:11).

Existen diferencias irreductibles entre el cristianismo y el judaísmo como la encarnación, la pasión y resurrección. Podemos extender esta lista de incompatibilidades al considerar las religiones paganas. Sin embargo, muchas demandas éticas a través de las religiones pueden ser iguales o al menos compatibles. Esta no es una extraña coincidencia, por el contrario, si el único Dios está llamando a toda la humanidad, entonces Su marca será dejada sobre varias respuestas a la llamada.

4. La Eucaristía es un mero símbolo

 
Esta es una perniciosa herejía y es bastante frecuente. ¿Por qué el pan y el vino son ofrecidos en el altar por un sacerdote como Cuerpo y Sangre de Cristo? Porque Jesús lo dice (Lucas 16).

De hecho, lo reveló a las personas que lo acompañaban en la sinagoga de Cafarnaúm y un buen número hizo una rabieta. Jesús preguntó a sus discípulos si también querían dejarlo por hacer tal afirmación, y Pedro respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna" (Juan 6:68).

Aparte de lo que Jesús dijo, debe considerarse cómo los primeros cristianos trataban a la Eucaristía. Para Pablo, es una celebración con la que se anuncia y actualiza la muerte del Señor hasta su regreso (1 Cor 11:26).

"El que, por lo tanto, coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del cuerpo y la sangre del Señor. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y coma así el pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condenación"(1 Cor 11: 27-29).

La Didajé o enseñanza de los dóce apóstoles refleja este sentimiento: "No permitan que coman o beban de su Eucaristía, a excepción de los bautizados en el nombre del Señor, porque el Señor ha hablado de esto: 'No den lo que es santo a los perros'" (Didajé 9: 5).



5. Cristo es insuficiente

 
No existen nuevas revelaciones y el canon bíblico está cerrado. Hay demasiadas personas que quieren "aumentar" las enseñanzas de Cristo sosteniendo que, como las Sagradas Escrituras fueron "escritas hace mucho tiempo", estas deberían ser "actualizadas".

Psíquicos y charlatanes de todo tipo difunden sus supuestas "habilidades proféticas" que al parecer, van en contra de lo que sabemos de Dios. Nada más lejos de la verdad.

Si estas personas están en lo correcto, ¿por qué el Espíritu Santo le da a cada uno diferentes mensajes? Cristo y su Iglesia no necesitan nada de simples humanos. El mensaje de Cristo es válido y auténtico ayer, hoy y siempre como afirma la cita de Hebreos 13,8.

6. Puede haber nuevas revelaciones del plan de salvación

 
No hay y nunca podrán existir nuevas revelaciones que se añadan a la economía de la salvación. Algunas revelaciones privadas están aprobadas por la piedad popular (por ejemplo, Sagrado Corazón, Lourdes, la Divina Misericordia) y otras no.

La clave es si van de acuerdo a las revelaciones originales de Cristo en las Sagradas Escrituras. La gente se coloca en una situación precaria cuando se atreven a juzgar no sólo la Biblia, sino a Dios mismo y Su Iglesia, negando así la Tradición y el Magisterio.

7. Todos somos hijos de Dios y, por lo tanto, Él debe amar todo lo que somos

 
Sí. Dios nos hizo a todos. Dios nos ama a todos. Todos somos Sus hijos. Sin embargo, Él nos llama hacia Sí mismo en un espíritu de amor y arrepentimiento, pero no todo el mundo está listo y dispuesto a hacer ese tipo de compromiso.

No se puede decir que somos Sus hijos y al mismo tiempo negarnos a reconocer nuestra relación con nuestro Padre Celestial. (1 Juan 3:10, Rm 8,15, Efesios 2: 1-16).

Dios es misericordioso, pero no todos nosotros queremos ser perdonados, o incluso, pensamos que no hemos hecho nada que deba ser perdonado (1 Juan 1: 8).

8. Dios usa a los hombres como "ratones de laboratorio"

 
Dios es omnisciente y sabe lo que vamos a hacer. Ama nuestra existencia y no nos trata como si fuéramos “ratones de laboratorio”.

Dios es amor (1 Juan 4: 8, 16) y por lo tanto nunca podría torturarnos para ver "lo que haríamos”. La tentación se encuentra dentro de nosotros mismos y es decisión nuestra seguir la ley de Dios o rechazarla (Dt 30:19).


22 julio 2017